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UFOLOGÍA Y SECTAS

José María Amenós Vidal y otros



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III. Antecedentes ideológicos del culto contactista peruano “Misión Rama”.

Autor : Ricardo Campo Pérez. Depto. de Filosofía. Univ. de La Laguna, Tenerife, España. Fuente : Micromegas. Crónicas contemporáneas de la cultura y la ciencia humanas (2002).

Índice : Resumen. Marco histórico. 1) Los contactados. 2) Breve historia del "contactismo" de Misión RAMA. 3) El ocultismo de RAMA. 4) El nuevaerismo de la Misión RAMA. 5) Psicología contactista. Conclusiones. Notas. Bibliografía.

Resumen.

Los “contactados” son aquellas personas inmersas en la mitología de los platillos volantes que dicen estar en contacto permanente o esporádico con los seres que pilotan lo que en la imaginería platillista pasa por ser naves interplanetarias y que tienen un mensaje admonitorio, catastrofista o nuevaerista que transmitirnos.

Uno de los más destacados es el grupo contactista peruano Misión RAMA. Su historia comenzó en enero de 1974 con un mensaje canalizado mediante escritura automática por Sixto Paz enviado por un extraterrestre llamado Oxalc. Con el tiempo se convirtió en un movimiento con grupos activos en diversos países del mundo.

La Misión RAMA es un grupo neo-religioso platillista paradigmático con claros antecedentes ideológicos y procedimentales en el siglo XIX. Su corpus de creencias es, en principio, el propio de la teosofía y el ocultismo decimonónico, mientras que sus técnicas son las habituales del espiritismo kardeciano: la tabla oui-ja, la escritura automática, y la salida en el “nivel astral” mediante la concentración para acceder a los Sabios Ancianos que atesoran todo el saber del Universo. La caracterización de Rama no sería completa si no hiciéramos notar los elementos propios de la época en que surge: la influencia general en el ocultismo del siglo XX de la literatura de ciencia ficción y la derivación de la enseñanza desde un origen catastrofista y milenarista hacia un mensaje conciliador, integrador, apolítico e individualista, plenamente identificado en ese sutil movimiento -en un primer vistazo- que es la New Age (Nueva Era). Todo ello convierte su discurso en un mito tecnológico, la fusión de las expectativas salificas de los seres superiores semi-divinos del espacio - los Guías- y las de la tecnología contemporánea, percibida como un poder ininteligible pero efectivo.

Marco histórico.

La tarde del 24 de junio de 1947 un norteamericano llamado Kenneth Arnold rastreaba a bordo de su avioneta la zona de las montañas Cascade, en el estado de Washington, buscando un avión accidentado. Alrededor de las dos de la tarde divisó nueve objetos en la lejanía que parecían desplazarse a una velocidad inconcebible para la época y que “se movían como platos lanzados contra el agua” (“like a flying saucer skipped across the water”). Al aterrizar en Pendleton, Oregon, se puso en contacto con un periodista local que confundió la forma en que volaban los objetos con la del fuselaje de las naves, dando origen así a la leyenda de los platillos.

A partir de entonces son incontables los testimonios que surgieron, primero en Estados unidos y luego en todo el mundo, de observaciones de supuestas aeronaves de origen desconocido con forma de platillo y otras con variados “diseños”. No tardó mucho en pensarse que estas misteriosas naves procedían de planetas de nuestro sistema solar como Marte e incluso de otros sistemas planetarios. Para algunos autores la relación entre el miedo social debido a la Guerra Fría y los platillos volantes es evidente, ya que una de las primeras hipótesis sobre su origen, junto con la citada, era la de que se trataba de aeronaves de espionaje o combate fabricadas por la Unión Soviética. La amenaza nuclear en este momento histórico es, de igual forma, otro elemento que atraviesa el devenir de esta creencia occidental (Kottmeyer, 2001; Clarke y Roberts, 2002).

