PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL DE NAYARIT A TRAVÉS DE LA VISIÓN DE SUS PORTADORES

PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL DE NAYARIT A TRAVÉS DE LA VISIÓN DE SUS PORTADORES

Wendy Guadalupe Carvajal Hermosillo (CV)
Universidad Autónoma de Nayarit

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Trabajo artesanal en Tequepexpan

Molcajetes y metates
En la comunidad de Tequepexpan se puede visitar a artesanos que trabajan con recursos que la misma naturaleza les proporciona, piedra y barbas de pino; en el trabajo que se realiza con las barbas del pino extraídas de los bosques y la piedra que tiene origen en el lugar llamado la mina, ubicado a unos cuantos metros del panteón y la cantera que se encuentra al pie del cerro grande. Los habitantes de Tequepexpan siempre han buscado la forma de salir a adelante, trabajando con los recursos que la naturaleza les proporciona, con lo que tienen a su alcance a través del esfuerzo, constancia y pasión han logrado perfeccionar técnicas que les sirven para forjar trabajo y sacar adelante a sus familias.
Toda la vida el señor Trujillo se ha dedicado a la elaboración de metates y molcajetes, cuenta que tenía 8 años de edad cuando aprendió de su padre esta labor, “platicando al lado de mi padre fui golpeando piedras y perfeccionando la técnica”, poco a poco su padre le transmitió el conocimiento al igual que a su hermano, el padre del señor Trujillo toda la vida se dedicó a hacer este trabajo, forma de vida que heredo a sus hijos, como ya se mencionaba a la edad de ocho años el señor Felipe Trujillo aprendió a hacer trabajos con piedra y desde entonces ha elaborado molcajetes y metates comenta que antes se vendía mucho el metate pero hoy en día ya no es muy pedido, el molcajete es el que tiene mayor demanda. Este señor trabaja a menudo en el museo de los cinco pueblos, ha participado en proyectos para surtir molcajetes y metates a la sierra.
Este lugar es el único que les proporciona la piedra con las características necesarias, actualmente solo le están extrayendo piedra, tres personas los hermanos Trujillo y el señor Matilde Reynaldo, anteriormente todas las personas de la comunidad que se dedicaban a hacer este tipo de trabajo extraían la piedra de esta mina eran un aproximado de 30 personas en aquel entonces cuando se buscaba mucho el metate y molcajete pero con el tiempo se fue dejando de ser muy requerido, porque la mayoría de las personas comenzó a comprar tortillas de máquina y a usar aparatos eléctricos para cubrir la función del Molcajete. Los artesanos de esta comunidad abastecían a la mayoría de las personas de las comunidades de la región. Los hijos del señor Felipe ocasionalmente le dedican algunas horas de la tarde, después de su trabajo, pero no se dedican completamente a esto.
Desde hace mucho tiempo se buscó por otros lados piedras pero las que se encontraban no les servía, la piedra de esta mina es única, no se ha encontrado en los alrededores una que cumpla con las características adecuadas para poder hacer molcajetes y metates.
La principal característica que debe tener la piedra para trabajarse según el señor Felipe Trujillo y su padre, es tener “tec”, esto significa que los bordes no se desintegran y que es resistente además este no debe de tener muchos hoyos porque se ve fea, y no le gusta a la gente. En la región de Jala, Ixtlán y Ahuacatlán no se ha podido encontrar piedra, con las características necesarias, se pensaba que en el área de la construcción de las autopistas se podría encontrar por la cercanía que se tiene, pero no se encontró pista alguna de piedras de este tipo. Lo que sí es seguro es encontrar cantera al pie del cerro grande, esta piedra es especial para hacer filtros de agua, con piedras de otros lados no se puede porque está muy cerrada y no filtra el aguas.
Aparte de elaborar molcajete y metates, el señor Trujillo trabaja piedra del Ceboruco hace cuadros, blocks de piedra del volcán estas se las llevan a Jalisco para tatemar el agave, también hace blocks chiquitos para hornos pequeños, se pone al carbón y la piedra se pone al rojo vivo.
