Este autor ha escrito La Sociedad Poscapitalista (1997) una obra muy innovadora en la que propone una economía basada en el conocimiento y la competencia imperfecta. No cree que la mayor inversión lleve, necesariamente, a una mayor producción de conocimiento. Destaca la creación de conocimientos y la innovación como procesos continuos. Otro aspecto que impresiona favorablemente es el que se refiere al hecho de que la producción de tecnología de punta no responde automáticamente al mercado; en cierto sentido es independiente y hace que las empresas que usan una tecnología de avanzada produzcan en un proceso con rendimientos crecientes, para lo que sería necesario un modelo de mercado monopolista. Plantea la reciprocidad en el comercio entre países en vez del proteccionismo o del libre comercio. Esta propuesta tiene varios puntos de convergencia con la que postula el contenido de la presente obra, lo veremos cuando nos ocupemos del modelo que estructuramos.