NUEVO PARADIGMA DE LA DROGA EN CABO VERDE

Jorge da Costa Sousa Fernandes Semedo

Juventud. El Sector más Vulnerable de la Toxico- Dependencia

Una configuración teórica, parte del trabajo de sociólogos y otros científicos , resulta motivadora cuando se trata de la juventud, y defendible al centrarse en el mismo matiz que supone defender su posición en cualquier sociedad desde un criterio de expectativas, quizás hasta en su vertiente  positivista como remedio también a una crisis sociológica acusada de falta de resultados o mejor dicho, utilidad social de estos, y no tanto de rigor metodológico por las anteriores razones expuestas.

Dado que dejar de considerar su legitimidad también acarrearía problemas de otra naturaleza para comprender mejor las preferencias normativas en el trato a la misma, y la intervención estatal identificada o no con posiciones alternativas en relaciones a las que deberá dirigirse en ocasiones ante la falta de convencionalismo para hacer de sus leyes aplicadas una orientación reconocida y no solo un paliativo de obligación a cumplir porque se trata del poder administrativo que se ejerce sobre todos los hombres.
La concepción de la sociedad como totalidad, es una construcción social concebida como una totalidad que resulta creíble porque abarca la totalidad social, un principio único de transformación social y un agente colectivo capaz de llevar  a cabo un contexto institucional.
El gran mérito de Foucault fue haber mostrado que las opacidades y los silencios producidos por la ciencia moderna, confiriendo credibilidad en la búsqueda de regimenes de verdad alternativos, otras formas de conocer marginalizadas, suprimidas y desacreditadas por la ciencia moderna, han atrasado la investigación. Nuestro lugar es hoy un lugar multicultural, donde se ejerce una constante hermenéutica de suspensión contra  supuestos universalismos o totalidades.
La sociología disciplinar ha ignorado este  multiculturalismo, florecido por los estudios culturales, configuraciones transdisciplinarias donde convergen diferentes ciencias sociales. 1
No existe un principio único de transformación social, ni una concurrencia de futuros alternativos, como tampoco hay agentes históricos únicos ni una forma única de dominación, como mismo hay una ausencia de principio único, como tampoco la industrialización puede ser el motor único impulsor del progreso y sustentador de la sociedad. Así la oposición capitalismo-socialismo fue siendo sustituida por el icono sociedad industrial, sociedad pos industrial y finalmente sociedad de la información, más recientemente todo ha sido sustituido por globalización, apareciendo nuevos conceptos como ajuste estructural, participación y desarrollo sustentado.
De ahí la complejidad  de nuestra posición tradicional, enfrentamos problemas modernos para los cuales no hay  soluciones modernas, una posición que podemos designar por pos modernidad reconfortante, es el hecho de no haber soluciones modernas como indicativo de que no hubo antes, promesas de modernidad. 2
 
 ¿ Es la tóxico dependencia en la juventud un problema moderno?

Una de las debilidades de la investigación sociológica en la adolescencia es tratar la toxicodepencia como una cuestión reducida al nivel individual y no al nivel de sociedad, sobre todo, porque las estadísticas pueden ser engañosas  y no ir al fondo del problema mismo, o comportarse con tendencias de crecimiento en determinada esfera sin apenas rozar la causalidad inmanente de indicadores tan polémicos como el de la edad dramatizada en una directa necesidad desvinculada de soluciones eficaces, es decir, más estrechas en sus relaciones inmanentes.
Simplificar el uso de una sustancia tóxico dependiente como una especie de ritual de pasaje o diabolizarlo como una enfermedad incurable, nos deja paralizados, impotentes y lejos de las posibles soluciones3
En una perspectiva sistémica se entiende como drogadicto en la adolescencia una expresión de necesidad de cambios, defendiéndose la posición de que el uso de la droga es un síntoma y no una enfermedad mental, considerando además que los jóvenes en las drogas, representan un acto en busca de solución para sus dificultades.
Compartiendo la posición de esta profesora es palpable que el joven no puede ser visto como un delincuente ni un enfermo, más bien como un agente de cambio que vive en un proceso de constante reflexión sobre sus experiencias, con capacidad de valorar las consecuencias de sus actos, hacer opciones y tomar decisiones tornándose fortalecido para negociar reglas, tolerar frustraciones, respetar diferencias y construir el camino de la autonomía.
También se puede pensar que la drogadicción puede ser encarada más como una respuesta delante de algo, que como un problema en sí mismo, pues si aparece en la experiencia de las personas como una solución, el autor puede considerarla como un objeto para conducir un mensaje, como denunciar la falla de un sistema, por ejemplo.

