Contribuciones a la Economía


"Contribuciones a la Economía" es una revista académica con el
Número Internacional Normalizado de Publicaciones Seriadas
ISSN 1696-8360

 

LA GLOBALIZACIÓN COMO PROCESO

 

Adela Chávez
Instituto Politécnico Nacional
adelita1122@yahoo.com.mx
Baltasar Ocadiz Ocadiz (CV)
Centro Universitario de la Comunicación
boocadiz@yahoo.com.mx

 

RESUMEN

Que es la globalización? Como identificar sus características? De que manera la clasifico? Es un proceso?, o es un fenómeno de la naturaleza del desarrollo económico?.

Son preguntas que comúnmente todos plantean en cualquier ámbito, la respuesta relaciona diversos aspectos, las características de la globalización que la enmarcan y su propio proceso histórico la muestran tal como es: con expansión de territorios con nuevos mercados…,

ABSTRACT

That it is the globalisation? Like identifying its characteristics? How I classify? It is a process? , or it is a phenomenon of the nature of the economic development. All are questions that commonly raise in any scope, the answer relates diverse aspects, the characteristics of the globalisation frame that it and their own process shows historical it as it is: with expansion of territories with new markets…,…,

PALABRAS CLAVE:

Globalizacion, Desarrollo, Subdesarrollo, Crecimiento, Proceso, Mercado

KEY WORDS:

Globalisation, Development, Under-development, Growth, Process, Market
 


Chávez y Ocadiz Ocadiz: "La globalización como proceso" en Contribuciones a la Economía, julio 2009 en http://www.eumed.net/ce/2009a/



INTRODUCCIÓN

La globalización a diferencia de ser una etapa o ”era” es un proceso histórico en el que tiene como características:

- la expansión territorial de los mercados,

- el control de los mismos,

- la distribución de la riqueza a través de mecanismos de intercambio comercial y una polarización de la economía que bien podríamos llamar “redefinición de la pobreza”. Obviamente el concepto entraña graves contradicciones en sí y para sí ya que en aras de formular una justificación se afirma que Globalización significa esencialmente que, hoy más que nunca, los grupos y las personas se relacionan directamente a través de las fronteras sin la intervención del Estado.

DESARROLLO DEL TEMA

La globalización como se quiere que se entienda se define como una tendencia general de los mercados y las empresas a extenderse alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales. Nada más pueril y mal intencionado.

En este proceso en el cual no participa ninguno de los países pobres en su diseño, arquitectura y funcionalidad, sino los países que ya han pasado por etapas primarias, secundarias y terciarias del capitalismo (entendiendo a la manufactura, fábrica e industria con su correspondiente comercialización) y que hoy están representados por los que han alcanzado niveles de crecimiento y desarrollo autosostenibles. Lo anterior se refiere a aquellos países cuya base productiva o infraestructura ya caminan solos, no requieren de presiones ni estímulos para su funcionamiento, digamos que sistémicamente han alcanzado su razón de ser y solo requieren del respaldo del Estado como su facilitador y no como su gestor o protector.

Las organizaciones a nivel supranacional como el Fondo Monetario Internacional (FMI) no aportan nada nuevo en este sentido y es claro que un organismo de este tipo pues esté del lado del crecimiento y fortalecimiento del capital y en contra –una veces disimulada y otras completamente obvias- de organismo emanados en otro ámbito socio-político ajeno al visto bueno de los “buenos”.

Se ha señalado también que la globalización surgió desde hace cientos de años, concretamente en uno de los descubrimientos de América: en la formación de la acumulación originaria del capital, en la explotación de los recursos naturales o tal vez también, en la expansión de los mercados; sin embargo falta un ingrediente especial que es la explotación de la fuerza humana de trabajo.

