EL AULA DE CLASE UNIVERSITARIA: PUNTO DE ENCUENTRO DE ESTRATEGIAS GERENCIALES Y PEDAGÓGICAS

Jorge Alirio Peñaloza Páez

CAPITULO II MARCO TEÓRICO O TEORÍA DEL OBJETO DE ESTUDIO

Marco teórico o teoría del objeto de estudio

El marco teórico del objeto que se estudia, comprende, por una parte, aquellos trabajos de investigación que sobre el tema se han realizado y por otra, los conceptos o referentes teóricos que lo describen, así se tiene:

Antecedentes de la investigación

Se abordan los antecedentes de la investigación, examinando algunos referentes que sobre la Gerencia de Aula, se mencionan como proyectos desarrollados y que de alguna forma se vinculan con el tema aquí tratado:

Rodríguez (2001), en su investigación titulada El rol del docente en la gerencia de aula dirigido a los docentes de Educación Básica I, II y III Etapa en Ciudad Bolívar, señaló que el docente como gerente de aula requiere interrelacionar los niveles de la acción pedagógica con los roles de una gestión que promueva una mejor participación e interacción hacia la construcción de aprendizajes que propicien cambios. Los resultados refieren que en el aula el docente es un efectivo instructor y gerente en aspectos como: estrategias, métodos, tiempo, recursos, comunicación individual y grupal, toma de decisiones, planificación, evaluación, ambiente escolar, contexto social, motivación, entre otros. La conclusión a la que llegó el autor citado es que los docentes necesitan capacitarse en gerencia de aula, en la ejecución de proyectos, funciones pedagógicas y tomar decisiones en forma eficiente.

Córdova (2002), en su estudio “La comunicación estratégica como instrumento del gerente de aula para el desarrollo del proceso aprendizaje a nivel de la segunda etapa de educación básica”. Para el autor, el aula se convierte en un espacio de interacción, comunicación y conocimiento entre docente-estudiante, en función del logro de objetivos comunes. El gerente de aula debe actuar en función de permitir un contexto organizacional adecuado, agradable y pertinente para que se genere el acto de aprendizaje. Para el logro de esa convivencia, el docente debe cumplir roles de: facilitador, orientador, mediador de experiencias, líder para la toma de decisiones efectivas e incentivador de acciones positivas. Los resultados obtenidos demuestran una contradicción entre el deber ser del docente y la práctica de sus funciones.

Nieto (2002), realiza un diagnóstico acerca del “Desempeño profesional del personal docente gerente de aula, que cumple funciones en la Unidad Educativa “Don Bernabé Planas” de Barquisimeto Estado Lara”.La actitud docente debe estar vinculada a la actualización de la información para competir con las innovaciones que la globalización ofrece, para generar aprendizajes activos y pertinentes.El desempeño gerencial del personal docente, amerita ser fortalecido mediante un mejoramiento continuo que permita fomentar el liderazgo, los valores y la participación e integración de los mismos en las diferentes actividades a cumplir dentro de la institución. Sobre las bases de los resultados se ofrecen algunas directrices en forma de lineamientos que puedan contribuir con el desempeño profesional del docente como gerente de aula.

González (2003), al determinar el “Perfil del docente de las Escuelas Básicas Bolivarianas en su gestión como gerente de aula en el Municipio Crespo, del estado Lara”.Estudio que se inscribe como una investigación de campo, de carácter descriptiva con propuesta, utilizando como sujetos de estudio a setenta y seis (76) docentes adscritos al mencionado municipio; selecciona un cuestionario en escala de Likert tomando como variables las dimensiones: características, gestión gerencial y práctica pedagógica, las cuales conforman las variables. En los hallazgos de la investigación el autor evidenció que el perfil del docente no es el deseado y en consecuencia ofrece una serie de lineamientos gerenciales que sirvan de soporte para la optimización del gerente educativo en sus funciones sociales, culturales y pedagógicas.

