LA EDUCACIÓN DE LA SEXUALIDAD: UNA MIRADA DESDE UNA PERSPECTIVA ACTUAL A LAS NECESIDADES DE LOS/LAS ADOLESCENTES Y JÓVENES.

Alexey Megna Alicio

1.2 - Fundamentos teóricos que avalan la educación de la sexualidad.


Este epígrafe tiene la finalidad de realizar un análisis de los fundamentos teóricos en los que se sustenta el conjunto de ejercicios, tomando en consideración los aspectos relacionados con la filosofía, la sociología, la psicología, la pedagogía y la didáctica como elementos que permitirán la interpretación teórica del conjunto de ejercicios que se propone.
El sustento teórico general de la investigación se sustenta en la concepción dialéctico-materialista e histórica del desarrollo de la naturaleza, la sociedad humana y el pensamiento, reconociendo a la educación, y en particular, a la educación de la sexualidad como una categoría histórica, social, pedagógica y psicológica.
El Marxismo-Leninismo no niega los instintos naturales ni el papel que desempeñan en la formación del individuo, pero considera que el factor decisivo de su desarrollo reside en la educación y en las condiciones de vida, en el medio.  
El conjunto de ejercicios que se propone tiene como objetivo fundamental elevar la preparación en educación de la sexualidad de los educandos en el preuniversitario, la cual se manifiesta en su forma de sentir, pensar y actuar.
En el proceso de confección del conjunto de ejercicios se ha tenido en cuenta la aplicación de las leyes y categorías fundamentales de la filosofía marxista-leninista con sustento en el pensamiento filosófico y pedagógico cubano, el ideario de Martí y la guía certera de Fidel en la conducción del proceso revolucionario en Cuba.
Así mismo es necesario tener en cuenta el enfoque histórico en la comprensión del proceso evolutivo que ha recorrido el vínculo hombre mujer a lo largo del desarrollo de la sociedad, constituyendo este elemento una premisa importante en el análisis de los aspectos referentes a la educación de la sexualidad.
También, los estudios que se emprendan en torno a la sexualidad, debe tener en cuenta las cualidades esenciales de cada individuo, es decir, aquellas que los diferencian de los animales, ya que por su esencia el hombre es un ser social, que se convierte en productor y transformador de su propio medio.
Al referirse al papel que desarrolla la educación en todo este accionar, se debe tener en cuenta lo expresado por Prado, L. (1979) cuando señaló: “Con independencia de la fuerza de atracción recíproca que en el plano biológico relaciona al hombre con la mujer, las relaciones sexuales entre ambos se desarrollan en, primer lugar, sobre determinadas condiciones materiales de existencia, así como sobre principios, normas, tradiciones y otros aspectos sociales en los que la educación, en su condición más amplia ha desempeñado un papel preponderante”.           
El sustento filosófico de la educación en Cuba es el marxismo, como expresión más alta del desarrollo del pensamiento cubano legítimo, principalmente del ideario educativo martiano, con el que se conjuga careadoramente. Ambos se sintetizan en el pensamiento educativo cubano actual.
Debe considerarse que esta filiación filosófica debe ser partidista, pero con un carácter muy objetivo que emane de las exigencias del desarrollo mismo de la ciencia pedagógica y se debe eludir el partidismo subjetivo y voluntarista que se le impone, a veces, a la ciencia fuera de ella misma.
El hombre es una realidad viva, biológica, psíquica, individual, social e histórica. La naturaleza humana es necesario considerarla en general e históricamente condicionada por cada época. La potencialidad humana es la materia prima que como tal no puede modificarse, no obstante el hombre varía en el curso de la historia, se desarrolla, se transforma.
La concepción materialista de la historia es uno de los aportes fundamentales de la teoría Marxista-Leninista que nos permite hacer el análisis de los fenómenos a través de bases objetivas sin menospreciar el factor subjetivo. Es importante entonces, analizar los problemas en el proceso de enseñanza-aprendizaje a través de esta teoría, la cual nos brinda principios, leyes, categorías para el análisis de los fenómenos de la naturaleza.
De ahí la relación del hombre con la naturaleza ya que este actúa sobre ella, la transforma en su propio beneficio, en este proceso el hombre se convierte en un ser social que le permite en crecimiento material y espiritual.
