ESBOZO DE LA HISTORIA DE ISRAEL

ESBOZO DE LA HISTORIA DE ISRAEL

Carlos Ruz Saldívar (CV)
Universidad Veracruzana

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Dominio Otomano  1517 - 1918

Se considera que los turcos inicialmente eran los de la dinastía seldyucida, que ya habíamos mencionado como la que asolaba al imperio bizantino originando la primera cruzada, pero los seldyucidas fueron decayendo después del choque que mantuvieron con los mongoles y el reino se dividió entre muchos emires más o menos independientes, de una de esas ramas nace en el año 1258 Otmán u Osmán1 hijo del jefe militar del sultán de Rum, quien llegaría a convertirse en el líder de su tribu y dada su valentía, fama y poder que adquirió, adoptaron su nombre llamándose a sí mismos Otomanos, por lo que se le considera el fundador de esta dinastía turca siendo su primer Sultán. Los otomanos poco a poco y no sin algunos tropiezos importantes, fueron ganando poder y territorio, primero a los bizantinos a quienes finalmente destruyeron arrebatándoles Constantinopla el 29 de mayo de 1453 (Oncken, Hértzberg, & Géiger, 1918, pág. 404), acabando con diez siglos del Imperio Romano y concluyendo la edad media, después los otomanos avanzarían contra los reinos cercanos, entre ellos los mamelucos.  
Los mamelucos desde el siglo XIV, se habían apoderado de los tronos islámicos de Egipto y Siria y dominaban la región vecina de los otomanos, las relaciones si bien tensas se habían logrado mantener con relativa paz, sin embargo los otomanos decidieron restaurar los pozos y acueductos del camino a la Meca, lo que fue considerado una extralimitación por los mamelucos, ya que los otomanos querían mantener en su poder los lugares santos del Islam, tal situación propició que desde Egipto se auxiliara tanto a  persas chiitas fanáticos como a los kurdos enemigos de los otomanos, por lo que el enfrentamiento entre mamelucos y otomanos resultaba inevitable. El primer enfrentamiento entre ambos reinos islámicos ocurrió el 19 de mayo del año 1515, con la toma otomana de una fortaleza en Cumaj, a orillas del Éufrates a manos de Selim I, posteriormente, en el verano del 1516 cayeron una tras otras las plazas sirias hasta que el 12 de octubre de ese año tomaron Damasco, el 21 de enero de 1517 ya se encontraban a las puertas del Cairo dando inició a las hostilidades al día siguiente, que duraron tan sólo 8 ó 9 días hasta que los otomanos tomaron El Cairo y continuaron la lucha por el valle del Nilo, hasta que el 13 de abril de 1517 fue ahorcado Tumán, el monarca mameluco. En el mes de agosto del año 1517, recibió Selim I las llaves de la Caaba de la Meca, pasando la dignidad de Califa a los sultanes de Estambul (Oncken, Hértzberg, & Géiger, 1918, págs. 465 - 466), así como el control de todos los lugares santos del Islam, incluyendo Jerusalén que paso a ser parte del reino Otomano.
Selim I falleció el 21 de septiembre del 1520, subiendo al trono el 30 de septiembre de 1520, su hijo Solimán2 , denominado el magnífico, quien elevó al imperio turco a su máximo esplendor tanto por las conquistas realizadas, como por las leyes, creaciones intelectuales y obras arquitectónicas. Se considera que Solimán permitió cierta libertad religiosa, por lo que las aproximadamente 1000 familias judías que vivían en la tierra de Israel, en su mayoría en Jerusalén, no tuvieron grandes problemas con este monarca.
A finales del siglo XVIII la zona de Israel había sido poco cuidada desde Estambul, permitiendo ciertas libertades y con la llegada del siglo XIX, llegaron un grupo de eruditos y aficionados a la historia y arqueología de esta zona, tanto británicos, norteamericanos como franceses. Entretanto la población judía había crecido, por lo que en 1860 se construyó el primer barrio fuera de las murallas de la ciudad vieja de Jerusalén, incrementándose a siete más en el siguiente cuarto de siglo, tanto por crecimiento natural del grupo como por la llegada de inmigrantes judíos, por lo que para dicho periodo Jerusalén contaba con una población mayoritariamente judía (Israel Ministry of foreign affairs, 2008), y el hebreo, que había sido reservado por mucho tiempo como lengua sagrada, había revivido gracias a la obra de Eliezer Ben Yehuda3 , quien en 1881 emigró a lo que hoy es Israel y se dedicó a promover el uso del hebreo como una lengua viva, teniendo que incorporar nuevas palabras de la vida moderna, su legado sumado a la labor Teodoro Herzl, fueron el cimiento sobre el que se construyó el Sionismo.

1 Osmán I (c. 1258-1326), militar y político turco, primer sultán otomano (1302-1326), considerado fundador de la dinastía homónima que gobernaría el Imperio fundado por él. Fuente: Microsoft Encarta 2008.

2 Solimán I el Magnífico (1494-1566), sultán otomano (1520-1566), durante su reinado el Imperio otomano alcanzó su cenit de poder y esplendor. Fuente: Microsoft Encarta 2008. 

3 Eliezer Ben Yehuda (1858-1922), erudito judío nacido en Lituania, cuyo nombre originario era Eliezer Perelman. Si bien estudiaba medicina en París, en el año 1879, empezó a interesarse por restablecer la cultura judía en su país de origen. En 1881 emigró a Palestina, y cuatro años más tarde fundó una revista dedicada a la recuperación del hebreo como lengua viva. Fuente: Microsoft Encarta 2008.