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Eduardo Meza Ramos (CV), Octavio Bojórquez Camacho y Edel Soto Ceja. Coordinadores
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Contribuciones al desarrollo económico local de empresarios migrantes: Migrantes de Ameca con empresas en los EE.UU.

Resumen

El siguiente trabajo es el resultado de una exhaustiva investigación realizada en EE.UU. con empresarios migrantes para determinar sus contribuciones al desarrollo económico local en sus comunidades de origen, el trabajo pretende determinar en que medida y cuales son las principales aportaciones que realiza. El objetivo es revelar la correlación existente entre la migración de personas emprendedoras y el desarrollo económico regional, enumerando  las contribuciones más importantes y su clasificación. Ante el poco trabajo de investigación existente en el ámbito del emprendurismo migratorio, conviene que más estudios del área se desarrollen; la investigación de campo se realizó en la ciudad de Los Ángeles, en Estados Unidos, que es la ciudad donde se encuentra la mayor parte de los migrantes de origen mexicano, incluyendo visitas a las ciudades de Salinas, Livermore y San José en California, entre otras comunidades, con el fin de conocer más de cerca los negocios y el estilo de vida que profesan los empresarios migrantes.

Introducción

A lo largo de del siglo que pasó, el estado de Jalisco fue una de las entidades que más personas  aportó a la población laboral de estados como California, Texas o Illinois de los EE.UU de acuerdo a la COEPO, contribuyendo a que las economías locales de ese país crezcan y obtengan sustentabilidad, por variantes como la mano de obra barata, la disponibilidad para realizar trabajos pesados, poco calificados y  por la necesidades que estas personas presentan. Relata Recio (2005) la inmigración masiva de mano de obra barata constituye un poderoso mecanismo para mantener una presión general sobre el mercado laboral (especialmente en aquellos sectores donde es poco factible la respuesta a la migración de la propia producción) y de garantizar el funcionamiento de lo que en la teoría de la segmentación se conoce como mercados secundario. En definitiva para mantener o incluso rebajar salarios y condiciones de trabajo en determinadas aéreas de empleo sin necesariamente afectar las condiciones del resto.

     Aunque el efecto contrario se presenta en nuestro país, donde estas personas abandonaron su terruño, dejando casi desiertas comunidades enteras, donde solo quedan las personas ancianas o en el peor de los casos, sus mujeres e hijos; que bien es cierto, van a buscar las oportunidades que aquí no existen, que nuestro país no supo darles y que por las condiciones del mercado no fueron favorecidos, estas personas arriesgan su vida, en trayectos de más de mil kilómetros, en condiciones climáticas poco favorables, con la incertidumbre de ser victimas de la trata de personas, el narcotráfico y hasta el propio ejercito y policías locales.

     Estas personas representan el sustento de sus familias que se quedan en el país, en su mayoría son gente que dejó el campo árido, donde la competencia no existe, donde los acaparadores de granos abundan y donde la escasez es lo de diario; otros más dejaron cientos de hectáreas en el estado que no son aprovechadas. Además los gobiernos municipales, estatales y el federal son cómplices sin discusión y donde no existen los programas necesarios para detener tal factor.

     En cambio el que se aventura en esta travesía, puede, en la mayoría de los casos obtener el sueño que busca, miles de personas que emigran hacia los EE.UU. se desempeñan como micro empresarios, donde un restaurante, un auto lavado, una tienda de artesanías o simplemente un comercio de distribución de productos sirve para dar el sustento a otras familias en sus lugares de origen.

     La explicación de las migraciones no puede basarse únicamente en razones económicas o en la existencia de oportunidades laborales mejores a las existentes en el país de origen. A estas razones hay que añadir el establecimiento de una tradición migratoria a través de redes socioculturales entre las familias de migrantes como consecuencia del bajo nivel de vida, la marginación, el desempleo y la carencia de expectativas en su entorno vital. Esta tradición migratoria se extiende de familia en familia, entre amigos en las comunidades rurales. Desde un punto de vista personal, para el ser humano la migración significa una oportunidad de movilidad espacial, económica y social. El individuo se desplaza con el objetivo de encontrar lo necesario para satisfacer sus necesidades vitales. Para Sallé (2009) la migración es una estrategia de supervivencia, desplegada en un alterado campo social de poder, definiendo al migrante como aquel que busca sobrevivir en una sociedad distinta de la suya, donde las condiciones se espera que sean mejores en el aspecto económico, político y social.