La sintomatología del individuo es también considerada en su significado dentro de la familia y del medio social, no se concentra en el individuo, la perspectiva se amplia incluso, a los sistemas en los cuales esta insertado.
En vez de buscar el entendimiento apenas para el usuario de las drogas, se debe privilegiar también el contexto en que se manifiesta el síntoma : la familia, el grupo y la institución.
La adolescencia se considera como una fase muy rica en posibilidades, de cambios, período visto como una etapa del ciclo de vida familiar, donde pueden aparecer síntomas de la drogodependencia considerados una señal, y hasta un lenguaje como modalidad de la comunicación de que el adolescente hace uso para plantear su necesidad de cambios en su sistema familiar incluso.
Es significativo plantear también que existen adolescentes que comenzaron el uso de drogas durante su infancia o antes de nacer como resultado lógico de su procreación por una madre drogo dependiente, cuestión que ha sido corroborada en la literatura científica-clínica, como una especie de correlación entre la adolescencia y la experiencia acumulada en el uso de drogas al arribar a esta etapa de formación.
Algunos tratadistas al referirse a la adolescencia lo hacen señalando que es una etapa de crisis en que el adolescente busca su identidad, un período agitado y lleno de conflictos, incertezas, angustias, sensibilidad y labilidad emocional, donde se correlacionan la inmadurez, necesidad de protección, periodo de revueltas y colocar en causa los valores de los adultos.
Razones por lo que también resulta identificada como crisis de la adolescencia para configurar todo el ciclo caracterizador de estos elementos tratados indistintamente pero en coincidencia de fines para asumir posturas definitorias de ella.
Es probable que esa crisis de la adolescencia no sea igual para todos, pues, algunos adolescentes pueden pasar por esta etapa de la vida con suma tranquilidad, lo que debe cuidarse para no estigmatizar ni restringir a la vez al adolescente sobre bases que luego puedan resultar perjudiciales para la propia investigación, inmovilizando otros niveles del contexto histórico cultural en que se desarrolla la misma.
Mientras, que hablar solamente de crisis en la adolescencia va creando además, confusión, si no se describe cual es el complejo desarrollo humano que deba exaltarse como lógico resultado de sus relaciones mas determinadas hacia la sociedad misma, llena de conflictos, falta de respuestas a angustias producidas y la posibilidad de atenuar estas.
El adolescente en dificultades se expresa por medio de síntomas y en la imposibilidad de comunicar a sus padres las dificultades, se utiliza otro lenguaje, conocido también como las quejas somáticas
Desde esa perspectiva la drogadicción se coloca como un valor que posee significación en el ámbito de la subjetividad del individuo consumidor, y al mismo tiempo es vista como un recurso de integración al grupo de pares como alternativa a la falta de otras actividades que ocasionan satisfacción o placeres. Entonces, la droga como algo prohibido, diabolizada o exaltada, sirve como objeto de satisfacción de esa curiosidad de experimentación, de extrapolación y de búsqueda de nuevos limites y sensaciones, que puede aumentar con exageradas imágenes de negatividad haciendo de los jóvenes una presa fácil de su fascinación.
Morel, Herve y Fontaine en sus practicas clínicas encontraron tres ordenes de motivaciones para uso de drogas : aliviar el dolor físico o psíquico, y la angustia, protegerse de dificultades de la vida, apartar la amenaza desarrollada en las relaciones con otros