Al mismo tiempo que la creencia en los platillos volantes se extendía comenzaban a aparecer las asociaciones de interesados en investigar qué había tras ellos. La creencia a priori en la procedencia extraterreno de esos objetos o fenómenos fue siempre dominante. Con esa premisa nació en 1956 en Estados unidos el National Investigations Committe on Aerial Phenomena (NICAP); en España el Centro de Estudios Interplanetarios (CEI) (1) en 1958, y en Perú surgió en 1955 el Instituto Peruano de Relaciones Interplanetarias (IPRI) (2), bajo la dirección del abogado José Carlos Paz Corrochano, ferviente creyente en los ovnis e investigador de los mismos. La historia de las dos primeras décadas de este grupo es poco conocida y no fue hasta los años 70 cuando saltó a la fama mundial gracias a la imaginación de los dos hijos de José Paz, Sixto y Carlos, más conocido por Charlie. Alrededor del mundo surgieron multitud de asociaciones, ya fueran de tipo analítico o “científico” o contactista, que pretendían descubrir el misterio que se ocultaba tras las asombrosas naves y objetos voladores que aparecían por doquier.

Los contactados.

La agregación de motivos a la leyenda de los ovnis fue imparable desde los años 50. Así, los contactados entraron en escena con sus mensajes admonitorios y salvacionistas. El primero de estos nuevos profetas fue George Adamski, que relató que la noche del 20 de noviembre de 1952 tuvo una entrevista con un ser procedente de Venus en el desierto de California, que le ofreció un mensaje de advertencia sobre los peligros de la energía nuclear. El miedo al desastre atómico tomaba cuerpo una vez finalizada la 2ª Guerra Mundial y cada uno o expresaba como mejor podía, incluso recurriendo al más allá cósmico, poblado de seres sapientísimos que podían ofrecernos una orientación. La historia de Adamski tiene muchas más facetas oscuras que claras, como todo el movimiento contactista, en el que predomina el deseo de lucro, la desinhibición sexual y el protagonismo social más desmesurado (Hallet, 1997). Es importante señalar que la peripecia del contactado norteamericano de origen polaco es muy semejante a la que aparece en la película dirigida por Robert Wise en 1951 Ultimátum a la Tierra, en la que un extraterrestre llamado Klaatu advertía taxativamente a nuestro planeta sobre los enormes riesgos que acarrean las pruebas atómicas.

No le han faltado acerbos y documentados críticos al fenómeno contactista, más cuando éste ha desembocado en sectarismos destructivos (Lizondo, 1995). Quizá el ejemplo más famoso en este sentido es el de la secta Heaven´s Gate (Puerta del Cielo), comandada por el gurú Marshall Applewhite, y que en 1997 llevó al suicidio colectivo a 38 personas en un rancho de San Diego (California), ya que pensaban que, después de desprenderse de su envoltura carnal, iban a ser evacuados en espíritu por una nave espacial que, según algunos “psíquicos”, viajaba oculta en la cola del cometa Hale-Bopp (Gardner, 1997).

La historia del contactismo con seres extraterrestres podemos interpretarla como la manifestación del deseo de vivir experiencias religiosas de primera mano, sin intermediarios jerárquicos, como en las religiones históricas. La vía es más directa e intuitiva que simplemente devocional. Al mismo tiempo, la cosmovisión científica deja sentir su peso en estas teofanías colectivas del siglo XX.

Como han hecho notar autores como Stoczkowski (2001) y Cabria (1989) la influencia de la literatura de ciencia ficción, el cine y la siempre renovada especulación sobre la pluralidad de los mundos habitados son muy importantes para entender este fenómeno social.

Breve historia del “contactismo” de Misión RAMA.

Fue el 22 de enero de 1974 cuando Sixto Paz acudió a una conferencia impartida por el Dr. Víctor Yañez, médico del Hospital de Policía de Lima y miembro de la Sociedad Teosófica, sobre el tema: “La telepatía como transmisión de pensamiento a distancia”. El conferenciante se preguntó si los seres extraterrestres podían estar intentando la comunicación con la humanidad, no sólo físicamente con sus naves, sino astralmente, en sueños o mentalmente, de forma telepática. Ninguna de estas peregrinas posibilidades constituía una novedad en ese momento. Los extraterrestres ya danzaban por nuestro imaginario desde los años 40 como comenté al principio y la duplicación de la realidad en el ámbito físico y el astral es un viejo elemento doctrinario del ocultismo decimonónico. Aquella misma noche el futuro portavoz de los seres espaciales practicaba un ejercicio de relajación profunda hasta que su mano comenzó a garabatear un mensaje por medio de la escritura automática. El mensaje procedía de un ser llamado Oxalc, que decía ser originario del exótico planeta de Morlen, que luego resultó ser Ganímedes, tercer satélite de Saturno, y deseaba establecer una comunicación con los terrestres elegidos.