     Comenta Girón (2007) que los circuitos financieros y laborales transfronterizos en espacios regionales son resultado del profundo y acelerado proceso de migración acompañado de las remesas. El migrante cuenta con una motivación filantrópica cuan envía remesas a su familia, la que se queda, por lo que esto es el resultado de una estructura en transformación que contribuye a recortar las desigualdades económicas y sociales. La filantropía es recíproca y responde a la existencia de un contrato implícito de apoyo mutuo entre el emigrante y su hogar. Por ejemplo, las remesas pueden ser el pago del préstamo familiar con el que el emigrante pudo financiar los costos del viaje y del asentamiento en su lugar de destino. Igualmente, a través de las remesas, los migrantes pueden rehuir el riesgo que los incentiva a mantener su parte del trato para recibir ayuda de su hogar en caso de tener problemas de ingresos por ejemplo, si quedan desempleados o cualquier desgracia que pudiere ocurrirles en el futuro,  agrega Lucas (1987).

     Desde un punto de vista contable, para Grozaird (2006) las remesas son transferencias de renta que proceden del exterior y a menudo se envían por canales informales al margen de los controles oficiales. Las balanzas de pagos de los países en desarrollo tratan de registrar estas entradas de rentas, y se puede apreciar como tienden a aumentar a medida que aumenta la población emigrada a otros países. Aunque las estadísticas oficiales subestiman la verdadera magnitud de estos flujos, durante los últimos 30 años, con los datos disponibles, las remesas han crecido establemente y alcanzan en la actualidad los mil millones de  dólares al año, de acuerdo con cifras del Banco de México.

     Durand (1988)  agrupa las contribuciones de los migrantes en tres grupos: las contribuciones básicas, las complementarias y las adicionales.

     Las básicas, son el salario, las inversiones y el capital; las primeras son las que se emplea para comida, vestido, renta y pagos de servicios de la vivienda, salud, educación, etc.; las inversiones se catalogan como la compra de lotes, terrenos, casas, departamentos y automotores; por último las remesas de capital, que son las inversiones agropecuarias, forestales, negocios, industriales, productivas o de servicios, etc.

     Las complementarias se dividen en especie, sociales y sistemáticas. Entre las primeras nos encontramos la ropa, calzado, juguetes, herramienta, electrónicos, etc. Para las remesas sociales, no se cataloga los programas “paisanos” 1 el “3 x 1”2 , apoyo a la iglesia, para la construcción de la plaza, para compra de la ambulancia, iniciativas particulares, etc. Y sobre las remesas sistemáticas, son los pagos para el “coyote”3 , pago del viaje de los padres, visitas a México, etc.

     En las adicionales tenemos, las disipadas, las de prestigio y las remesas tecnológicas. Para las remesas disipadas, se encuentran transferencias, robo, extorsión, pérdidas, etc. que se realizan durante el trayecto de regreso a su terruño. Las remesas de prestigio son aportaciones para las fiestas patronales, las fiestas sociales (quince años, bodas y bautizos);  las remesas tecnológicas son las invertidas para formación de capital humano, como aprendizaje de idiomas, conocimiento y experiencia adquirida en campo agrícola, industria y de servicios (riego, poda, hotelería, restaurantes, carpintería, vitivinícola).

    La tradición y experiencia migratoria de algunas regiones de México ha permitido la creación de redes sociales que se manifiestan en la asociación formal e informal de migrantes (clubes, comunidades filiales, etc.). En este proceso se pueden identificar experiencias de grupos de migrantes que han canalizado recursos económicos a obras de beneficio social y comunitario en sus lugares de origen a través de varios programas. Estas remesas de grupos migrantes originarios del mismo lugar normalmente se invierten en pequeñas obras de infraestructura social. Arroyo y García (2000) agregan que esta opción de financiamiento podría funcionar en pequeñas comunidades expulsoras de migrantes.