Educación, aprendizaje y desarrollo son procesos que poseen una relativa independencia y singularidad propia, pero que se integran al mismo tiempo en la vida humana, conformando una unidad dialéctica.
El proceso del conocimiento constituye un resultado de la interrelación entre el sujeto y el objeto de la actividad, que tiene su fundamento en la práctica histórico-social.  Desde esta perspectiva filosófica es que se comprende la definición ofrecida por V. I. Lenin  (1980-1988) “El conocimiento es la aproximación eterna, infinita, del pensamiento al objeto. El reflejo de la naturaleza en el pensamiento del hombre debe ser entendido no en forma inerte, no en forma abstracta, no carente de movimiento, no carente de contradicciones, sino en eterno proceso de movimiento, en el surgimiento de contradicciones y en su solución…”
El conocimiento es la búsqueda humana de la verdad, significa que el proceso del saber se constituye en el interior del sistema total de las relaciones sociales. Cada contexto social tiene sus propias tareas cognoscitivas y determinan el nivel y modo en que estas pueden ser resueltas.
La educación a la que se aspire tiene que ser integral, con diferentes aristas a desarrollar como dijera Martí: “Hombres vivos, hombres directos, hombres independientes, hombres amantes, eso han de hacer las escuelas…”
La educación tiene que preparar al hombre para la vida y como condición de ella para el trabajo, que constituye una vía para el logro de un fin más amplio: la formación cultural integral.
La educación del siglo XXI tiene que lograr un adecuado equilibrio entre la formación científico- técnica y el pleno desarrollo del hombre. Debe ser en sí un proceso de interacción entre la comprensión y la explicación del mundo social y natural y ser capaz de conducir al ser humano a altos niveles de bienestar espiritual y material.
El papel de la educación ha de ser el de crear desarrollo, a partir de la adquisición de aprendizajes específicos por parte de los educandos. Pero la educación se convierte en promotora del desarrollo solamente cuando es capaz de conducir a las personas más allá de los niveles alcanzados en un momento determinado de su vida y propicia la realización de aprendizajes que superen las metas ya logradas.
El educador tendrá que atender a las particularidades de cada estudiante, estimulando las potencialidades de uno y solucionando las insuficiencias de otros dentro del marco general establecido.
Si el docente no conoce las relaciones interpersonales de su estudiante, las características de la comunidad en que vive, el trato con la familia  no puede dar al estudiante la ayuda que necesita y por tanto no favorecerá la formación de su estudiante.
En el proceso de educación, junto al perfeccionamiento de planes y programas docentes, de los recursos pedagógicos de profesores para sus clases, del conocimiento de las propias operaciones que el conocimiento exige, de otros elementos del proceso mismo de la impartición del conocimiento y del aprendizaje de este por el educando, es necesario desarrollar las vías para el desarrollo de la personalidad del alumno, estimular su iniciativa, su persistencia, su capacidad de polémica, su seguridad en sí mismo y otros muchos elementos psicológicos de la personalidad, que tendrán un significado esencial en la forma en que el alumno utilice sus conocimientos.
La atención es evidentemente, necesaria, porque los estudiantes no solo son distintos en sus capacidades, intereses, motivaciones, ritmos y estilos de aprendizaje, sino también porque mucho de ellos son productos de otra tradición cultural. Para lograr la calidad educativa, será necesario tener en cuenta las características de cada estudiante y enseñarlo como el pueda aprender, poniendo de manifiesto lo planteado por la pedagoga venezolana Miriam Heller (2002), si mis estudiantes no aprenden como yo los enseño, entonces yo los enseño como ellos aprenden.
En las etapas de educación obligatoria es necesaria una enseñanza obligatoria que garantice a todos los estudiantes una base común con independencia de sus características personales y sociales, pero que a la vez permita la oferta de opciones diferenciadas que tenga en cuenta necesidades o intereses diversos. 
Con este enfoque se favorece realmente la igualdad de oportunidades pues se respetan las diferentes necesidades, el desigual ritmo y los distintos estilos cognitivos de cada estudiante, junto a la variedad de intereses personales, sin que ello debilite la adquisición de una base cultural común.
No se puede movilizar hacia un nuevo aprendizaje a un estudiante que no se conoce o que no se sigue su trayectoria. Necesitan los docentes tener delante la información de cada estudiante sobre los contenidos no vencidos y tener previsto el seguimiento a los nuevos conocimientos, habilidades y valores que debe incorporar.