Las herramientas que utiliza el señor poco a poco las ha ido comprando. Sólo en una ocasión hiso un proyecto en el museo de los cinco pueblos y obtuvo un apoyo que le permitió comprar herramientas complementarias como un aparato eléctrico que ayuda a trabajar la piedra, una pala, un marro, una barra, un talache y una carretilla. Este fue un apoyo federal llego de México, se apoyó en la solicitud de 300 proyectos y solo se autorizaron 36. Con la iniciativa del INAH.
La amenaza existente en que se pierda el conocimiento sobre el trabajo de la piedra y elaboración de molcajetes y metates es que se acabe el banco de pierda porque ya hay poca, el señor Trujillo menciona “a lo mejor me muero y no se acaba, pero uno nunca sabe”, este lugar a abastecido a todos a aquellos que se dedicaron a este trabajo. El señor Trujillo confirma que del tiempo que ha trabajado se ha andado ni 15 metros, eso quiere decir que el banco estaba alto tenía como 300 metros, ahorita ya se lleva un aproximado de 2 metros, sale piedra que no sirve de arriba y abajo, no se puede trabajar la de arriba esta dura y la de abajo está quebrado no se puede trabajar a demás tiene muchos posos.
El conocimiento ya fue transmitido a los hijos: Alejandro Trujillo Hernández, Antonio Trujillo Hernández, Luis Trujillo Hernández y Juan Carlos Trujillo Hernández y nietos, el material utilizado son fierros picaderas, que son labrados, por herreros de Ixtlán del Rio, y cada artesano se encarga de darle filo y el mantenimiento para que funcionen a la perfección.
Los hijos del señor Trujillo según menciona tienen toda la intención de seguir haciendo este trabajo, solo que no lo pueden hacerlo de tiempo completo porque tiene trabajo seguro por treinta años pero en las tardes o en los días de descanso, trabajan en esto, no quieren que se pierda la tradición, tanto es su gusto por este trabajo que pareciera que se trae en la sangre a temprana edad y los nietos ya están con la curiosidad alrededor del abuelo aprendiendo a golpear la piedra.
El señor Trujillo estuvo enseñando a mucha gente, pero este trabajo es de dedicación y constancia los muchachos que han llegado se desesperan y porque no le ven vida, este trabajo no se hace rápido y para enseñarse a veces se dura de un año a dos años para poder trabajar bien y aventajar, es decir perfeccionar la técnica. “Que no se pierda la tradición” y “enseñar al que quiera enseñarse” es el compromiso que tiene el señor Trujillo con el museo. El conocimiento lo transmite a través del ejemplo y la práctica, orientando donde hay que pegarle a la piedra para irle dando forma.
Muchas personas acuden a la casa del señor Trujillo a entrevistarlo, de parte de la televisión pero el solo les informa la forma de cómo trabaja, la práctica de estar golpeando la piedra con la picadera, de igual forma le han entrevistados por parte de museos del estado.
Artesanía de pino
En este poblado aparentemente pasible se puede encontrar con artesanías de pino que reúnen la creatividad y la sencillez de las personas además de los recursos naturales con esto se logra obtener bellas artesanías vistosas y diversas. Las artesanías las hacen las mujeres, tortillero, canastas portavasos, sombreros, llaveros, bolsas, floreros, fruteros, lámparas entre otras cosas, Agustina Camarena de 70 años de edad se dedica a hacer estas artesanías, para ella representa un ingreso económico a demás se relaja haciendo este trabajo.
La materia prima la recoge del bosque de pinos, se llama pinera, para poder trabajarla se tiene que limpiar, para esto se pone a remojar en las noches a la mañana siguiente se retira la cabecita de la barba.se deja orear y ya que esta no tiene tanta humedad se puede trabajar, lo único que se necesita es hilo y aguja para poder unir las barbas del pino. Para elaborar algún objeto se tardan de tres a cuatro días. Esta artesanía se vende en la comunidad pero las personas que las compran vienen de fuera, porque saben que se hace este tipo de trabajos. Todo lo que se vende son objetos útiles y bonitos, además de ser baratos.