     El ahorro en Estados Unidos es poco probable, puesto que el migrante tiene que solventar gastos de vivienda y alimentación además de enviar una buena parte para mantener a su familia en México. De tener a sus familiares en Estados Unidos, existe una mayor posibilidad para el ahorro, pero es más difícil, la inversión en el país, como lo comentan Arroyo (2000) y Cota (2006)

    Para Recio et al (2006) y Rodríguez (2005) cuando se da un uso productivo de las remesas, este dinero se invierte en la compra de terrenos, casas y para actividades agrícolas y ganaderas, ya en menor grado en la inversión de un negocio, que suelen ser negocios pequeños en su lugar de origen o en la comunidad en la que actualmente residen.

     Arroyo y García (2000) detectan una visión limitada acerca de las opciones de inversión en el contexto local, específicamente en los lugares de origen de los migrantes, lo que restringe que exista un desarrollo local o regional a base del emprendurismo del migrante.

     Vogler y Rotte (2000) sugieren cinco argumentos para justificar la relación entre migración y desarrollo. La primera se basa en la idea de que el desarrollo disuelve las restricciones de liquidez para emigrar. Si los ingresos de los individuos son muy bajos el incentivo a emigrar es alto; pero si los individuos tienen dificultades para obtener recursos con los que financiar la emigración debido a las imperfecciones de los mercados de capital la emigración no se realizará, aunque esta sea óptima.

     Las remesas permiten la subsistencia de algunas comunidades rurales pequeñas que sin esos recursos seguramente desaparecerían. Tal es el caso de Quila el Grande, Altavista de Ramos, El Salitre,  La Labor de Medina y El Sabino en Ameca. Estas transferencias mantienen una población en su mayoría compuesta por mujeres, niños y ancianos, por lo que en su mayoría se destina al autoconsumo, en otras comunidades las remesas son el motor de su despertar económico, ya que son utilizadas como recursos productivos y en las grandes ciudades, sus efectos económicos son mayores, al ser un multiplicador de oportunidades.

Problemática

Existen cerca de 200 millones de migrantes en el mundo de acuerdo con estimaciones del Banco Mundial, los cuales en 2010 generaron en remesas $325 mil millones de dólares, lo que representó un crecimiento del 6 por ciento, considerando que la recuperación económica de los principales destinos de estas transferencias, no se muestra muy firme todavía. Con lo que se abre una puerta para el estudio del impacto que tienen estas remesas en el ámbito regional y el desarrollo económico de los países que las captan.

    Se considera por parte del Banco Interamericano de Desarrollo, que la migración internacional puede fungir como un generador de desarrollo y el Banco Mundial la considera como una herramienta para el combate contra la pobreza. Para García Zamora (2005) México es un ejemplo de cómo las remesas contribuyen al desarrollo, aunque la problemática recae en el uso de estas y la generación de debate sobre la aplicación en los ámbitos locales.

    De acuerdo a cifras de la  Comisión Nacional de Población (CONAPO), existen en Estados Unidos 11.8 millones de migrantes nacidos en México, que hasta el año 2010, habían aportado 22 mil 572 millones de dólares, estas remesas representan el segundo ingreso de divisas para el país, después de los ingresos petroleros.

     El United State Census Bureau (USCB), reportó en “2002 Survey of Business Owners”(SBO) que 1.6 millones de hispanos son propietarios de empresas no agrícolas en Estados Unidos, empleando a 1.5 millones de personas y generando $222.0 millones en ingresos. Estas empresas propiedad de hispanohablantes representaron el 6.8 por ciento de todos los negocios no agrícolas en los Estados Unidos.