Bases teóricas, conceptuales del objeto de estudio.

La Organización Educativa

El concepto de organización ha sido estudiado por muchos eruditos en administración y la mayoría concuerda que para que ésta exista, deben haber personas que la conformen, niveles de responsabilidades, relaciones comunicacionales, una base estructural dinámica que se orientan hacia fines comunes. Soto (1992, p.35) define “La organización educativa como instancia social formada por cierto número de personas que se han reunido con finalidades explícitas de conseguir ciertos objetivos. Su funcionamiento requiere un conjunto de normas y procedimientos que regulen las relaciones entre los miembros, las competencias de cada uno y el nivel de responsabilidad que le corresponde”. En el actual entorno cambiante, las organizaciones educativas han de propiciar un permanente equilibrio entre la adaptación a las nuevas demandas sociales, culturales, laborales, ideológicas, entre otras, y la respuesta crítica ante las mismas, lo cual implica una permanente innovación de la propia comunidad educativa.

Pero no hay cambio organizativo en profundidad, que no implique un cambio cultural, puesto que todo cambio serio afecta a las raíces mismas de la organización. Doménech y Viñas, (1997, p.83) explican que “Un cambio en la organización supone un cambio de cultura, en definitiva un cambio de pensamiento de los miembros de la comunidad educativa”. Se ha de plantear desde el punto actual de la organización, a través de pasos concretos con la comprensión y participación de todos. Los fundamentos de la calidad total, como factor de cambio en las organizaciones educativas, lleva a preguntar a qué tipo de ideología responden esta propuesta de cambio, si se toca las raíces de lo que se quiere cambiar y afecte así las bases de la organización.

La organización educativa está constituido por niveles y modalidades integradas y articuladas, que se desarrollan de manera flexible y acorde con los principios, fines y objetivos de la educación; tiene como fundamento el desarrollo integral de los educandos según la característica de cada realidad. La organización educativa como una red social, aglutina la integración y participación de todos sus actores personal directivo, docentes, administrativos y obreros, educandos, padres y representantes y comunidad en general con un objetivo común que es cumplir la actividad académica o pedagógica. Coordina los recursos humanos, materiales y financieros para el logro de los objetivos organizacionales y mantiene intercambio con su entorno en un clima apropiado para que pueda alcanzar sus fines individuales y colectivos, procurando las relaciones interpersonales y la toma de decisiones. Como fin último deben aspirar la calidad en sus procesos, funciones y productos, lo que se ha llamado gerencia de calidad.

Santana (1997) argumenta que “obtener resultados de calidad significa la satisfacción de las necesidades y expectativas de los clientes.” Las organizaciones educativas han tendido a forjar, al amparo de nuevas visiones del mundo una nueva relación con su entorno, guiadas por un gerente educacional, que bajo una perspectiva de gestión de calidad total pretenda encauzar el rumbo de las instituciones. La educación y capacitación permanente es la condición para lograr éxito en estos momentos de cambio vertiginosos, para ingresar y permanecer en las organizaciones e instituciones públicas y privadas, es la seguridad para no caer en la obsolescencia. Son las organizaciones educativas las llamadas a construir sociedades libres y transformadoras, capaces de formar agentes morales, agentes de cambio, agentes transformacionales.

Gerencia educativa- Dimensiones

Hablar de gerencia es hablar de gerentes, es decir, de personas concretas que toman decisiones que afectan a los demás, positiva o negativamente. Pensar en desafíos de la gerencia educativa es pensar en los retos a los cuales se ven enfrentados de manera permanente los educadores y los directivos de la educación. Los gerentes educativos modernos están llamados a avizorar nuevas y significativas formas de administrar y mejorar la gestión de las Instituciones Educativas acordes con los paradigmas contemporáneos, lo que implica una reconceptualización en las formas de pensar y actuar en los diferentes procesos directivos, administrativos, pedagógicos, de gestión, curriculares, comunitarios, legales, entre otros, de una institución educativa que requiere de procesos de gestión integrales, que articulen las múltiples instancias de la vida escolar.