Nowlis apunta con efectos importantes en el consumo de sustancias psicoactivas, tratándose en todos los casos de modificar la sensación, el humor o la percepción, las modificaciones buscadas o procuradas consisten en aliviar el dolor, reducir una actividad o sensación desagradable o indeseable, aumentar el nivel de actividad y sensación de energía y de eficacia, reduciendo la sensación de fatiga, depresión y somnolencia, modificar la percepción e orientación del yo, delante el medio físico y social, y atingir diversos niveles de embriaguez, aturdimiento y euforia.
Los adolescentes que por lo general inician el consumo de drogas, lo hacen en una fase de experimentación, al inicio las drogas son inhalantes y la marihuana, puede aparecer en esa categoría entre los adolescentes en situación de la calle, pasando después a una  variedad de drogas, como medicamentos y por fin la cocaína o LSD, en una escalada de uso cada vez de drogas mas duras para surtir efectos en el grupo de pares u obtener un equilibrio entre los efectos de nuevas sensaciones.
En el análisis de la literatura histórica evolutiva, en las toxicomanía,  anteriormente los sujetos se iniciaban mas tardíamente, es decir, las denominadas toxicomanías clásicas, usaban una sustancia psicoactiva y en lo general eran integrados socialmente, mientras que las toxicomanías de hoy se caracterizan por el uso cada vez mas precoz entre los jóvenes que usan varias drogas de forma sucesiva o simultanea, llamando la atención que la primera experimentación aparece ocurre por la influencia del grupo, dígase, en un contexto de intimidad familiar o sociabilidad externa  de la familia, amigos, por ejemplo.
Para los estudiosos de la adolescencia, cabe considerar al grupo con sus reglas y jerarquías con un valor de iniciación y con posibilidad de estimular la independencia y autonomía del joven, trae el punto de referencia hacia una vertiente socializadora del adolescente, donde este procura en el exterior de su medio familiar, respuestas a sus necesidades de autoafirmación, de afiliación, diferenciación, autonomización e identificación a través de conductas interactivas en que los jóvenes expresan esa necesidad de inscribirse en situaciones y hacer un lugar.
Esos grupos son importantes, por cuanto proporcionan un lugar y espacio de aprendizaje, crecimiento, conocimiento de si mismo y de otros, que auxilia a esa búsqueda de identidad. Donde los grupos de pares pueden empujar al joven a experimentar y sentir las mismas sensaciones, indicando la importancia de presiones sociales como factor de inducción al consumo de drogas.
Así, el uso de las drogas estaría propiciado por una mejor interacción con los del grupo, la pertinencia de posibilidad para igualarse a estos y adquirir una identidad grupal, o una complicidad y un sentimiento de mayor intimidad con los otros. Aunque se puede inferir también, que el pertenecer al grupo, sea una tentativa de romper con la infancia y con la dependencia infantil en relación a los padres.
Después de un tiempo, a medida que se conocen las drogas y sus  efectos, ellas comienzan a asumir también otras funciones, como alterar los estados de conciencia, posibilitando la fuga de la realidad y la extrapolación de limites de acuerdo con el efecto procurado o deseado, generalmente  positivo y agradable, como evitar el hambre, el sueno, es decir, en dependencia del valor adaptativo  o funcional que pasa a justificar y sistematizar su uso.
Ante los cambios globales, parece ser un estimulante al triunfo personal, el uso de la droga para alcanzar ese éxito o progreso o tal vez para apartar las frustraciones generadas por la sociedad competitiva, restando importancia a los que no triunfan como parte de una cultura también global mezclada entre otros factores con la relacion Sociedad-Empresa-Individuo.


1 Boaventura de Sousa  Santos. La Critica de la Razon Indolente. Ediciones Afrontamiento. Lisboa. 2000 Pág. 26

2 Boaventura de Sousa  Santos. La Critica de la Razon Indolente. Ediciones Afrontamiento. Lisboa. 2000 Pag. 28

3 Silvana Baumkartem. A Drogadicao e o Consumo de Merla na Adolescencia. Conferencia. Citando a Sudbrack. 2001

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