En su sentido más amplio es importante recordar que el concepto de educador implica la formación de la personalidad del sujeto, su preparación para la inserción en el contexto social, por lo que no se limita a la instrucción.
Está más que demostrado que es el maestro el protagonista principal, el eje, del proceso de enseñanza de conocimientos, de ahí que la relación maestro-alumno centre su esencia en el poder que tiene el maestro de “saber”  y la necesidad de “aprender” del alumno.
Se hace necesario saber qué enseñar y qué aprender.
En el contexto específico de la escuela, que es el laboratorio más importante del desarrollo social de cada nación, las exigencias de la educación cobran una especial significación, por su doble connotación, como crecimiento personal del individuo que la recibe y el carácter multiplicador de su gestión.
El conocimiento de la vida del hombre en toda su dimensión económica, política, social, posibilita comprender el origen, desarrollo y transformación de la sociedad humana, en su carácter dinámico, regulador y progresivo. Esto significa que el proceso de desarrollo histórico, de carácter objetivo, es producto de la actividad del hombre que persigue sus objetivos con conciencia de lo que hace, por tanto es el creador activo, el sujeto de la historia, crea por sí mismo las condiciones y premisas de su desarrollo histórico.
En la pedagogía cubana, la formación del hombre se concibe como el resultado de actividades organizadas de modo sistemático y coherente que le permiten actuar consciente y careadoramente. Este sistema debe prepararlo como sujeto activo de su propio aprendizaje y desarrollo, hacerlo capaz de transformar el mundo en que vive y transformarse a sí mismo; formar al hombre es prepararlo para vivir en la etapa histórica concreta en que se desarrolla la vida. (Compendio de Pedagogía, 2002).
En el Nivel Medio Superior, como en los niveles precedentes, resulta importante el lugar que se le otorga al alumno en la enseñanza. Debe tenerse presente que, por su grado de desarrollo, los alumnos de este nivel pueden participar de forma mucho más activa y consciente en este proceso, lo que incluye la realización más cabal de las funciones de autoaprendizaje y autoeducación.
Los educadores siempre hemos defendido la idea de que enseñamos para que nuestros alumnos aprendan (enseñanza-aprendizaje). Con relación a este término existen diferentes criterios, tendencias y paradigmas los cuales constituyen punto de partida para el estudio de su manifestación en los diferentes contextos de actuación de los sujetos, en el caso que nos ocupa, de los estudiantes preuniversitarios.
Los psicólogos y pedagogos enfatizan en  la necesidad de personalizar el proceso de enseñanza, de evitar los procedimientos generales dentro del proceso, tratando de diferenciar la acción del profesor en base a las características del alumno, desarrollar la interacción comunicativa, sana y personalizada entre alumnos y profesores, enfatizando el desarrollo de motivaciones hacia la autonomía, la autorrealización y la creatividad en los alumnos.
Según Doris Castellano: el aprendizaje es un proceso complejo, diversificado, altamente condicionado por factores como: las características evolutivas del sujeto que aprende, los tipos de contenidos o aspectos de la realidad de los cuales debe apropiarse y los recursos con que cuenta para ello:
1- Aprender es un proceso que ocurre a lo largo de toda la vida y que se extiende en múltiples espacios, tiempo, forma, no es algo abstracto, y está vinculado a las necesidades y experiencias vitales de los individuos.
2- El proceso de aprendizaje es tanto una experiencia intelectual como emocional, englobada la personalidad como un todo, se constituye en los conocimientos, se desarrolla la inteligencia pero de manera inseparable, es una fuente de enriquecimiento afectivo donde se forman sentimientos, valores, ideales y sus orientaciones hacia la vida.
3- Aprender es un proceso de participación, de colaboración y de interacción. El papel protagónico y activo de la persona no niega la mediación social.
4- En el aprendizaje se cristaliza continuamente la dialéctica entre lo histórico-social y lo individual-personal.  
Debe tenerse en cuenta que el aprendizaje es el proceso dialéctico de apropiación de los contenidos y las formas de conocer, hacer, convivir y ser, construidos en la experiencia socio-histórica, en el cual se producen en el sujeto. 