Cardona, j. (s/f) la Gerencia educativa y sus enfoques tienden hacia  la gestión estratégica, la cual requiere moverse de un ámbito contextual, con miras a la formulación de la misión institucional, que a su vez fija las líneas  para la visión y la prospectiva institucional. Un desarrollo integral de todo el sistema educativo involucra tanto al docente en su quehacer pedagógico como al gerente de los procesos que le son inherentes a todo sistema. Requiere la formación de un gerente educativo que busque alternativas de soluciones rápidas a las situaciones de cambio que exige el mundo de hoy. Además que sepa crear el clima organizacional propicio para el desarrollo humano y el institucional como una relación armónica entre el talento humano, la organización y la calidad educativa. La gerencia más que como un cargo o una función, se entiende como el conjunto de actitudes positivas y de alta calidad que distingue a una organización líder bajo la dirección de personas con iniciativa, creatividad y espíritu de cambio.  Drucker (1999, p. 28) establece que “La gerencia es el órgano específico y distintivo de toda organización.”

Dimensiones de la gerencia educativa

Es importante señalar que la gestión educativa en el marco del aseguramiento de la calidad en Colombia, según el MEN propone un mayor acceso a la educación en todos los niveles, articulación alrededor de competencias, fortalecimiento de la gestión de las instituciones así como socializar las experiencias significativas. En ese marco, define El Plan de Mejoramiento para la gestión institucional, y lo considera una herramienta gerencial que orienta a la institución y al equipo de gestión directiva hacia propósitos, metas y objetivos acordados colegiadamente, a través de diferentes dimensiones: la dimensión académica, fundamental, referente en todo el tema del currículo; la dimensión administrativa, el manejo de recursos, de información; la dimensión de comunidad, con temas de participación, de inclusión, de sentido de pertenencia que se tienen que generar en la comunidad educativa de la institución.

 La gestión directiva, conformada por el rector, los Coordinadores y Orientadores, lidera la visión de la institución, quien convoca a sus distintos estamentos -personal administrativo, secretarias, docentes, padres de familia, y tiene en cuenta la información externa - evaluación de competencias, exámenes de Estado. Algunos fundamentos de cada una de las dimensiones se muestran a continuación:

Dimensión académica. Es la básica para un accionar institucional, se orienta al diseño, desarrollo y evaluación del currículo con los aportes del rector, docentes y coordinadores. Se les exige hoy, auto evaluaciones y evaluaciones externas según estándares básicos de competencias como resultado de gestión. Sus áreas de trabajo comprenden el plan de estudios, la articulación entre grados, niveles y áreas, los métodos de enseñanza, los proyectos transversales, la investigación e innovación y el clima de aula. Tienden a la integración curricular, acuerdos pedagógicos, diálogo entre grados, áreas y niveles, tiempos para el aprendizaje, sistema de evaluación interna, uso de resultados y uso pedagógico de recursos. La gestión académica de una institución educativa se desarrolla en el marco del diseño, el desarrollo y la evaluación del currículo, entendido y conformado como aparece en el Decreto 230 de febrero de 2002-MEN-Colombia-documento que contiene: a) normas nacionales en materia de currículo, evaluación y promoción de estudiantes, b) mejoramiento de la calidad, repitencia escolar y la evaluación y c) problemáticas más frecuentes.

