Sistema
monetario bajo el cual el valor de la moneda de un país es legalmente definido
como una cantidad fija de oro. La moneda en circulación está constituida por
piezas de oro o por notas bancarias (papel moneda) que las autoridades
monetarias están obligadas a convertir, si así se las demanda, por una cantidad
determinada de oro. Además, los individuos tienen la posibilidad de exportar e
importar oro libremente. El patrón oro estuvo en vigencia, con diversas
variaciones, hasta bien entrado el presente siglo: Inglaterra lo abolió, por
ejemplo, en 1931.
Cuando se usa el patrón oro se estabilizan, dentro de una
estrecha franja, los valores de las diferentes monedas que aceptan el mismo. Un
déficit en la balanza de pagos produce un flujo de salida de oro el cual, si no
se toman medidas compensatorias por parte del banco central del país, causa una
contracción en la oferta monetaria; esto, a su vez, lleva a la disminución de
los precios interiores con respecto a los de otros países, lo cual alienta las
exportaciones y reduce las importaciones, posibilitando así un flujo de oro en
sentido inverso (entrante al país). Se genera de este modo, mediante el patrón
oro, una compensación automática que lleva al equilibrio, al cual ayudan además
los flujos de capital que actúan, en definitiva, del mismo modo.
A pesar de las ventajas del sistema éste fue abandonado durante
los primeros años de la crisis de la década de los treinta porque los precios y
los salarios no descendieron en respuesta a una baja de la demanda global, de
modo que los ajustes recayeron sobre la cantidad de empleo total; en estas
condiciones se consideró menos doloroso, en lo inmediato, la depreciación del
tipo de cambio para abaratar las exportaciones que la reducción de los salarios,
especialmente porque la presión de los sindicatos impuso en buena medida este
tipo de política.
El patrón oro era un sistema monetario internacional que no
podía funcionar sin la cooperación de los países que lo adoptaban. Mientras
funcionó impidió que las naciones llevasen a cabo las políticas aislacionistas
que disminuyen el comercio mundial y tienden a producir un severo estancamiento.
Después de su colapso surgieron rápidamente políticas nacionalistas
discriminatorias, en particular devaluaciones recurrentes, que restringieron el
comercio multilateral y ahondaron la crisis de los años treinta. Desde el fin de
la Segunda Guerra Mundial se ha intentado restaurar la coordinación entre las
políticas monetarias de los diversos países y la libertad de comercio
internacional, mediante la creación de organismos como el FMI y el GATT.
[gold standard]. (V. BALANZA DE
PAGOS; DINERO;
FONDO MONETARIO
INTERNACIONAL; TIPO DE
CAMBIO).
Otros conceptos