PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL DE NAYARIT A TRAVÉS DE LA VISIÓN DE SUS PORTADORES

PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL DE NAYARIT A TRAVÉS DE LA VISIÓN DE SUS PORTADORES

Wendy Guadalupe Carvajal Hermosillo (CV)
Universidad Autónoma de Nayarit

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Memoria oral de Tequepexpan

Testimonio de la señora María de Jesús García Reynaldo
La señora María de Jesús García Reynaldo dice venir de una familia de 11 miembros, y ella fue la segunda hija por lo tanto le toco cuidar a todos sus hermanos, de niños no tenían tiempo de divertirse, su padre se dedicaba a sembrar y sacar madera. Entre los recuerdos que se tiene es que en las bodas se daba de comer albóndigas y picadillos, con sopa de arroz y frijoles, invitaban a mucha gente y todo el gasto lo cubría el novio, las bodas eran a medio día se atendía a los invitados desde la mañana con un desayuno; chocolate con pan.
Sobre la virgen de Zapotan sé que es compartida a causa de que en aquel entonces cuando se querían hacer las guerrillas, el gobierno que traían ellos eran a contra de la virgen las personas corrieron a huir, y dejaron la virgen en un hueco del suelo y le pusieron unas ramas verdes encima para poder escapar, un día un señor que fue a la leña buscando barañas vio unas ramas secas en un zanjón y se encontró la virgen, el señor no la toco lo que hizo es que fue a avisar a su comunidad, él era de Zapotán, de esta comunidad avisaron a Santa María, entonces los que la encontraron y los que la perdieron se reunieron, las comunidades de Zapotán y Tequepexpan reclamaba la virgen como de su propiedad, para eso tuvieron un arreglo, que la virgen iba a estar unos días en Tequepexpan y otros días en Zapotan y para eso se reconoció al mayordomo y a la familia de la virgen.
Hace poco terminaron una capilla y le celebraron el día 10 de mayo, a la virgen se la llevaron a las cinco de la tarde en peregrinación de la iglesia a la capilla para velarla un rato, a las 12 de la noche la regresaron a la iglesia, la gente regalo pozole y cena a las personas que asistieron a la velada, que entre cantos y rezos se pasó la tarde y llego la media noche de esto hace apenas dos años que se lleva a cabo. Para el 25 de Octubre como es costumbre hasta hoy la virgen llega con muchos peregrinos acompañándola y en aquel entonces había una danza la de “La Conquista” era muy bonita, se decía que esa era danza de las buena de las originales, de los naturales y que tenía muchísimos años pero los danzantes se desorganizaron dejaron de sacarla, hace como unos 30 años de eso. Para el día de san Antonio hay otra danza nueva, ellos ya son más modernos traen unos trajes muy destapados, con penachos.
Testimonio de Francisco Hernández
Lo que puedo decir de Tequepexpan: Pueblo pobre que nomás de la siembrita de maíz se vivía, había dos ricos, uno se llamaba Antonio Pérez y Ezequiel Ibarra, eran los que protegían de trabajo y pasaban las tierras a medias, el llano de caña que esta se podían contar 40 yuntas de bueyes en las tierras trabajando, no había maquinarias, muy pobre era antes, de igual forma muy escaso de agua a pesar de tener mucha agua este problema venia por nosotros mismos, los habitantes de la comunidad que no nos activamos, para organizar y ayudar a hacer algún pozo, porque la comunidad si tiene ojos de agua en las faldas del cerro, pero en ese entonces ni se conocían las mangueras de hule. Antes no faltaba quien hiciera ojos de agua, se buscaba los ojos de agua, donde estuviera llorando el agua, y se escarbaba, de modo que se pudiera juntar el agua, para consumirlas pero se acarreaba en el lomo, la cabeza o en remudas.
En aquellos años toda la gente tenía puercos y los dejaba en las noches por las calles, nada más bufaban los cerdos en las calles y todo esto generaban un mal aspecto, por el excremento de los animales, las calles muy sucias hasta que ya la gente abrió los ojos y empezó a quejarse y empezaron a prohibir los animales en las calles.
