"Contribuciones a la Economía" es una revista académica con el
Número Internacional Normal
izado de Publicaciones Seriadas
ISSN 16968360

Observaciones a la Ética y al Desarrollo

 

Raymundo Castillo Bautista (CV)

Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM

lielander@yahoo.com.mx

 

Conclusiones

 

 

Si relacionamos este movimiento en busca de valores mínimos globales con el movimiento municipalista, reflejado en la iniciativa de la Agenda del Municipio Latinoamericano,  que busca el auge de los gobiernos locales, encontramos que su relación pude permitir la recuperación de la legitimidad del gobierno ante los ciudadanos, así como la conservación de ciertos comportamientos y tradiciones de cada localidad, sin embargo como hemos visto en el desarrollo del trabajo, se presenta también en otros sentidos una lucha por esta misma legitimad, en este sentido los actores que la conforman pertenecen a ámbitos de la política, del mercado y de la iglesia, los dos primeros tratados al intentar responder si nos dirigimos hacia una ética de consumo y el tercero presentado en el punto de vista de Kjell.

 

Cuando hablamos de una sociedad capitalista hablamos de competencia, y por tanto de una actitud ganadora en la cual poco importa la honestidad y la integridad sino es para obtener una ganancia superior a la que tendríamos sino actuamos de esta manera, por lo mismo, la relación entre ética-desarrollo se convierte en un medio a disposición de aquellos que poseen el capital o prestamistas, de tal forma que en tanto a su cálculo del mayor bien (obtención de capital en un largo período de tiempo) tendrán a actuar con el menor mal (actuar éticamente).

 

Siendo que lo único que conozco de lo bueno como fin es que puedo conocer que es indeterminado, no tendría sentido que continuara dentro de nuestro lenguaje, pues en su indeterminación no conduce a nada más que a falsas relaciones o confusiones (cometer la falacia naturalista), y estas llevan a acciones de manipulación y control en nombre de un supuesto bien. Por tanto al no tener sentido la palabra de bien en si, tampoco lo tiene el bien como medio, y a su vez tampoco el mal (como fin y medio), siendo así que las dos palabras en sus dos sentidos, quedarían en el exilio del lenguaje con el objetivo de así obtener el mayor bien posible en un todo.

 

Al quedar en el exilio del lenguaje estas dos palabras, se evitaría que se llevara a cabo una de las falacias naturalistas más rentables, me refiero a aquella confusión que considera al consumo como un bien en sí mismo y que posibilita el mayor bien posible. Sin embargo esta falacia naturalista es un tanto más compleja que las anteriores pues por lo menos, se conforma de otras tres, la que acontece en el utilitarismo, en el hedonismo y en el altruismo. La primera de ellas es llevada a cabo por las empresas y gobiernos, mientras la segunda y la tercera son inyectadas en los demás por los dos primeros agentes y así por medio de este suministro de supuestos bienes en sí (consumir y donar), alcanzar su supuesto bien en sí (dinero), cave recordar en este momento la referencia que hace Kant en torno a la filantropía, donde es de admirar el acto de aquel que siendo misántropo tiene acciones filantrópicas en comparación con aquel que las tiene siendo filántropo, que otra cosa son los empresas sino misántropos actuando filantrópicamente. Siendo así que hay una interrelación entre falacias que se reconstruyen y se resignifican entre sí, generando un mal que es mayor de lo que podría ser si cada una de ellas existiera aislada.

 

Esperando, por último, que quede en claro que no se cuestiona el camino, tan solo el momento en el cual se nos dice que debemos construirlo y pasar por él, esto es su legitimidad y la veracidad del mismo. Cuanta razón tenía McLuhan al anticipar el transito de un estado hot a uno cool /kul/, o mejor escrito CuL /kul/ (aunque dicho de la misma manera). Un  estado CuL que tan solo hace evidente una fragmentación, una guerra en la cual nos llevan y nos traen a su gusto, entre amenazas y armas, unos bajo una ley escrita en libros otros bajo una ley respaldada por un fusil tan fácilmente reinventada como la primera, no logro distinguir ya la diferencia entre quién es el bueno y quién el malo. Desconozco que tan bueno es actuar y consumir un producto o un servicio respaldado por una marca o por uno que carece de ella. Me desconozco y me pierdo en el mundo entre sus dualidades. Me desconozco a mi mismo en este mundo tan desconocido de sí y de nosotros entre nosotros.


1 Ética analítica

2 George Edward Moore

3 Ética del desarrollo

4 ¿Hacia una Ética de Consumo?

  4-1 Lo Bueno como Medio

  4-2 Lo Bueno Como Fin

  4-3 El Por Qué de lo Bueno

5 Conclusiones

Bibliografía