    La SBO define los negocios propiedad de hispanos en empresas en las que estos, poseen el 51 por ciento o más de las acciones o valores de la empresa. Los datos de este informe fueron recopilados de una muestra de todos los negocios no agrícolas, como propietarios individuales, asociaciones o cualquier tipo de corporación.

     En 2002, el 42.6 por ciento de las empresas propiedad de hispanos operaban en la construcción, administración, servicios de gestión de residuos, descontaminación y otros servicios, tales como servicios personales, reparación y mantenimiento, su crecimiento fue tres veces mayor que el promedio nacional.

     Esto nos indica que la población migrante se ha expandido en los campos de los negocios, pero no se tienen datos precisos de cuales son sus aportaciones al desarrollo económico regional de su comunidad de origen, si es que lo hicieren. De allí el interés de los estudios de caso para aportar información que sustente o rechace la hipótesis que más adelante planteo.

Objetivos

Generales

El objetivo principal de este estudio de investigación es determinar si el empresario migrante contribuye con el desarrollo regional de su comunidad de origen. De ser afirmativo, estudiar en que medida y cuales son las principales contribuciones que genera.

Particulares

Si el empresario migrante contribuye al desarrollo económico regional de su comunidad de origen con inversión directa.

     De esta inversión,  comprobar que contribuciones son las que generan mayor desarrollo en la región de origen del empresario migrante que esta aportando.

     Evidenciar cual es el efecto en el desarrollo económico de las inversiones en infraestructura, en negocios, en empleo generado y en conocimiento.

Preguntas de investigación

Se ha elegido como objeto de investigación el estudio intensivo del caso de Ameca,  (introducir lo que lo caracteriza sobre migración) en pocas palabras

     ¿Son los empresarios migrantes detonadores de un desarrollo económico local?  ¿Cuáles son las contribuciones en el desarrollo económico local del municipio de Ameca, Jalisco que aportan los empresarios migrantes? ¿Estas contribuciones son provechosas para el desarrollo de la región?

Hipótesis

Las contribuciones económicas que generan los empresarios migrantes propician un desarrollo económico en sus regiones de origen.

Justificación

La realización de esta investigación pretende revelar la correlación tácita existente entre la migración de personas emprendedoras y el desarrollo económico regional, enumerando cuales son las principales contribuciones y su clasificación. Ante el poco trabajo de investigación existente en el ámbito de el emprendurismo migratorio, conviene que más estudios del área se desarrollen, puesto que es un tema que demanda más estudios, tratando de contribuir en referencia al tema.

      Como relevancia social, los temas tratados se pueden emplear en el desarrollo de políticas públicas, en áreas como desarrollo social, contribuciones fiscales, entre otras.  El motivo que me lleva a realizar esta investigación es por el entorno donde he desarrollado una parte de mi vida. Muchas comunidades y personas que conozco se han beneficiado por las remesas de sus familiares en el extranjero y algunas otras por las contribuciones de grupos y o de personas que emprenden sus negocios en el extranjero.

Metodología

La investigación de campo se realizará en la ciudad de Los Ángeles, en EE.UU. que es la ciudad donde se encuentra la mayor parte de los migrantes de origen mexicano, incluyendo visitas a las ciudades de Salinas, Livermore y San José en California Chicago en Illinois y Laredo en Texas, con el fin de conocer más de cerca los negocios y el estilo de vida que profesan los empresarios migrantes. Las  técnicas empleadas serán la aplicación de un cuestionario múltiple con preguntas cerradas y abiertas, esto para crear una historia de vida de las personas entrevistadas, así como para determinar su posición actual, estructurando nueve áreas, las cuales son: experiencia migratoria y laboral, identificación y localización del negocio, factores de producción y operación, administración y financiamiento, redes y contribuciones, así como status y prestigio.

     Se realizará una muestra dirigida, la cual se buscará a los sujetos a investigación por una serie de criterios, tales como comunidad de origen, ubicación del negocio y contactos personales, con los requisitos mínimos de contar con un negocio establecido y ser mexicanos de nacimiento.