Francisco Hernández vivió en la pobreza del pueblo ahora tengo 84 años cumplidos, vivió en el colorado en una familia de 5 hermanos y dos hermanas. De niños me dedicaban al puro trabajo, porque mi padre estaba anciano y con asma, teníamos muchos cuidado con él, aparte cuidábamos las reses, eran algunas 50 y sembraba las tierras de húmedos junto con mi hermano.
El señor Francisco, nunca tuvo la oportunidad de ir a la escuela, cuando él se crio de 10 a 9 años mataron a un profesor por problemas de faldas, envidias de mujeres, el gobierno castigo 10 años al pueblo sin maestro, entonces ya no nos tocó aprender bien. Lo poco que aprendió fue en su casa, porque lo ponían a copiar de un libro a su cuaderno, y con la práctica aprendió un poquito más.
Según el testimonio del señor Francisco: la luz llego hace poco, cuando esto paso se les pidió a los empresarios la luz para las personas, pero les dijeron que ellos se alumbraran con ocote como lo habían hecho en toda la vida. Antes las personas de la comunidad trabajaban tejiendo cuartas para las remudas, mucho se esforzaba la gente trabajando de noche con luz de aparatos, que funcionaban con petróleo por lo tanto se compraban litros y litros de petróleo, cuando llego la luz mucho gusto nos dio a todos, esa fecha fue cerca de los noventas, el cableado para la luz lo hecho Caro Quintero, este personaje tenía una finca donde muchos trabajan, daba empleo hasta a cincuenta personas.
Manuel Ibarra fue uno de los personajes que invitaba a reunirse y cooperar para poder tener la luz eléctrica, sin embargo estaba jugando chueco, se llevaba el dinero, a su molino. Pasado este altercado en tiempos donde estaba como presidente del ayuntamiento Álvaro Castillo, apoyo con seis mil pesos, y entonces las cuatro o cinco casitas con luz muy contentos. Antes de que no hubiera luz se las ingeniaban, por ejemplo para alizar la ropa se usaban planchas de fierro, que se ponían en los braceros y a ese modo la ropa podía estar lisa.
La mayoría de las casas estaban construidas con adobe, el adobe se hacía en esta comunidad con personas que se dedicaban a esto, no era muy caro, salía como a 20 centavos el adobe, una casa de 2000 adobes ya era una casita regular ni muy chica ni muy grande, estas se tapaban con zacate, o con tejas, mismos que se conseguía por los alrededores, la teja se hacía en el barro para el lado del ocotillo, es un potrero donde hay mucho barro, en ese mismo lugar se hacia la teja y se cocía ya las personas regresaban con las tejas buenas para las casas, había personas que si traían la teja de Ixtlán o de Tepic, pero siempre uno pensaba en que comprando la teja con personas de la comunidad se le podía dar trabajo a uno o dos hombres que ya sacaban para mantener a sus familias. No había trabajo y uno pensaba en la gente de su pueblo, que diferencia hoy en día hay mucho trabajo, con las cañas y otras cosas que se ven.
Hay muchas casas de teja con madera, son frías esas casas, hace algunos años helaba mucho, se podía ver hielo en las tejas, todo se helaba las cosechas, sin embargo hace pocos años ha disminuido el hielo, en marzo, en abril caían heladitas y se helaban, en diciembre y enero era puro hielo lo que se podía ver.
La vida de las mujeres estaba en los quehaceres de la casa, tejer, y otras cosas. La conquista de las muchachas se daba al vistazo, cuando se veía uno en la calle, se platicaba con ellas cuidándose de los papás y de los hermanos, salían parvaditas de muchachas en aquellos entonces, pues se le buscaba a las muchachas. Líos de faldas siempre ha habido, ha habido muchas muertes por la falta de comprensión del hombre, cuando la mujer ya no quiere, pues sólo queda retirarse pero aquí hay muchos hombres que no supieron comprender y mataron el valor del amor.
En la juventud para muchos fue puro trabajo, sin embargo de repente salía uno a fiestas, en aquel entonces los padres no nos soltaban dinero, a veces le daban a uno cinco pesos, solo alcanzaba a comprarle unos chicles a la novia, antes nos tenían en la pobreza, sometidos ya de 20 años y pidiendo permiso para salir a pasear.
