DISCURSOS SOBRE ARTE DIGITAL

José Luis Crespo Fajardo

Un arte del multimedia

El arte digital, es un arte perteneciente al multimedia, que trata datos provenientes del campo del sonido, del texto, de las imágenes fijas y también en movimiento. Lo que lo caracteriza no es, por lo tanto, la mezcla de los géneros (estilos) sino la creación y la constitución de un lenguaje propio. Lo que le interesa son las posibilidades expresivas propias de sus diferencias. Por ejemplo, una obra clásica de literatura grabada en un disco, queda como una obra clásica. Si lo digital es capaz de proyectar imágenes sobre bailarines, el arte digital solamente empieza cuando estas imágenes se vuelven componentes del cuerpo del bailarín o del actor. Este arte no consiste en complementar prácticas ya clásicas, pero sí en proponer situaciones expresivas y semióticas inéditas. Si puede ponerse al servicio de otros tipos de arte, tales utilizaciones no constituyen, por lo tanto, un arte digital. Del mismo modo que lo digital puede, a partir de ahora, complementar todos los aspectos de las actividades humanas, también puede ser un instrumento y un dominio artístico particular.

Podríamos decir que el arte digital es “conmutativo1, ya que asegura una perpetua transposición dinámica de los datos de un medio hacia otro. En el transcurso de estas modificaciones, aparece la producción de datos nuevos. Los objetos de que trata el arte digital son siempre heterogéneos y complejos. Las instalaciones pueden así, simultáneamente utilizar procedimientos de interacciones que se manifiestan a través de diferentes medios. El terreno del arte digital está hecho de cruces de toda clase. Siempre propone objetos heterogéneos aún no catalogados; es una mezcla compleja de lo material y lo inmaterial, de azar y de obligaciones, de aperturas y cierres. La mayoría de las obras de los artistas resultan ser objetos híbridos en los cuales las posibilidades técnicas sirven para multiplicar las posibilidades de expresión. Esta hibridación es, sin duda alguna, uno de los aspectos más interesantes del arte digital, porque no sólo rompe las barreras tradicionales entre los diferentes artes, sino también introduce el enfoque artístico en áreas que hasta allí quedaban alejadas.

La intención central ya no es la pluri o multisensorialidad, pero sí lo que llama Jean-Pierre Balpe la co-sensorialidad. Se trata de especificar relaciones inéditas en una representación que ya no es exterior frente al espectador, pero que lo engloba y lo trata, a la vez, como participante del mundo sensorial propuesto. Además, a pesar de las apariencias comunes, también existe una gran diferencia entre la pantalla de video y la de la computadora: frente a la de video, el espectador se queda en la retaguardia y acepta ir de su mundo hacia el que se le propone; por otra parte, en la pantalla de la computadora, el espectador está dentro, y es ese mundo al que tiene que aceptar ir.

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