Al día siguiente repitió la operación ante un grupo de personas. Oxalc los citó para que comprobaran que el contacto era real el 7 de febrero a las 9 de la noche en el desierto de Chilca, a 60 Km. al sur de Lima. Los 20 atemorizados presentes pudieron contemplar, según la historia interna del grupúsculo de iniciados, una nave de forma lenticular con ventanillas, pero a ninguno se le ocurrió llevar una cámara fotográfica con la que inmortalizar la aparición previa cita. Aquella noche, en solitario, Sixto tuvo la oportunidad de contemplar de cerca a uno de los extraterrestres, que le mostró un xendra, puerta dimensional a otros “planos existenciales”, especie de cielo o limbo ocultista del que procedía el etéreo, apolíneo y antropomorfo individuo. Al traspasarla “en el nivel astral” pudo conocer al Consejo de los 24 Ancianos de la Galaxia” (Cabria, 1989, 24). Unos cinco meses después Sixto y tres compañeros de su grupo tuvieron la oportunidad de observar la misma nave en el citado lugar y vieron descender a idéntico ser alto y rubio con brillante traje que mantuvo con ellos comunicación telepática. Los extraterrestres les aseguraron también que les harían entrega de los cristales de cesio cuya integración “...traía efectos beneficiosos para la espiritualidad del adepto, pues elevaba la “frecuencia vibracional” y lo volvía más sensible ante aquellas cosas que permanecen ocultas para el hombre común (Sánchez, en imprenta).

Posiblemente todo habría quedado en uno de los muchos episodios de supuesto contacto con seres extraterrestres, de los que ya existían docenas por todo el mundo, en particular en Estados Unidos, si no hubiese sido por la entrada en escena del periodista español Juan José Benítez, que habría atisbado en la historia de los contactados peruanos un filón periodístico si lo difundía en España. Es importante señalar que el año 1974 destaca en la Península Ibérica por los innumerables relatos de observaciones de ovnis que se divulgaban en los medios de comunicación locales. Vivíamos una auténtica fiebre de observaciones, una “oleada”, como dicen los ufólogos. El momento era propicio para que un supuesto contacto con extraterrestres produjese un gran impacto social entre los interesados más proclives al pensamiento mágico. En España el contactismo no se caracterizó nunca, afortunadamente, por su gran repercusión social.

El episodio más antiguo de contactismo en España es el de Fernando Sesma y los seres procedentes del planeta UMMO, que mantenían su comunicación por medio de envíos postales. Sus promotores se reunían en una tertulia de la cafetería madrileña La ballena alegre, donde charlaban sobre las intenciones de los seres del espacio (Vv. aa., 1994). Ya a mediados de los 90 se destapó el Fraude.

Benítez se presentó en Perú y pudo observar las naves en otra cita concertada por los contactados peruanos. Tampoco se le ocurrió al reportero hacer uso de una cámara fotográfica. Al regresar a España divulgó la increíble historia en los medios nacionales y publicó el clásico: Ovnis: S.O.S. a la Humanidad (1975), en el que relata las peripecias contactistas de la naciente Misión RAMA.

Mientras, los extraterrestres continuaban enviando sus mensajes desde Morlen Ganímedes para entendernos. Este satélite no parece contar con los requisitos necesarios para albergar la civilización de que nos habla RAMA: se trata de un cuerpo algo más pequeño que la Tierra cuya superficie, marcada por grandes surcos y colinas, delata su origen tectónico. Posee una débil cantidad de oxígeno en su atmósfera, pero ello, por supuesto, no implica que exista vida. Es incomprensible que los contactados en general aseguren que sus amigos espaciales proceden de planetas o satélites de nuestros Sistema Solar cuando se cree que son poco propicios para albergar vida. Con el paso de los años y la exploración espacial se termina demostrando la absoluta inhabitabilidad de los astros en cuestión, cosa que no parece repercutir en la confianza de los fieles al culto.