Cuando entro el crédito de la caña, y fue el que ayudo a mucha gente a modo de que ya se tuvo para comer, para arreglar las casas, fue cuando ya fue quedando poco dinero para otras cosas que no fuera comer, se empezaron a ver los carros, porque antes se movían las personas sólo en remudas para salir a Tepic, o a Ixtlán se movían en remudas. Antes se tenía que bajar a Ixtlán a surtirse de cosas para el hogar, se bajaba en remudas hasta santa Isabel, que ahí era donde descargaban los carros la mercancía que uno les pedía y en las mismas se traía uno las cosas, las camas, los roperos los cargaban las remudas a muchos trabajos pero se llegaba a la comunidad.
El pueblo de Tequepexpan es afortunado por tener bosque y a consecuencia de esto madera, ahora hay dos aserraderos, con Vera Torres y en la comunidad de Los Horcones esta otro, que apenas está empezando a trabajar la madera. Antes se cortaba mucha madera para llevarla a los aserraderos grandes de Tepic, pero ahora entro la comunidad indígena a proteger los bosques.
Ha habido muchos problemas por las tierras entre los comunales y los ejidales, “las tierras y las mujeres tienen muchos problemas”. Los aserraderos que están tienen permisos de madera seca, árboles muertos, los que se caen.
Testimonio de Francisco García
A lo que he vivido se puede afirmar que estaba muy crítica la situación, muy triste había suficiente pobreza, la gente que vivía por aquí tenía sus casas de horcones de cañitas de palitos, luego se vino la invasión de los españoles, más bien ya estaba, cuando los españoles se apoderaron de todo México trayendo y fincándose las haciendas, esta era una fuerte esclavitud para la gente mexicana, gente pobre. Además de todo esto se les quitaban sus terrenos a base de engaños, las tierras que tenían las ofrecían para que les prestaran dinero con plazo de lo que se llamaba empeño, ellos mismos se ponían el plazo para devolver el dinero sería un año o meses y el plazo que se ponían no podían recuperar el dinero que se habían prestado dejándoles de responsiva la tierra y al no pagar, se perdían las tierras. Con esto la gente pobre en vez de mejorar se venía haciendo más pobres.
Las esposas de los señores en su mayoría andaban a raíz, no tenían para darle huaraches o zapatos, los hombres que trabajaban en el campo, la familia de 10 o 12 años con calzones a la rodilla a raíz, esa era la tristeza, los que podían ir a trabajar a la Hacienda de Tetitlan, la Hacienda de los Zanjones, la Hacienda de La Estanzuela, la Hacienda de la Labor, la Hacienda de San Lionel hay era una esclavitud muy pesada porque tenían que estar al pie de trabajo a las seis de la mañana y salían a las seis de la tarde. Los tenían muy esclavizados que tal vez querían matarlos, cuando mi señor padre le decía a mi madre que tenía que estar a la mera hora al pie de trabajo porque si no, le negarían el trabajo por ese día, aparte era muy poquito lo que les pagaban. Les pagaban seis reales por día, lo poco que se alcanzaba a comprender era que seria 12 o 14 centavos o pesos en aquella época. De lo que he alcanzado a ver todo esto que puedo contar ahora era muy rudo y muy triste entonces digamos que de ahí se vio la esclavitud que tenían los hacendados, en aquel entonces hubo unos señores que idearon hacer la ley agraria.
Con las leyendas que hubo y que ahí se fabricaron las leyes para dotar los terrenos a los campesinos porque era la única forma de poderlos sacar de la esclavitud, yo anduve viendo y conociendo eso y pues estuvo bueno. De ahí se vino la controversia para los campesinos, los que dirigían los grupos para constituir los ejidos, hay estaba el riesgo y el peligro porque a algunos los mataron por andar arreglando esos casos y esos juicios para obtener la tierra. A algunos los mataban a otros de igual forma pero los colgaban con una bolsita de tierra en el hombro, con una leyenda de aquí está tu tierra ese era el pago de la lucha, así sucedió.