     A su vez el cuestionario cuenta con validez de contenido, ya que este mide adecuadamente las principales dimensiones respecto al desarrollo económico regional y los empresarios migrantes; pretendo dar validez de criterio al buscar medir el grado en el que el nivel económico repercute en el desarrollo económico de la población de origen, así también con la aplicación de un cuestionario en las comunidades de origen de estos empresarios.

     Se buscará realizar contacto con el Consejo de Federaciones Mexicanas en Norteamérica (COFEM) ubicada en Los Ángeles para corroborar la información dada por los entrevistados en caso de que hayan utilizado los mecanismos de clubes y programas federales.

     Así también se visitarán las comunidades de origen de los migrantes para realizar una observación participante y determinar si las contribuciones mencionadas por los empresarios migrantes son reales, asimismo se aplicará una encuesta a los pobladores de dichas comunidades para determinar sus percepciones a las mejoras y obras realizadas por los connacionales radicados en el extranjero.

     Aportando al proyecto de investigación en su aspecto metodológico se hará uso de la tecnología como bases de datos, intercambio de ideas con investigadores, nacionales e internacionales, con los cuales ya se ha establecido un contacto. Así podemos nombrar a los expertos en migración, María Xosé Rodríguez Galdo y su equipo de investigación en Historia Económica (Fraire, Fausto y Eduardo) de la Universidad de Santiago de Compostela, Lenin Navarro Márquez de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Martha García del Colegio de la Frontera Sur con sede en Chetumal, Jorge López Arévalo de la Universidad de Chiapas y Ernesto Sánchez Sánchez de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Migración en México

La migración mexicana hacia EE.UU. se ha generado por la persistente demanda de mano de obra en los sectores agrícola, industrial y de servicios de ese país, por la considerable diferencia salarial entre ambas economías, el intenso ritmo de crecimiento demográfico de la población mexicana en edad laboral, así como la insuficiente dinámica de la economía nacional para absorber el excedente de fuerza de trabajo y la tradición migratoria de diversas regiones del país.

     En las últimas décadas, la migración de mexicanos hacia EE.UU. ha adquirido creciente importancia y ha desarrollado una gran complejidad. Las estimaciones más recientes sobre la magnitud del fenómeno revelan que actualmente residen en los EE.UU. 30 millones 266 mil  habitantes de origen mexicano (ver gráfico 1), incluyendo a los ciudadanos estadounidenses de ascendencia mexicana y a los migrantes residentes, a los documentados e indocumentados. De ese total, 11 millones 812 mil personas nacieron en México y poco más de la tercera parte son migrantes indocumentados, mientras que el flujo de migrantes temporales oscila entre 800 mil y un millón de desplazamientos por año; además, anualmente alrededor de 400 mil mexicanos establecen su residencia permanente en Estados Unidos. Asimismo, el flujo de mexicanos que en la última década emigraron a ese país, es casi diez veces superior al registrado dos décadas atrás. Esto ha dado como resultado un éxodo anual promedio de connacionales, tomando como referente los censos de Estados Unidos de 1990 y 2000, lo que sitúa a México como el principal emisor de emigrantes en el mundo. El flujo migratorio está fuertemente marcado por la migración indocumentada.

     Comenta Girón (2007) que los circuitos financieros y laborales transfronterizos en espacios regionales son resultado del profundo y acelerado proceso de migración acompañado de las remesas. Además reflejan la transformación de las estructuras productivas en el ámbito global y los desafíos de la desigualdad económica y social. La Oficina de Censos de EE.UU. (US Census Bureau) estima en 45 millones la población hispana (8.5 millones de familias), la cual representaba el 13.7 por ciento de la población en 2006. El pronóstico esperado revela la cifra de 102.6 millones de  hispanos, que equivaldrá a 24 por ciento de la población para el año 2050. En promedio, del total de la población . hispana, 67 por ciento proviene de México.