Dimensión directiva. Esta gestión institucional, para Figueroa (1996) se refiere al funcionamiento de la Organización en su conjunto, “lo cual se manifiesta en la organización, diseño, desarrollo y evaluación de una cultura escolar propia. Bajo el liderazgo de su equipo de gestión, la institución se dirige estratégicamente hacia el cumplimiento de su misión y visión” (p.1). Es responsable de una orientación general, comunicación y el mantenimiento de un clima institucional favorable, así como procurar aglutinar esfuerzos para que todos los recursos institucionales cumplan la misión que se trazaron tanto en sus metas internas como en los contextos externos a la escuela. Bringas (2001 p. 34) plantea que se hace necesario que la dimensión directiva se convierta en una acción dinámica, flexible, integradora de todas las actuaciones, abierta a la realidad de la escuela y que se concrete bajo los principios que rigen los diferentes sistemas educacionales, tomando en consideración la realidad actual del país, para cada subsistema y escuela. Todo ello permitirá “elaborar estrategias innovadoras, originales, propias de cada lugar, lo que no se logra con estilos autoritarios, centralistas, cargados de normativas, regulaciones y de falta de confianza en los que ejecutan el trabajo”.        
        
Dimensión administrativa y financiera. Según López (2003), su campo de acción básico se orienta al uso de los recursos, mediante el cumplimiento de normas y procedimientos que sirvan de apoyo a la actividad académica. Los referentes más común   en el desarrollo de esta gestión son: (a) La normatividad en los aspectos académicos, financieros y de recursos físicos y humanos, (b) procesos y procedimientos como inventarios, vitrina pedagógica, refrigerio, transporte, aseo y vigilancia, mantenimiento preventivo de plantas físicas, traslados, reporte de todas las situaciones administrativas, entre otros.

Dimensión de la comunidad. Incluye áreas de trabajo como la promoción de la participación de la comunidad educativa, el diseño, ejecución y evaluación de estrategias de prevención, y la provisión de las condiciones que permitan una sana convivencia entre sus miembros en donde haya cabida a distintas personas, independientemente de su procedencia, sexo, credo o raza, a la vez que se den las acciones necesarias para su permanencia en el sistema educativo. El ámbito en el que se desarrollan las acciones de esta gestión vincula a todos los actores de la comunidad, a la organización institucional con su entorno, para fortalecer el desarrollo de identidad y sentido de pertenencia con la institución y su PEI.

Los referentes que enmarcan las acciones hacia el mejoramiento de esta gestión son: (a) Contexto de la institución, (b) el PEI, (c) Proyectos transversales, (d) Manual de convivencia, (e) Resultados de las evaluaciones internas y externas. Y las acciones de auto evaluación y mejoramiento deben estar orientadas hacia la participación de toda la comunidad educativa, la construcción y establecimiento de acuerdos de convivencia, el trabajo en torno a la formulación de proyectos de vida de cada uno de los miembros de la comunidad educativa, la utilización adecuada del tiempo libre y la formulación de propuestas que enriquezcan las direcciones de grupo. El producto final de esta fase es el perfil institucional con sus respectivas oportunidades de mejoramiento, desde las cuales partirá el Plan de Mejoramiento del establecimiento educativo.

Gerencia de Aula

El término gerencia incorporado a lo educativo, como en este caso al Aula, es una buena opción para orientar la productividad y la eficiencia de la misma y por lo que su objetivo final, la formación integral del alumno, se relacione con el aparato productivo de la sociedad. El docente se hace gerente de su micro espacio para generar experiencias de aprendizaje. En el aula el docente, además de instruir a sus alumnos cumple aspectos como: administración del tiempo, tareas, estrategias, métodos, recursos, comunicación individual y grupal, toma de decisiones, planificación, evaluación, motivación, variables que debe controlar en función del rendimiento académico, del logro de objetivos comunes, un contexto organizacional adecuado para que se genere el acto pedagógico. Su desempeño ha de incluir rol de facilitador, orientador, mediador de experiencias, líder para la toma de decisiones efectivas e incentivadas de vivencias motivadoras a través de un trabajo acucioso y bien organizado. Cubre la dimensión directiva de la gerencia cuando guía las actividades; la administración la realiza a través del manejo de los recursos y el señalamiento de normas, procesos y procedimientos; promueve la gestión comunitaria mediante la interacción entre estudiantes y con el profesor como también la participación con el resto de la organización. La propiamente académica, cuando responde a la pregunta del qué, cómo, cuando, para qué y cómo se evalúa el proyecto curricular que se cumple.