En aquellos tiempos muy anterior había poca gente no había mucha como la hay ahora. Se hicieron los ejidos pero antiguamente México estaba invadido por los españoles, así que cuando hicieron he inventaron la ley agraria fue cuando hubo la segunda revolución según parte la historia entonces los señores valientes que conocían y supieron cómo hacer para pelear y correr a los españoles. Parte de los grupos que solicitaron la dotación de ejidos y cayeron en los terrenos que tenían las hacienda y muchos pueblos como ahora; san Jerónimo Jomulco, Copales, Ixtlan del Rio, Tequepexpan, Santa Maria, Zapotanito, todos esos poblados que yo conocí, fueron dotados por los virreyes que estaban administrando el país, estos pueblos tuvieron la permanencia y hasta ahorita en los pueblos que han luchado por reconocer la propiedades de las comunidades indígenas de nuestros antepasados, algunos de los pueblos se fueron a solicitar la dotación de tierras y no se movieron, como ahorita Zapotanito, San Pedro Lagunillas que s hicieron ejidos.
Los ejidos de Chapalilla, El Ahualamo, Santa Isabel y parte de Tetitlan esos cayeron o les dieron la dotación en los terrenos que le correspondían a la comunidad indígena de Tequepexpan, las comunidades en aquellas épocas fueron muy grandes porque este pueblo a los que yo entendí y conocí tuvo de dotación de acuerdo de los virreyes que los pusieron en posesión a los naturales indígenas de aquellas épocas aquí le correspondió un promedio como de cuarenta y ocho mil hectáreas, porque estaba vacío entonces les median y les dieron mucho terreno a los naturales, digamos que para 1917 para acá se promovieron los grupos, y del terreno que le pertenecía a la comunidad se fundó el ejido de Chapalilla, el ejido de Tequepexpan que es el Ahualamo, el ejido de Santa Isabel, el ejido de Tetitlan y parte de Marquezado, en los terrenos en donde cayeron esos ejidos le pertenecían a este pueblo, Tequepexpan.
A partir de esto se vino acomodando la gente, para cuando los ejidos se formaron la gente ya podía vestir mejor porque las producciones de su trabajo ya era al cien por ciento de ellos, las tierras ya no estaban a medias no eran prestadas ahora ellos mismos eran los propietarios. La diferencia era que antes se acostumbraba trabajar a medias, el mediero trabajaba las tierras que el propietario de la tierra ponía a su disposición y cuando sacaba la producción, les quitaban la mitad de la cosecha, digamos que la parcela que sembraban daría 70 cargas de maíz, lo que le pertenecía al sembrador eran 35 cargas y las otras se las llevaba el patrón, para que pudiera trabajar se le facilitaba dinero y de donde yo conocí para acá, se pagaba la carga de maíz a cuatro pesos, de los pesos de allá muy lejos, esta fue otra base para que las gentes se organizaran porque ya los oponentes a la esclavitud dijeron; a solicitar las tierras para formar lo ejidos, que en aquellos tiempos se encontraba reinando en México, el presidente de la republica era el señor Porfirio Díaz.
Por eso digamos que se pusieron en oposición el cura Hidalgo y Benito Juárez y todo el grupo que se unió para abolir la esclavitud, todo eso alcance a ver y a conocer por ahí por el 1955 llegó un escrito de México, llegó a las rancherías de Coapan y como nombraban Tequepexpan entonces ese señor, lo trajo para acá y se dio a conocer y pasaron días pasaron años hasta por allá en el año 52 en adelante la gente empezó a organizarse, se solicitó a la ciudad de México el reconocimiento de confirmación y titulación de bienes comunales hubo un representante un comité, no prosperaron, nombraron otro y no prospero, porque los rico les ofrecían dinero y no los dejaban trabajar, al tercer comité me dieron la representación de la comunidad, yo era joven cuando estuve al frente tenía 30 años.