El aprendizaje no solo es proceso de realización individual, sino una actividad social, una actividad mediante la cual el joven asimila los modos sociales de actividad y de interacción. Poner el aprendizaje del estudiante en el centro del proceso docente-educativo se ha convertido en una necesidad imperiosa de estos tiempos y en un llamado al profesor y a su labor educativa.
Esta importante tarea plantea exigencias al proceso educativo, donde las acciones que realice el alumno lo estimule a pensar, a sentir y que los conocimientos adquiridos contribuyan a desarrollar el protagonismo en enfrentamiento de situaciones problémicas en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
El mismo es un proceso pedagógico, por lo que se rige por leyes y debe cumplir los principios de la dirección de ese proceso:
1.- Unidad del carácter científico e ideológico.
2.- Vinculación de la educación con la vida, el medio social y el trabajo.
3.- Unidad de lo instructivo, lo educativo y lo desarrollador.
4.- Unidad de lo afectivo y lo cognitivo.
5.- Carácter colectivo e individual de la educación.
6.- Unidad entre la actividad, la comunicación y el desarrollo de la personalidad.  
Estos principios fundamentan la necesidad de que el proceso de enseñanza aprendizaje se convierta en un proceso desarrollador, donde la actividad, la comunicación, lo contextualizado, lo afectivo, la reflexión colectiva y el trabajo coherente y sistemático por niveles de desempeño cognitivo tirendel desarrollo de los estudiantes.
El proceso de enseñanza-aprendizaje es un proceso que constantemente se mueve en la medida que se le dan soluciones a las contradicciones que conllevan al posterior desarrollo.
Pero para que este proceso enseñanza-aprendizaje resulte exitoso hay exigencias que implican al alumno y al maestro: primero que sea activo, que haga pensar, actuar; que sea constructivo, donde pueda crear y poner a funcionar su imaginación; también que sea significativo para el individuo (adolescente) en su quehacer cotidiano, que lo motive para poder llamar la atención y atraerlo como un ente a transformar. A esto se le agregan todos los agentes transformadores del individuo.
La adquisición de conocimientos y habilidades contribuirá al desarrollo del pensamiento, a la formación de los intereses cognoscitivos y de motivos para la actividad del estudio, siempre que esté bien concebido. En este proceso se dan todas las posibilidades para contribuir a la formación de sentimientos, cualidades, valores, adquisición de normas de comportamiento, aspectos esenciales a los que debe contribuir el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje. 
La concreción de la intencionalidad de educar a los escolares se materializa en una correcta dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje desarrollador, como lo formulan autores como D. Castellanos  (2002), P. Rico (2004).
Lo desarrollador del aprendizaje proviene  de la Escuela Histórico-Cultural de L. S. Vigotsky que fundamenta que el papel de la educación ha de ser el de crear desarrollo y  conducir a los aprendices de un nivel a otro.
Aunque es un único proceso , es imprescindible desde lo teórico referir que se da un proceso de enseñanza y a la vez uno de aprendizaje; que deben cumplir la condición de estar en armonía, que supone que a una enseñanza desarrolladora le corresponda un aprendizaje desarrollador.
Asumo las definiciones aportadas por  D. Castellanos (2002) sobre ambas categorías. Entiende por enseñanza desarrolladora, “…el proceso sistémico de transmisión de la cultura en la institución escolar en función del encargo social, que se organiza a partir de los niveles de desarrollo actual y potencial de los y las estudiantes, y el tránsito continuo hacia niveles superiores de desarrollo, con la finalidad de formar una personalidad integral y autodeterminada, capaz de transformarse y transformar su  realidad  en un contexto histórico concreto”
Mientras que por aprendizaje desarrollador se entiende que es: “aquel que garantiza en el individuo la apropiación activa y creadora de la cultura, propiciando el desarrollo de su auto-perfeccionamiento constante, de su autonomía y autodeterminación, en íntima conexión con los necesarios procesos de socialización, compromiso y responsabilidad social.
“Un aprendizaje desarrollador debe potenciar en los estudiantes la apropiación activa y creadora de la cultura. Representa, además, aquella manera de aprender y de implicarse en el propio aprendizaje, que garantiza el tránsito de un control del mismo por parte del docente, al control del proceso por parte los aprendices, y, por ende, conduce al desarrollo de actitudes, motivaciones, así como de las herramientas necesarias para el dominio de aquello que llamamos aprender a aprender, y aprender a crecer de manera permanente”. (Tomado de Aprender y enseñar en la escuela, 2002).
