LAS POLÍTICAS PÚBLICAS

LAS POLÍTICAS PÚBLICAS

Eduardo Jorge Arnoletto (CV)

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LA IMPLEMENTACION DE LAS POLITICAS PUBLICAS

La bibliografía básica de este capítulo es:
LAHERA, Eugenio: DEL DICHO AL HECHO: ¿COMO IMPLEMENTAR LAS POLITICAS?
Ponencia en el X Congreso CLAD Santiago Oct. 2005
siare.clad.org/revistas/0052643.pdf

DEBILIDAD EN LA IMPLEMENTACIÓN

Como hemos visto, la implementación de las políticas públicas es el conjunto deliberado y secuencial de actividades de gobierno, con apoyo social, orientadas al logro de los propósitos y objetivos de la política, tal como aparecen expresados en las declaraciones oficiales.

En palabras más simples, es el proceso de transformar en resultados concretos los objetivos de una política.

Es un proceso continuo, no lineal, flexible y adaptable, que debe ser administrado, evaluado y ajustado. Un déficit de implantación es una diferencia entre lo propuesto y lo logrado, a lo cual hay que agregar los factores sobrevivientes de la situación anterior y los efectos inesperados que pueden generar los cambios.

En nuestra región existe un amplio consenso de que la excesiva confianza en la efectividad automática (“la mano invisible”) de las medidas macroeconómicas ha contribuído mucho para que no se tenga suficientemente en cuenta los efectos negativos para la implementación efectiva de políticas de la debilidad institucional, las fallas de mercado (frecuentemente imperfectos, segmentados o incompletos) y la gravitación de las “externalidades”.

Esa visión errónea ha llevado a una dependencia excesiva de la supuesta capacidad de las políticas macroeconómicas para producir la dinámica del desarrollo, con el agregado de suponer que la equidad seguiría al desarrollo (la famosa “teoría del derrame”) que nunca se cumplió.

Esta situación incide directamente en la capacidad de implementación de las políticas públicas, y no queda qué conviene hacer para pasar con firmeza de qué hacer al cómo hacerlo.

MEJORAR LA CAPACIDAD DE IMPLEMENTACION

En nuestra región es, pues, una necesidad urgente de nuestro tiempo mejorar la capacidad de implantación, lo cual es un proceso gradual y que lleva tiempo y exige paciencia, y no un cambio abrupto que pueda lograrse de un momento para otro.

Las posibilidades de reformar la situación están restringidas por variables del contexto, por las características del sistema vigente y por las necesidades específicas de las mismas políticas a implementar.

El éxito de un proceso de implementación está condicionado por múltiples variables: por citar algunas, el contexto en que se implantan las políticas, sus características específicas, los agentes y las agencias que están a cargo de su implantación y las estrategias que utilizarán.

El  incremento de la capacidad de implementación debe ser un proceso selectivo, centrado en los temas de gestión que necesitan ser mejorados, y no en las extensas áreas de gobierno que funcionan y que, por lo tanto no requieren arreglos. Aquí se aplica una de las reglas de oro del manejo de sistemas: “Si algo funciona bien, no lo toque!”

Aún dentro de las áreas que necesitan cambios, conviene comenzar por las que se consideren prioritarias, de acuerdo a la índole de las políticas a encarar, que deberán ser presentadas con el formato habitual de las políticas públicas, para que quienes intervienen en el proceso se manejen con el mismo lenguaje y las mismas opciones operativas..

FACTORES CLAVE PARA MEJORAR  IMPLEMENTACION

Para lograr el incremento de la capacidad de implementación es fundamental definir en cada caso como se presentan las dos características centrales de las políticas y luego determinar los pasos a seguir en cada una de ellas.

Dichas características fundamentales son:

    • Toda política tiene tres partes principales: una interna al gobierno; otra comunicacional participativa; y otra, político legislativa.
    • Las políticas en curso están siempre en alguna etapa, no siempre en orden consecutivo, que corresponden a su origen, diseño, gestión y evaluación.

Las mejoras de implementación, básicas y necesarias, se refieren a:

    • Mejoras en la comunicación y la participación.
    • Cambios agilizadotes en la interacción con el sistema político.
    • Aumentos en la eficacia del núcleo estratégico del gobierno.

 

EFICACIA DEL NÚCLEO ESTRATÉGICO DEL GOBIERNO.

En nuestros sistemas presidencialistas, la Presidencia es el centro del núcleo estratégico del gobierno, y, por consiguiente, el centro de irradiación de las decisiones de reforma. Es quien debe decidir lo esencial de los cursos de acción, a partir de la consideración del conjunto de requerimientos y de procesos, especialmente en el campo de las políticas de desarrollo social.

Allí está el núcleo del poder, sin bien es frecuente que falte contacto con la realidad externa y a veces falte también capacidad de decisión, o ella esté condicionada por las externalidades del sistema político, y se requiera transformar modalidades operatorias y profesional los equipos que lo asesoran.

El aumento  de la eficacia del núcleo estratégico del gobierno requiere concentrar esfuerzos para elevar el nivel de información, análisis y decisión operativa en la Presidencia y en los Ministerios y Agencias que se relacionan directamente con las políticas en curso. También deben partir señales muy claras hacia las áreas de administración de los presupuestos sobre las prioridades establecidas en las políticas públicas.

Hay que priorizar los procesos de reforma con miras a aumentar la eficacia del sistema. El gobierno debe llevar adelante un conjunto seleccionado y limitado de reformas buscando maximizar la efectividad en el logro de calidad y coherencia en las acciones públicas, comenzando por aquellas acciones en que la mejora de la calidad es claramente perceptible para la población, a fin de promover fuertes apoyos de su parte.

LA ASESORÍA EN POLÍTICAS PÚBLICAS

Es muy aconsejable, para mejorar la capacidad de implantación de políticas públicas, la instalación de una Asesoría en Políticas Públicas, en condición de organización staff, con relación directa, frecuente y fluida con la Presidencia, de la cual emana la legitimación de los profesionales que integran dicha Asesoría, más que de su institucionalización, porque debe conservar un alto grado de rapidez y eficiencia, flexibilidad procedimental  y muy escasa burocratización, para poder ejercer un rol de bisagra o articulación entre los Ministerios y la Presidencia, recoger opiniones divergentes de todos los niveles y tener la mejor información sobre los procesos en marcha en las políticas públicas y sus actores.

Esta Asesoría debe desempeñar tareas relacionadas con los siguientes temas:

    • Preparación, asistencia y seguimiento de las reuniones del Presidente con Ministros y otras autoridades de gobierno, así como con otras personas a quienes se les otorgue audiencia.
    • Seguimiento de políticas públicas por cada encargado en un área determinada a distintos niveles según la decisión del Presidente. Este trabajo se realiza en contacto con las diversas reparticiones del gobierno, en particular la Secretaría General de la Presidencia y la Dirección de Presupuestos.
    • Redacción de intervenciones y textos para el Presidente. La Secretaría General de Gobierno y la Dirección de Prensa de la Presidencia trabajan en conjunto con la Asesoría de Políticas Públicas en la comunicación de las políticas públicas del Gobierno.
    • Información de la prensa internacional sobre temas de actualidad nacional e internacional especialmente aquellos de interés o polémica. Se hace el seguimiento del análisis y debate sobre temas de políticas públicas.