Como yo quede huérfano pequeño a la edad de 18 años anduve trabajando en la labor, en el Refugio y junto al ejido del Ermitaño, trabajando en estos lugares conocí la forma en que se daban las tierras a medias en estos lugares era diferente; el que agarraba las tierras le daban la yunta de bueyes, el mediero trabajaba tres días por él y otros tres días por el patrón, era muy duro por estas acciones que vi me nació representar a la comunidad en los diferentes pueblos y oficinas. Le luchamos años y años vinieron las brigadas de ingenieros y de licenciados se levantaron los trabajos se hicieron los reconocimientos, la medición, se levantaron censos de población y así paso. Para en 1970 se cumplió el reconocimiento, confirmación y titulación de los bienes comunales. El gobierno de la republica de acuerdo a los trabajos que se levantaron, sin ofender a ningún ejido se alcanzó a reconocer dieciocho mil setecientas veintidós hectáreas. Salió la documentación el 22 de septiembre de 1970, se publicó en el diario oficial de la federación el 17 de octubre del mismo año. Se peleó y se luchó desde el 1971,1972 y 1973, en el 1973 se metió un juicio de amparo que nos hiso triunfar por que se expidió la suspensión para defendernos contra los ricos total de que el 1974 tuve la oportunidad de entregar terrenos desconocidos.
De pronto entramos a un terreno ocioso estaba cubierto de ganado y ahí empezamos a ver los frutos de la lucha, como llegamos pobres y los ricos en contra, los ricos jamás nos pudieron tomar en cuenta ni mucho menos ayudar porque ellos decían que les íbamos a quitar el terreno pero yo les aclare en los despachos de oficina – señores la mentalidad de los comuneros no es quitarles su tierras por eso la solicitud está diciendo: reconocimiento, reconfirmación y titulación, jamás dice que se está pidiendo la dotación solo se reconoce la población del pueblo, sin embargo a ellos les pesaba por que ya no iban a poder agarrar dinero fácil.
En aquel entonces recuerdo que hable con el grupo haciendo un recuento de los hechos le expuse que ya se tenían la tierras, ya están limpias, desmontadas ahora como se van a abrir al cultivo, lo que propuse es que se hiciera una cooperación para poder ir a ver al gobernador para que nos facilitara un abogado para ir al banco rural y solicitar el crédito, dios nos ayudó porque en términos de dos semanas se arregló todo, el viernes de la segunda semana ya me pude traer una bolsa de dinero para todos los trabajadores. Eso paso cuando estaba el gobernador Roberto Gómez Reyes y desde entonces puro trabajo.
En el 2001 para adelante estuvieron viniendo personas de México a intervenir sobre el problema de la supuesta pequeña propiedad y la propiedad comunal, así que eso nos dijeron porque no quieren entender todavía algunos están cerrados de la mente, al final de los dos años mandó Calderón las palabras; y les dijo en Tepic en las oficinas de la agraria “señores las noticias que les traigo dijo el presidente de la república que se les van a pagar las tierras, todo el propietario o el poseedor que se organice y se una a los comuneros le va a pagar la tierra a la comunidad por que la comunidad es la dueña, y el que no quiera reconocerse a la comunidad y llevar el título de comunero a ese se le va a pagar a él comunero, recibe su dinero y tiene que desocupar lo que tenía de propiedad ” entonces llegó el primer paquete de once personas a la comunidad y uno decidió no ser comunero, se le pago al precio que ordeno el jefe (Presidente de la república), se hizo el trato y el terreno quedo para los comuneros, eran cerca de 200 hectáreas que tenía y ahí entraron los compañeros en posición, hoy en día así estamos, es lo que yo puedo contar de la historia y acontecimientos de mi pueblo.
Después de tantos años se comenzó a ver los frutos de la lucha, la comunidad de Tequepexpan ha sido insistente en las solicitudes con las autoridades, se le ha pedido a Ochoa Zaragoza, se le pidió diez mil metros de empedrado, otras personas de la comunidad pidieron las líneas del teléfono, se concedió.
Todos estos años yo me he puesto a la disposición del pueblo para trabajar a favor de el porque me nace el bienestar del pueblo.
A partir del año de 1974 se alcanza a ver más, antes no se veía un billete de quinientos pesos en la mano se manejaban pura feria de cincuenta pesos de repente cien pesos, en cuanto entro el crédito para los comuneros pudimos ver a nuestras mujeres con billetes de quinientos pesos comprando la papa, eso le dolía mucho a los rico se decía “las viejas mugrosas pero mira que billetón”
La ley nos prohíbe vender el resultado de la lucha, se ha visto que la forma más fácil de mantenernos es con tierras, porque se siembra se cosecha, se deja lo indispensable para el gasto y se vende el sobrante para poder mantener los gastos que se generan en la casa. Lo ideal es tener un caballo, una vaca, gallinas que nos ayuden a vivir.