     Gonzales (2006) afirma que no debemos perder de vista que los empresarios estadounidenses son los beneficiados directos de la explotación de los trabajadores inmigrantes, lo que motiva el crecimiento de la economía de ese país. A pesar de las multas y las amenazas de prisión que la ley considera para los patrones que contratan a sabiendas a indocumentados, continúan contratándolos, pues se trata de mano de obra barata y saben que no hay voluntad política para aplicar esa legislación.

      La migración y las remesas son fenómenos económicos que han cobrado fuerza en México durante los últimos años. Si bien la migración hacia Estados Unidos es parte de la historia de México, el proceso de migración se ha acelerado a raíz del entorno macroeconómico y de la inserción de la economía nacional en la nueva división internacional del trabajo.

      En los países emergentes el desarrollo económico se ha basado en la apertura a la inversión extranjera directa, que al menos en México no ha generado nuevos trabajos. Por ello, hay una relación estrecha entre las políticas macroeconómicas, la migración y las remesas en el marco del proceso de desregulación y liberalización financiera y comercial de los últimos años. El intenso dinamismo migratorio de México, se ha traducido en un notable aumento de recepción de remesas. Según el Banco de México, en 2010 las remesas recibidas en México fueron de 21.3 millones de dólares que representan el 1.5 del PIB del país. Todo ello con el consecuente impacto en la economía.

      Durante el año de 2007, el gobierno de los EE.UU. deportó 536 mil 255 mexicanos que representa el 62.4 por ciento del total de deportados por la United State Border Patrol en la frontera sur, y esta a su vez constituye el 98 por ciento de las deportaciones, el máximo histórico fue en el año 2000 con 1 millón 615 mil 844 deportados. Portes (2006) señala el modelo de los intentos repetidos de Espenshade 4,  que ajustado para el fenómeno de la migración explica que los migrantes que son detenidos en el primer intento, buscarán en seguidas ocasiones y con mayor probabilidad realizar el cruce furtivo a los EE.UU.

Política migratoria

Hasta hace unos años los emigrantes mexicanos no contaban con voz y voto en los asuntos políticos de su país, en su mayoría campesinos y trabajadores que salieron expulsados en busca de una oportunidad que su tierra no les pudo dar; en las ultimas tres décadas se han diseñado políticas con enfoques migratorios, Portes comenta que esta serie de políticas del gobierno mexicano es para cortejar a su población emigrante y obtener su lealtad. Desde el derecho de votar en el extranjero en elecciones federales y estatales, así como mantener una doble nacionalidad, programas como el bienvenido paisano, que facilita la entrada de los migrantes al país que  vuelven en temporadas de asueto y vacaciones, reduciendo los índices de maltrato, extorsión, robo, corrupción y prepotencia y agilizando los tramites a realizar en los cruces fronterizos terrestres, marítimos y aeroportuarios.

       También así los millones de mexicanos en los EE.UU.  han adquirido una voz poderosa que en su conjunto pueden ser la contraparte de la balanza en una elección. Los gobiernos estatales y federales continuamente viajan a ciudades estadounidenses a realizar visitas a los connacionales en busca de apoyos, recursos y establecimiento de redes para fortalecer el desarrollo regional, mediante programas específicos en fideicomisos como el programa 3x1, que de acuerdo a Portes (2006) “han tratado de motivar el flujo de dólares inmigrantes en sus comunidades triplicando cada dólar enviado desde el extranjero para invertir en obras públicas”

Remesas

      Los emigrantes mantienen sus vínculos con sus familiares y comunidades de origen, no pierden su identidad, regresan frecuentemente, ya sea a eventos cívicos, fiestas patronales, vacaciones, a organizar una fiesta de matrimonio, bautizo, etc. Han creado comités con fines filantrópicos y cívicos, han “ocupado” las funciones que les pertenecen a los gobiernos locales y juntos han mejorado los servicios públicos así como han establecido oportunidades. Pero también envían remesas constantemente que vienen a favorecer el consumo interno, estas transferencias están caracterizadas por una regularidad en frecuencias y  estabilidad en cantidad, en marzo de 2011 las remesas representaron 2 mil 049 millones de dólares, Comenta Guarnizo en Portes (2006):