Se asume la definición de proceso de enseñanza aprendizaje  desarrollador, como: “la vía mediatizadora esencial para la apropiación de conocimientos, habilidades, normas de relación emocional, de comportamiento y valores, legados por la humanidad,  que se expresan en el contenido de enseñanza, en estrecho vínculo con el resto de las actividades docentes y extradocentes que realizan los estudiantes”, Z. Toruncha (2000)
El proceso de enseñanza aprendizaje desarrollador cumple con un grupo de rasgos que lo caracterizan (Josefina López y otros, 1996; D. Castellanos, 2001; Ana M. González, 2002), dentro de ellos, se considera imprescindible tener en cuenta que:
- Tiene su fundamento en los procesos de una educación desarrolladora, en el marco de las instituciones escolares.
 -Tiene carácter social e individual: el grupo propicia múltiples relaciones sociales, en que cada sujeto, se apropia de una manera única e irrepetible de los contenidos.
- Es consciente, activo y comunicativo: el estudiante en todas las circunstancias es sujeto de su propio aprendizaje, donde la actividad y la comunicación son la base de su desarrollo.
- Es motivante y significativo: cuando el aprender produce satisfacción, debido a la relevancia y significatitividad social e individual.
- Es cooperativo: se solucionan situaciones que requieren de la colaboración de otros.
- Proporciona un tratamiento a la personalidad como un todo, pues el aprendizaje es tanto una aventura intelectual como una experiencia emocional.
- Es complejo y multifactorial: se deben tener en cuenta todas las posibilidades educativas de las situaciones docentes y no docentes.
Analicemos diferentes definiciones sobre el aprendizaje desarrollador para comprender la importancia del mismo en la formación del profesor en el preuniversitario y la calidad del proceso docente educativo:
"Proceso en el cual el educando, bajo la dirección directa o indirecta del maestro, en una situación especialmente estructurada para formarlo individual y socialmente, desarrolla capacidades, hábitos y habilidades, que le permiten apropiarse de la cultura y de los medios para conocerla y enriquecerla. En el proceso de esa apropiación, se van formando también los sentimientos, intereses, motivos de conducta, valores, es decir, se desarrollan simultáneamente todas las esferas de la personalidad". (Tomado de Aprender y enseñar en la escuela, 2002).
El logro de un proceso de enseñanza-aprendizaje desarrollador en el sentido que instruya, desarrolle y eduque al estudiante plantea la necesidad de atender las diferencias individuales en el desarrollo de los estudiantes, en el tránsito del nivel logrado hacia el que se aspira.
La necesidad de soluciones creadoras  a las contradicciones, constituye una urgencia. Dentro de las potenciales soluciones, la adecuada atención a la diversidad educativa es sin dudas, un aspecto central, y una de las claves para alcanzar la necesidad de los aprendizajes y de la educación.
La dirección del proceso está a cargo del profesor, promotor dentro del grupo del aprendizaje de todos los estudiantes desde una concepción de atender lo individual desde la diversidad.
La sociología de la educación plantea, que  podemos entender la educación como el conjunto de influencias recíproca que se establecen entre el individuo y la sociedad con el fin de lograr su inserción plena en ella, o sea, la socialización del sujeto. De esta forma se  hace referencia a que se educa el hombre no para que  pierda su esencia individual, sino para que la manifieste la mejor manera posible en el contexto social en el que debe vivir.
 Desde el punto de vista sociológico debe entenderse la educación como proceso de comunicación  e intercambio masivo  considerando que este no puede limitarse al aprendizaje de contenidos socialmente válidos, sino extenderse a la práctica del individuo como miembro de un grupo o clase social, donde se materializa en lucha concreta en el aprendizaje anterior.
Se comprende entonces  la educación no solo como un acto de transmitir conocimientos , sino que estos les sirvan para enfrentar los problemas que a diario encuentre, mantener adecuadas relaciones interpersonales , una buena conducta social, y la formación integral de la personalidad acorde con las exigencias de la sociedad en la que tiene que vivir.
En el orden sociológico el objetivo general de la educación se resume en el proceso de socialización del individuo. La sociología marxista concibe a la personalidad como representante del medio en que vive y se desarrolla. Lo que es de gran  importancia porque el docente debe atender a que sus estudiantes proceden de diversos medios y actúan como representante de ella.