Tampoco desanima a los adeptos el incumplimiento de las profecías que las cúpulas de estas organizaciones lanzan. De hecho, la adecuación de la doctrina ante el fallo reiterado es una característica tradicional de estos movimientos (así como de los adivinos y en general de todas las pseudociencias) y RAMA no es una excepción. Tiempo antes de que el cometa Halley se acercara a la Tierra en 1986 los de RAMA aseguraron que éste cuerpo iba a producir una catástrofe planetaria en la que se salvarían todos aquéllos que se hubieran iniciado (Benítez, 1975, 155-156). Algunos autores como Joaquín Lizondo (1984) criticaron acerbamente la osadía del grupo peruano, pero cuando el cometa siguió su curso hasta dentro de 76 años, que pasará de nuevo cerca de nuestro planeta, nadie recordó las racionales y proféticas palabras del escéptico autor español. Ya en la década de los 80, hasta su aparente disolución para convertirse en Misión Humanidad, RAMA evolucionó por derroteros nada catastrofistas mostrando una imagen plenamente nuevaerista, como veremos en el apartado dedicado a las ideas de este grupo inspiradas en ese proceso de personalización absoluto y sincrético que es la New Age (Nueva Era).

El núcleo de RAMA se extendía y se producían fundaciones en otros lugares del mundo inspirados en las enseñanzas de Sixto Paz. Chile (Sánchez, en imprenta), Argentina y España contaron a lo largo de los años 70 y 80 con decenas de grupos ramáfilos, siempre con los comunes elementos teosofistas a pesar de fructificar en espacios socio-culturales distintos. Sixto viajaba por todo el mundo impartiendo conferencias en las que detallaba cómo eran los extraterrestres y sus intenciones, siempre ante un público acrítico y entregado de antemano.

Entre el 2 y el 7 de agosto de 1995 tuvo lugar una nueva reunión contactista en la playa de las Brujas, a 80 Km. al sur de Lima. Supuestamente RAMA se había disuelto en 1991 pero la convocatoria supuso una reactivación gracias a una espectacular observación, que consistió en unos fogonazos de luz sobre el mar, con cielo nublado. Los asistentes comenzaron sus actividades y tuvieron diversas experiencias “a nivel astral”. Los días siguientes continuaron las observaciones, que incluyeron “una nave extraterrestre de las usadas para la exploración”, según Sixto. Éste declaró a una revista española Más Allá en diciembre de 1995 que “se apostó por el trabajo sin grandes organizaciones y esquemas y los guías ratificaron que ése era el camino correcto, como al principio de la Misión”. Es característico de los grupos nuevaeristas el alejamiento de lo que signifique jerarquía y organizaciones rígidas de tipo eclesiástico. ¿Debemos creer que esta sugerencia doctrinal de Paz se debe a la asunción consciente del individualismo religioso o a una estrategia blanda para perpetuar un movimiento que daba las últimas bocanadas a mediados de los años 90?.

A pesar de presentarse como un grupo sin jerarquía visible, la lucha por el liderazgo en la Misión RAMA se manifestó con frecuencia a través de las declaraciones de los dos hermanos Paz. En 1996 Sixto declaraba que Charlie había disuelto los grupos RAMA del Brasil, donde éste se había asentado desde 1976 (Guijarro, 1996): “Por fin ha entendido lo que está por medio -aseguraba Sixto. Lo importante es haber dado un mensaje y no las etiquetas ni las formas que, generalmente, suelen apartar el mensaje de la enseñanza original”.

Supuestamente con esta maniobra Charlie pretendía que RAMA no se convirtiese en una secta, consejo que fue transmitido por los guías. Sin embargo el hermano de Sixto tenía otra opinión al respecto. En una interesante entrevista efectuada por el periodista español Josep Guijarro, Charlie Paz aseguró que su hermano andaba bastante desviado respecto a las enseñanzas originales de la Misión, convirtiéndola en “un movimiento plagado de errores de interpretación, luchas por el liderazgo y fines económicos poco claros” (Guijarro, 1994, 66), además de poseer una visión “muy mística de todo”, mientras que él era partidario del contacto físico con los guías extraterrestres.

Sorprendentemente, Charlie declara que las enseñanzas de su hermano no servían de mucho a los fieles de RAMA sedientos de cambio interior pues cifraban la solución de sus problemas íntimos en los mensajeros celestiales, en lugar de buscar en sí mismos de manera clara y objetiva. Pero, por otro lado, esta crítica deja en mala posición a los extraterrestres, que se vuelven superfluos a pesar de que, en opinión de Charlie, la misión RAMA representaba “un experimento de carácter científico y cultural” (sic) (Ídem. 67).

Los hermanos Paz representaban dos visiones contrapuestas de las colectividades humanas de inspiración neorreligiosa. Si para Sixto la Misión RAMA no debió contar nunca con una organización rígida, para Charlie el hecho de que comenzasen a surgir decenas de grupos en todo el mundo inspirados en la Misión pero con ideas propias provocó que la identidad original se perdiera. Incluso dentro de RAMA habría existido, por tanto, una “ortodoxia” que Sixto, por su excesiva permisividad -o habilidad para mantener el liderazgo bajo una liberalidad en las formas y en el canon-, disolvió hasta hacerla irreconocible.