En Venezuela Salazar (1994), en su texto Gerencia de aula, hace referencia a la función orientadora del docente como gerente de aula que se guía por una visión humanista y democrática de la relación docente-estudiante, Salazar considera que el mismo requiere: Contribuir a la formación para la vida del educando, dando especial importancia a los roles que debe desempeñar el individuo como estudiante, ciudadano, profesional y padre de familia, estimular en el educando su espíritu de superación, fomentar en el educando el cultivo de los valores concernientes a la persona, a la familia y a la nación. Propiciar un clima que facilite la comunicación interpersonal e interinstitucional, ayudar a los estudiantes a comprender y asimilar los cambios, productos de la dinámica social, facilitar la toma de decisión de los individuos en relación a su futuro, ya sea la continuación de estudios o su incorporación a la vida laboral.

Siguiendo a Salazar, la visión de la gerencia de aula exige hoy en día un proceso que asuma el rol de facilitador a través de un desarrollo en el cual se evidencien las siguientes características: El docente-facilitador crea un ambiente o clima inicial para la experiencia a desarrollar en clase, ayuda a despertar y esclarecer los propósitos de los alumnos, así como los objetivos más generales del grupo, confía en que el educando desea realmente alcanzar aquellas metas significativas para él, siendo éste la fuerza motivacional que subyace en todo aprendizaje, organiza y pone a disposición de los educandos, la más amplia y variada gama de recursos para el aprendizaje, se considera a sí mismo como un recurso flexible que estará en disposición de prestar todo tipo de ayuda al grupo.

Así mismo Salazar sostiene que el docente como gerente, necesita combinar las estrategias, técnicas y recursos disponibles de manera eficiente, para facilitar el logro de los objetivos trazados en el proceso, en forma conjunta docente-educando. Dentro de las funciones que desempeña el docente, es importante considerar una serie de aspectos, que también lo definirían como un gerente dentro del aula; dichos aspectos se evidencian a través del cumplimiento de diversos roles gerenciales, entre los que se destacan: el de liderazgo, comunicación, motivación, innovación y toma de decisiones. Ser docente es algo más complejo, sublime e importante que enseñar una asignatura, implica dedicar alma, lo que exige vocación, y a esa vocación reclama algo más que títulos, cursos, conocimientos y técnicas, reclama la capacidad de servicio y una coherencia de vida y palabra, la cual es imposible sin el continuo cuestionamiento y cuidado de su proyecto de vida, porque un docente explica lo que sabe o cree saber, pero enseña lo que es, confirma el autor citado.

CALIDAD EN LA EDUCACIÓN

En el ámbito educativo, hablar de calidad es más complejo y contradictorio debido a que se refiere a la formación de personas en diferentes niveles, lo cual puede hacer caer a los analistas en la subjetividad, teniendo en cuenta que como seres humanos y pensantes, se tienen diferentes conceptos, apreciaciones y visiones del término calidad educativa; la filosofía utilizada sobre calidad en las empresas u organizaciones industriales, comerciales y productoras de bienes y servicios, orientan la discusión, teniendo presente que hoy, la institución educativa debe verse como una empresa del conocimiento, donde se producen servicios  y bienes, tales como la educación, la ciencia, la tecnología y la cultura para alcanzar un verdadero desarrollo humano sostenible y sustentable. Se habla de calidad aunque no es el fuerte de la presente investigación porque Salazar no habla en su libro Gerencia de aula: una alternativa para la educación.

