Algunos países han demostrado que es posible producir más, contaminando menos. La industria química francesa, redujo los niveles de contaminación a la mitad y, al mis-mo tiempo, aumentó la producción en un 25 por ciento. Se estima que la clave para un desarrollo industrial sostenido es la tecnología que produce pocos residuos o ninguno, asociada a una dirección cuidadosa de las operaciones para aumentar al máximo la eficiencia y la seguridad. Un objetivo de interés general para la comunidad mundial es alcanzar una producción más limpia, para lo que se hace necesaria la firma de acuer-dos entre los países y el incremento de la cooperación de los más desarrollados a los menos desarrollados.