La educación  como medio fundamental de la socialización no puede proponerse modelos, metas o tareas que estén por delante de la propia realidad social en que se producirá la individualización del sujeto. Es importante tener un diagnóstico certero de los estudiantes porque no se pueden poner metas lejos de la realidad que él puede alcanzar. Las metas que proponemos a nuestros estudiantes deben ser también individuales y es importante tener en cuenta las influencias que reciben los estudiantes de cada uno de los medios en el que se desarrolla.
Por esta razón el papel social de la educación no debe fomentarse en algo utópico y ajeno a la realidad, como formación de un nuevo hombre que debe construir un nuevo sistema social, sino exacto y científico, como formación del hombre adecuado a las necesidades y tareas de la sociedad socialista que se construye y desarrolla.
Lo anterior demuestra cómo el docente debe saber aprovechar las potencialidades del grupo, la familia y la comunidad para la correcta formación del estudiante. La importancia que tiene para el adolescente las exigencias del grupo de coetáneos a esta edad es un medio de trabajo valiosísimo para el docente.
Nuestra sociedad en su afán infinito de perfectibilidad concibe a la escuela como la institución cultural más importante de la comunidad, donde tiene un papel de primera magnitud el profesor con un alto sentido de la justa dimensión de cada una de sus partes y la comprensión de los engranajes que la mueven para poder explicar con carácter racional y científico los fenómenos y procesos que en ella ocurren.
Comparto el criterio del Doctor José Ignacio Reyes al plantear “La escuela tiene una alta responsabilidades la educación integral de los educandos, en particular de la educación histórica, y no puede seguir conduciendo el aprendizaje sin contar y potenciar a la familia y la comunidad en el proceso de su preparación social”. (1999)
Sin dudas una vez más los docentes hacen vigente las ideas de Vigotsky, y si se habla de desarrollo integral de la personalidad no se puede dejar de mencionar la teoría histórico- cultural del autor antes mencionado.
Muy relacionada con esta teoría está la de Zona de Desarrollo Próximo (ZDP), unida al de Zona de Desarrollo Actual (ZDA). La Zona de Desarrollo Actual está conformada por todas las adquisiciones, logros y conocimientos que posee el estudiante, los que le permiten interactuar de modo independiente con lo que le rodea y resolver los problemas que se le presentan  sin ayuda.
La Zona de Desarrollo Próximo está determinada por la distancia o diferencia entre lo que el estudiante  es capaz de hacer con ayuda y lo que es capaz de hacer solo. Para lograr que la enseñanza provoque el desarrollo psíquico, que verdaderamente lo propicie, es imprescindible, al considerar el desarrollo psíquico alcanzado por el estudiante, tener en cuenta, no solo lo que ya ha sido aprendido por él, lo que ya conoce, domina y puede enfrentar y aplicar por sí mismo, sino aquello que aún no es capaz  de enfrentar solo, pero que con una pequeña ayuda del docente puede resolver. Esto expresa las potencialidades de desarrollo futuro del estudiante.
Para lograr lo planteado por Vigotsky (1981) es necesario atender a las diferencias individuales y se enfatiza en que se mantenga la unidad entre el componente instructivo y el educativo. Se reafirma así  la necesidad del conocimiento de las características de los estudiantes, la familia, la comunidad y cómo influyen en los estudiantes. Solo este permitirá al docente dirigir el proceso de enseñanza-aprendizaje de forma correcta, para lograr el  desarrollo  como algo más que cambio y transformación, que es el significado preciso del término desarrollo.
Una de las ideas centrales en la obra de Vigotsky es que considera que los seres humanos se desarrollan en una formación histórica cultural dada, creada por la propia actividad de producción y transformación de su realidad y es a través de la actividad humana que se produce el desarrollo de los procesos psíquicos y la consiguiente apropiación de la cultura, por lo que la actividad humana es siempre social e implica por tanto la relación con otras personas, la comunicación entre ellas, siendo en esa interacción con otros que surge el mundo espiritual de cada uno, su personalidad.
Desde el punto de vista psicológico, que es el nivel de interés a partir de los fines del presente trabajo, la comunicación tiene un lugar especial en la formación de la personalidad y constituye la vía esencial de su determinación social. Su significación desde una posición dialéctico-materialista es explicada claramente a través de este enfoque histórico-cultural elaborado por S. L Vigotsky y que se asume en este trabajo como fundamento psicológico en la comprensión de la relaciones entre actividad y comunicación.