Como categoría que funciona dialécticamente la fuerza humana de trabajo posee características especiales que solo pueden ser detectadas bajo un sistema que coloca a unos del lado de la posesión de los medios de producción, las formas jurídicas que amparan determinadas relaciones de producción, formas de apropiación de la riqueza, reproducción de todas estas relaciones por sí mismas gracias a un Estado benefactor para la “sociedad” y no para el pueblo, etc. y del otro lado a los “más”, a los parias, los desposeídos que no son parte de una sagrada familia ni cuentan con un apellido honorable ni extranjero. Su capacidad física y mental con la que cuentan se ve reducida a un trabajo rutinario, especializado, que lo aleja de cualquier tipo de creatividad para sí (alienación u objetivización del sujeto) y que incluso sin saberlo muchas veces elige su propio yugo y hasta le hace sentir importante porque obtiene cierto dinero para gastar, para consumir.

Se puede decir que el hombre no solo es un consumidor sino es un producto más que consume otros productos en un proceso ininterrumpido de despersonalización del individuo.

Otro aspecto importante es la ideología y al parecer la globalización cumple un papel fundamental para que el individuo se desprenda de aquello que al capitalismo le funcionaba hace algún tiempo como es el sentimiento de arraigo a una patria, a unos símbolos a los cuales la masa se sentía integrado, sin que por esto signifique que se esté de acuerdo o no con este punto de vista. En cambio, hoy parece ser que los nuevos valores van hacia la realización de operaciones comerciales sin la intervención del Estado o solo lo utilizan para normalizar estas a nivel internacional, que los idiomas se circunscriben a uno solo y que la moneda también tiende a uniformizarse.

Entonces decimos que la globalización tiene sus orígenes en el surgimiento del imperialismo (finales del siglo XIX), aunque esta palabra no sea del agrado de paladares tan delicados. Lo cierto es que el desarrollo del capital financiero gracias a la caída tendencial de la tasa de ganancia es enfrentada en primer lugar por la creciente concentración y monopolización del capital en las naciones industrializadas, en una unión entre empresas industriales y bancos, quienes juntos forman este capital.

En segundo lugar, se estimula el crecimiento de la tasa de ganancia mediante la exportación de capital hacia ultramar, dentro del cual los costos de producción son más económicos gracias al acceso directo a los recursos naturales y a la disponibilidad de fuerzas de trabajo baratas, lo que produce ganancias extras. Como todos los capitales nacionales enfrentan el mismo problema y tienen la misma necesidad de expansión, se genera entre ellos una fuerte competencia, por lo que la política exterior se convierte en un instrumento decisivo para defender los respectivos intereses propios. Sin embargo, se observa que también existen organizaciones capitalistas organizadas a nivel internacional, que no sólo logran instrumentalizar la política exterior de sus respectivos países de origen en función de la defensa de sus intereses particulares, sino también la de otras naciones.

Por último hay que hacer notar que la globalización o mundialización de la economía aparte de ahondar la brecha entre: el desarrollo y crecimiento acelerado y el subdesarrollo y estancamiento, asegurar malignamente la dependencia de unos con otros. En los países más atrasados se empiezan a ver aspectos de deterioro y descomposición social e institucional, acrecienta la corrupción como sistema (caso México), polariza la estructura social y debilita hasta casi la extinción a las capas medias empobrecidas.

CONCLUSION

Debemos recordar que todo este tipo de males no son generados por la delincuencia común, sino por una nueva delincuencia que ha penetrado hasta los huesos a las instituciones, logrando casi un 100% de impunidad gracias a que las principales instituciones encargadas de impartir y procurar justicia están en el mejor de los casos hundidos en un ambiente de incertidumbre, aplicación en las leyes de acuerdo a criterios muy “sociales”; obedeciendo fielmente las instrucciones de organismos financieros internacionales, aplicando una política tributaria desigual, entre otras ventajas de la nueva democracia mexicana.

Finalmente, se debe tener bien presente que todos los elementos citados son una consecuencia de este proceso de globalización. En el pecado está la penitencia.