Como hemos dicho, los hermanos Paz se preocuparon con frecuencia de ofrecer una imagen de apertura en su organización, evitando que la Misión se convirtiera en una secta con rasgos destructivos. Sin embargo, en opinión del experto español Carles Berché: “La desconexión de RAMA es sólo aparente, pues se estructuran en grupos organizados en torno a la creencia doctrinal de base, sea en pisos o granjas de trabajo, en los que la cohesión interna sí es fuerte y permite el desarrollo del resto de las características de los grupos sectarios” (Berché, 1992).

En la citada entrevista de Guijarro (1994) al hermano de Sixto, Charlie muestra hasta qué punto la dinámica de los “contactados” se asemeja a la de otros colectivos humanos en los que predominan sentimientos escasamente loables. La desazón de Charlie es constante ante las actividades de su hermano, llegando a interpretar fallidas experiencias previa cita como una señal de los extraterrestres hacia su hermano, una llamada de atención debido a la dirección errónea que adquiría RAMA en sus manos; en cambio, en las citas acordadas con Charlie, una de ellas con J. J. Benítez en 1989 y otra con los periodistas del Canal 9 chileno, “no se retrasaron”, señal de que confiaban en él, sin duda (3). Finaliza Charlie el diálogo con el periodista español remarcando que la Misión es “una revolución cultural” y que si el contacto generalizado no se produce “al menos habremos creado los fundamentos de un nuevo plan de relación humana”.

No era modesto el objetivo del hermano de Sixto, siempre relegado a un segundo plano en el gran montaje de RAMA. A pesar de que las opiniones de los dos hermanos parecen disentir podemos descubrir elementos comunes desde el punto de vista ideológico esencial: en ambos está presente el deseo de cambio radical y cualitativo de los grupos contactistas neorreligiosos, la desafección por el mundo racionalizado donde la experiencia de lo sagrado ha sido evacuada y la necesidad de crear un nuevo orden axiológico en ausencia de directrices exteriores.

El ocultismo de RAMA.

Al igual que tantos otros movimientos neorreligiosos RAMA no es una excepción en cuanto a sus nítidas influencias ocultistas. Este rasgo fundamental viene matizado en el caso del grupo peruano por un lenguaje de inspiración cristiana, como la llamada a la Segunda Venida de Cristo a la Tierra para que ilumine a los hombres.

Respecto a los orígenes ocultistas de RAMA es ilustrativo el primer libro de Sixto Paz, La misión Rama y los guías del Cosmos, donde relata el accidente motociclístico con traumatismo craneal que modificó el pensamiento de su padre y también que era su madre quien comenzó con las invocaciones de tipo espiritista que luego dieron paso a la psicografía con la que Sixto recibía los mensajes del ganimediano Oxalc. El caldo de cultivo ocultista de la familia Paz era evidente. Veamos algunos de los elementos de ese magma de creencias importadas desde el siglo XIX.

Como vimos en la breve historia de la Misión, Sixto utilizó desde el inicio de su contacto la escritura automática: se toma un lápiz y, relajado y concentrado, se espera a que la mano tome la iniciativa y escriba un mensaje coherente. Los primeros espectáculos espiritistas, a raíz del monumental fraude de las hermanas Fox al norte del estado neoyorkino en 1848 (Sabadell, 1998, cap. I), incluían entre las técnicas de contacto la escritura automática, además de otros muchos trucos de prestidigitación que dejaban atónita a la burguesía norteamericana y europea ávida de indicios que confirmaran su esperanza en la existencia de una vida después de la muerte. Era ésta, de igual manera, una de las técnicas de contacto espiritistas identificadas por Allan Kardec.

En la recepción de mensajes se utilizaba asimismo el método de la telepatía, esa creencia apoyada en simples coincidencias del pensamiento. La fundadora de la teosofía, Madame Blavatsky, autora de Isis sin velo y La doctrina secreta afirmaba que los autores reales de esos textos eran los “sabios”, “maestros” o “mahatmas” que la poseían y le dictaban su contenido telepáticamente (Stoczkowski, 2001, 142).