Diversos autores como Ana M. González (1990), A. Amador (1994), E.  Báxter (1994), entre otros, coinciden en la necesidad de un enfoque genético en el estudio de la adolescencia, donde las formaciones psicológicas se estructuran, estabilizan y potencian nuevas y más complejas formaciones psicológicas, como un proceso de configuración y socialización de la personalidad.
El conocimiento psicológico de la personalidad precisa del estudio concreto de la realidad psicológica individual y solo a través del estudio profundo de tales casos es posible penetrar en la esencia psicológica interna y descubrir las leyes más generales de la personalidad. El estudio individual  es  un medio para conocer las causas que entorpecen el desarrollo de los estudiantes y permiten al docente poder brindar la atención que necesitan los estudiantes.
 La Psicología permite al docente conocer las leyes que aplican el proceso de aprendizaje, la formación de hábitos y habilidades en la actividad de estudio, los aspectos relativos  a la dirección del proceso educativo, cómo establecer la comunicación docente-estudiante de manera tal que esta ejerza una influencia educativa en la personalidad de los estudiantes, y  trabajar con todos los estudiantes según sus características.
Al docente le corresponde una tarea vital: contribuir a la formación de la personalidad de los estudiantes. En este sentido no le basta para cumplir esta tarea con poseer amplios conocimientos de la asignatura que explica, conocer las particularidades del desarrollo psíquico de los estudiantes en sus diferentes etapas del desarrollo, para ello le sirve la psicología de las edades.
La personalidad vista desde el enfoque histórico-cultural es asumida no como simple dimensión de las diferencias individuales sino como el sistema o todo integrador y autorregulador de los elementos cognitivos y afectivos que operan en el sujeto y además como configuración única e irrepetible de la persona. En la bibliografía consultada se define la personalidad como: Un reflejo individual  del conjunto de relaciones sociales, de las condiciones históricas y sociales de vida. Le posibilita la regulación de la actividad.
Para una adecuada dirección del proceso docente educativo resulta necesario que el profesor tenga dominio acerca de las bases psicológicas que sustentan la relación entre actividad, comunicación, aprendizaje, personalidad, ya que el sujeto cognoscente se apropia del legado cultural de la sociedad mediante la actividadque realiza en diferentes contextos de actuación en los cuales establece relaciones comunicativas que influyen en la formación ydesarrollo de su personalidad .En la interacción con la realidad natural o social el hombre aprende desde las más elementales normas de convivencia ,hasta los contenidos de alta complejidad ,aprende a ser ,a hacer , a reconocerse asímismo y a los demás, aprende a resolver problemas de la vida cotidiana y en este proceso transforma la realidad y a sí mismo .
En la juventud se continúa y amplía el desarrollo que en la esfera intelectual que ha tenido lugar en etapas anteriores. Así, desde el punto de vista de su actividad intelectual, los estudiantes de este nivel están potencialmente capacitados para realizar tareas que requieren una alta dosis de trabajo mental, de razonamiento, iniciativa, independencia cognoscitiva y creatividad. Estas posibilidades se manifiestan tanto respecto a la actividad de aprendizaje en el aula, como en las diversas situaciones que surgen en la vida cotidiana del joven.
En la etapa juvenil se alcanza una mayor estabilidad de los motivos, intereses, puntos de vista propios, de manera tal que los alumnos se van haciendo más conscientes de su propia experiencia y de la de quienes lo rodean; tiene lugar así la formación de convicciones morales que el joven experimenta como algo personal y que entran a formar parte de su concepción moral del mundo.
Resulta necesario precisar que el desarrollo de las posibilidades intelectuales de los jóvenes no ocurre de forma espontánea y automática, sino siempre bajo el efecto de la educación y la enseñanza recibida, tanto en la escuela como fuera de ella.
En resumen: estudiar algo históricamente significa estudiarlo en movimiento. Esta es la exigencia fundamental del método dialéctico. Cuando en una investigación, se abarca el proceso de desarrollo de algún fenómeno en todas sus fases y cambios, desde que surge hasta que desaparece, ello implica poner de manifiesto su naturaleza, conocer su esencia "(Vigotsky (1982).

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