Si se considera a la calidad como la meta del proceso en la educación, este debe de considerar a cada uno de los elementos que lo integran e innovador, entre los múltiples y variantes significados al concepto de calidad cabe señalar el criterio de calidad como eficacia, entendida como el logro de los objetivos propuestos por el propio sistema educativo. (Programa calidad y equidad de la educación 2001-2006), hoy la preocupación está centrada en el diseño de las estrategias que articulen los elementos externos e internos del sistema escolar con la finalidad de crear más y mejores oportunidades de aprendizaje atendiendo a la diversidad de la población.

Una de las definiciones que encontramos en el Pequeño Larousse Ilustrado dice que la Calidad significa “una manera de ser de una persona”.  En esta definición implícitamente se está concibiendo la calidad como un atributo, propiedad o característica que distingue a las personas, a los bienes y servicios, lo cual resulta ya una interesante  aproximación al concepto de calidad aplicado a las organizaciones. Una condición indispensable para asegurar la implantación de una estrategia de categoría consiste en definir y entender con claridad lo que significa este concepto.  Es decir, los directivos de una institución educativa que se proponen implantar la calidad como estrategia para competir, tienen que saber exactamente lo que quieren decir cuando hablan de calidad, o para mejorar la calidad de un proceso o servicio, tienen que saber como definir la calidad global de proyectos y como medir la calidad del producto o servicio.

Toranzos (1996), afirma que el significado atribuido a la expresión “calidad de la educación” incluye varias dimensiones o enfoques, complementarios entre sí: Un primer sentido  del concepto es el que surge por oposición a los fenómenos de vaciamiento.  En este sentido la calidad es entendida como “eficacia”: una educación de calidad es aquella que logra que los estudiantes realmente aprendan lo que se supone deben aprender, aquello que está establecido en los planes y programas curriculares, al cabo de determinados ciclos o niveles.  En esta perspectiva el énfasis está puesto en que, además de asistir a la escuela, los niños y adolescentes aprendan en su paso por el sistema.  Esta dimensión del concepto pone en primer plano los resultados de aprendizaje efectivamente alcanzados por la acción educativa.

Una segunda dimensión del concepto de calidad, complementario de la anterior, está referido a qué es lo que se aprende en el sistema y a su relevancia en términos individuales  y sociales.  En este sentido, una educación de calidad es aquella cuyos contenidos responden adecuadamente a lo que el individuo necesita para desarrollarse como persona intelectual, afectiva, moral y físicamente y para desempeñarse adecuadamente en los diversos ámbitos de la sociedad: el político, el económico, el social.  Esta dimensión del concepto pone en primer plano los fines atribuidos a la acción educativa y su concreción en los diseños y contenidos curriculares.

Finalmente, una tercera dimensión es la que se refiere a la calidad de los “procesos” y medios que el sistema brinda a los estudiantes para el desarrollo de su experiencia educativa.  Desde esta perspectiva, una educación de calidad es aquella que ofrece a niño y adolescentes un adecuado contexto físico para el aprendizaje, un cuerpo docente adecuadamente preparado para la tarea de enseñar, buenos materiales de estudio y de trabajo, estrategias didácticas adecuadas,  entre otros.  Esta dimensión del concepto pone en primer plano el análisis de los medios empleados en la acción educativa. Obviamente, las tres dimensiones del concepto son esenciales a la hora de construir un sistema de evaluación de la calidad de la educación.

EFICACIA EN LA EDUCACIÓN

Según Oliveira (2002, p. 20) la eficacia "está relacionada con el logro de los objetivos/resultados propuestos, es decir con la realización de actividades que permitan alcanzar las metas establecidas. La eficacia es la medida con que se  alcanza el objetivo o resultado", resumiendo se podría decir que eficacia es hacer lo necesario para alcanzar o lograr los objetivos deseados. Según Carvallo (2005)  Eficacia educativa se entiende como la medida del valor agregado que una escuela proporciona a sus estudiantes en su rendimiento, una vez controlados otros factores como el contexto sociocultural y el nivel inicial de aprendizaje.

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