“los trabajadores migrantes que trabajan duro para mantener a su familia en el país de procedencia, a duras penas pueden imaginarse que los pocos dólares que envían mensualmente se registran, junto con los enviados por los miles de compatriotas por las instituciones financieras de Nueva York, ni tampoco que estos datos registrados se utilizan como predicciones y estimaciones de la balanza de pagos, las reservas nacionales de divisas y el ritmo de crecimiento agregado”

Ahora con el dinero de los migrantes hay comunidades que han progresado y salido del rezago;  miles de comunidades en todo el país se han beneficiado por proyectos hechos por los migrantes, las renovaciones de muchas casas, representan fuentes de ingreso para algunos y el crecimiento patrimonial para otros, aparatos electrónico, electrodomésticos y bienes de consumo que generan un bienestar y una riqueza patrimonial.

El tratado de libre comercio

En 1994 entró en vigor el tratado de libre comercio de América del Norte, creando un bloque de libre comercio entre Canadá, EE.UU. y México; la apertura económica de estos países trajo algunos resultados para México que se pueden analizar en torno a la migración: la inversión extranjera directa creció de forma acelerada y el aumento de las exportaciones mexicanas a los otros países restantes.

       La inversión extranjera directa ha mantenido flujos constantes desde el inicio del tratado de libre comercio para el país, que en 2010 fue por 17.7 millones de dólares. Las inversiones se han dirigido en un 59.7 por ciento al sector de la manufactura. El comercio ocupa la segunda posición con un 14.2 por ciento y servicios con 13.8 por ciento. Buena parte de las inversiones en manufactura se han destinado a estado fronterizos, lo que ha llevado a la necesidad de exigir mano de obra de otros estados con la generación de puestos de trabajo, con lo que la migración interna ha incrementado en ciudades de estados fronterizos como Ciudad Juárez, Tijuana, Chihuahua, entre otras, sirviendo de trampolín para cruzar a los EE.UU.

      Si bien es cierto que el tratado de libre comercio ha llevado a México a obtener una estabilidad macroeconómica,  Mendoza (2003) difiere que la dinámica económica no ha podido lograr que se reduzcan las diferencias sociales por medio de las remuneraciones económicas adecuadas y de la generación de empleo óptimo.

    Cuadro 1. Población inmigrante en EE.UU. según lugar de nacimiento

    1970-2007

    Año

    Inmigrantes

    Total

    México

    Resto del mundo

    1970

    10,438,869

    878,680

    9,560,189

    1980

    13,976,990

    2,235,207

    11,741,783

    1990

    20,626,450

    4,409,033

    16,217,417

    2000

    33,055,462

    9,325,452

    23,730,010

    2005

    37,837,650

    11,164,770

    26,672,880

    Fuente: Estimaciones de CONAPO con base en U. S. Census Bureau, 15-percent sample 1970, 5-percent sample 1980, 5-percent sample 1990, 5-percent sample 2000 y American Community Survey, 2005.

1 Programa “Paisano”, es una iniciativa llevada a cabo por lideres de organizaciones sociales, políticas, empresariales y religiosas de la comunidad mexicana que reside en EE.UU. en 1989, para asegurar un trato digno y apegado a la ley, para los migrantes que regresan a México

2 Programa “3 x 1”  es un propulsor para apoyar iniciativas de migrantes mexicanos en el exterior, canalizando los recursos al desarrollo local de las comunidades de origen, en función de los clubes o agrupaciones de migrantes. (por cada peso que pone el migrante, el gobierno aporta 3 más, repartidos por los gobiernos federal, estatal y municipal)

3 “Coyote” del náhuatl coyotl (lobo de pradera) es un termino utilizado en México, Honduras, El Salvador y EE.UU. para referirse a la persona que de oficio se encarga de gestionar tramites y encaminar personas durante su cruce por la frontera entre México y EE.UU. mediante una remuneración.

4 Espenshade, Thomas J. Profesor de sociología de la Universidad de Pricenton es investigador de la oficina de investigación en demografía