Me siento tranquilo y contento porque por mi mentalidad y por mis ideales hice que se le quitara la pata del rico del pescuezo de los pobres y en 1974 pude decirles señores, son de ustedes las tierras, siémbrenlas todo lo que les siembre vas a producir, ya no van a ir a medias y podrán vender al precio que más o menos les convengan.
Los ricos no pudieron ganarme los tirones porque yo me capacité tres meses en la ciudad de México, fui astuto y sobre todo tuve suerte. Quiero que se quede en las mentes de quien lean esto de que a este viejo no le pudieron ganar ningún juicio por que conocí la ley agraria, la ley penal, la constitución y algo de juicios de amparo. Con todo esto me gané el disgusto de los ricos, lo que ocasionó que se organizaran hicieran una tanda para poderme meter a la cárcel, pagaron ciento cincuenta mil pesos para que se me acusara y me encerraran por diez años.
Estuve en la cárcel nueve meses con catorce días en el año de 1975. Como no debía nada se me regreso mi libertad. Quiero decir que si yo hubiera sido de la mentalidad que han tenido los que han ocupado el puesto de comisariados yo estaría rico, me hacían muchos ofrecimientos para que dejara en calma las cosas, y que todo siguiera como hasta entonces abusando del que menos tenia. Por el 1966 me ofrecía un rico dieciocho mil pesos de aquellos, otro me ofrecía doce mil pesos, otro señor dueño de un rancho me traía siete mil pesos.
En 1667 los naturales de san Jerónimo Jomulco invadieron a los terrenos comunales de los terrenos de Tequepexpan. Los naturales de esta comunidad fueron a hablar con el virrey, este les envió al secretario y se reunieron los naturales de las dos comunidades en el paraje las Colen y se aclaró que se estaba invadiendo terrenos de Tequepexpan, el secretario del virrey indico: en Huisilapa está la cruz de piedra misma que divide los terrenos de los naturales de las dos comunidades.
Se sacó el título transcrito a máquina porque esos documentos están escritos con pluma de ave y estuve dándole vueltas a Guadalajara para que se transcribiera a máquina y lo deposite en palacio de gobierno en la Ciudad de Tepic. Yo me quede con una copia las guarde pero cuando me llevaron a la cárcel se perdió todo lo que había en mi casa.
Cuando estaba uno de niño lo rentaban a uno para que los ricos lo trabajaran, se iban a la casa del señor como si fueran bueyes o mulas, se acostumbraba pedir dinero a cuenta de trabajo, eso se daba mucho para el 25 de octubre, para ver la fiesta con dinero.
Los nombres de los ricos de Tequepexpan son: Julio Montero, Justo Díaz, Román García, Emilio Inda, Trinidad Ibarra y Pedro Montero, Gumecindo Rubio, Pablo Razura, Arnulfo Pérez, Ezequiel Ibarra era el más rico, en ganado tenía dos ranchos; en un rancho llegaron a ordeñar noventa vacas y en otro rancho ordeñaban 60 vacas, entonces quiere decir que en total tenían ciento y tantas, aparte de los bueyes, los becerros y otros, cuando esto de la comunidad sucedió se fueron dejaron las tierras vendidas fiadas para que en cada cosecha fueran abonando, así paso, el señor se murió, tenía dos hijos, uno se mató en la cacería, el otro quedo como heredero, la tienda que tenían la clausuraron y se fueron a Tepic y compraron el tan mencionado Hotel San Jorge, después de eso vinieron y abrieron el triángulo que tenían en su casa, este triángulo estaba lleno de dinero, monedas del 1720, salieron de la misma nación que giraban en aquellos tiempos fueron cayendo y ahí las guardaba, el último hijo fue el que sacó más de una camionetas repleta de dinero. Éste triángulo está por la calle Guadalajara a dos cuadras, ahí mismo era la casa del rico este. Mucho dinero, ganado y manejo de tierras del llano, cerro grande y la joya.