Las propiedades casi mágicas de la telepatía habrían solventado además las dificultades de comunicación que debe haber entre seres de orígenes planetarios distintos como son el terrícola Sixto Paz y el venusino Oxalc... Así en cada uno de los centenares de supuestos contactos que algunos humanos afirman haber mantenido con una variada colección de entidades alienígenas a lo largo del siglo XX.

Tampoco fue original Sixto Paz cuando se refirió a los personajes que se tropezó después de atravesar astralmente el xendra que divisó en el desierto de Chilca. Como indiqué en el apartado dedicado a la historia de la Misión, en Morlen (Ganímedes) fue recibido por el Consejo de los 24 ancianos de la Galaxia que le comentaron que preparaban a los habitantes de los planetas para los acontecimientos que se avecinan (Cabria, 1989, 24). También Madame Blavatsky decía haber entrado en contacto con el Maestro Moyra, que pertenecía a la Gran Hermandad Blanca de Maestros o Mahatmas, “cuyo aprendizaje esotérico y pureza inmaculada les confería poderes sobrenaturales” (Sabadell, 1998, 172).

Por otro lado, el viaje astral es una interpretación ocultista de un fenómeno psicológico perfectamente estudiado por la neurociencia y que consiste en ciertas visiones y sensaciones motoras que se producen en momentos de desconexión cerebral, poco después y poco antes del estado de vigilia (Baker, 1988). Sixto tomó esta extendida creencia y se presentó como capaz de ejecutar el “viaje” de forma premeditada y de darle usos insospechados, como el visitar otros planetas y “dimensiones”.

Otro importante elemento teosofista de la doctrina RAMA es el que puso de manifiesto Sixto Paz tras la reactivación de la actividad de grupo en Chile en abril de 1985, al afirmar que existía “una segunda oportunidad para acceder al Libro de las Vestiduras Blancas, equivalente a los ‘archivos akásicos’ de la literatura ocultista, donde está el registro de todo lo acontecido en el largo periplo de las edades y los eones”. (Sánchez, en imprenta).

Los archivos akásicos son en la doctrina teosofista una especie de disco duro donde se acumulan todas las experiencias del Universo y toda la sabiduría. Los seres humanos capaces de liberarse de las ataduras corporales puede consultar esos archivos o anales para conocer todos los misterios del hombre (Stoczkowski, 2001, 187).

Asimismo RAMA se refirió con frecuencia a las ciudades intraterrenas. En una entrevista publicada en Internet a Elard Pastor, portavoz de la Misión cuando el “pionero y fundador” Sixto Paz no se encuentra presente en alguno de sus “múltiples viajes de investigación”, se asegura, en relación con los contactos que se han ido produciendo en estas casi tres décadas, que no sólo han mantenido diálogos con seres extraterrestres “...sino que también hemos podido contactar con seres que viven en lugares intraterrenales, en especies de ciudades debajo de la superficie de la Tierra, que también están contribuyendo de alguna manera en ese proceso de transformación del planeta” (4).

El maestro que se comunicaba con Madame Blavatsky residía al parecer en la mítica ciudad oriental de Shamballah, lugar secreto donde se conservaba la sabiduría intemporal que solo es puesta a disposición de los adeptos propicios (Sabadell, 1998, 172). Bien habiten en el interior de la Tierra, bien en un “plano paralelo” o “interdimensional”, los interlocutores de los que dicen estar en contacto con entidades semi-divinas o evolucionadas tienen en común simbólicamente el proceder de ámbitos superiores al mundo tridimensional que todos compartimos, que es percibido como degradado y materialista.

Los seres con los que RAMA ha contactado también cumplen una “función policial” respecto a nuestro planeta, al igual que el poder oculto que gobierna el mundo de que habla la teosofía. Según Pastor existen al menos unas 60 razas de extraterrestres, agrupadas en una confederación y con buenas intenciones. Pero los malos están al acecho; no en vano, “El caso de Roswell es totalmente real.

Efectivamente, ingresó en nuestro espacio aéreo una nave con malas intenciones, y los seres que contactan con nosotros, fueron los encargados de derribar esa nave. En numerosos países se da el caso de grandes explosiones o de supuestas naves que han chocado, y que no es otra cosa que naves destruidas” (4).

¡Qué sería de la humanidad sin la atenta vigilancia de los Guías del Cosmos en línea directa con los channellers de RAMA!. El caso Roswell, por otra parte, como pusieron en evidencia diversos informes de la Fuerza Aérea norteamericana desclasificados en 1994 y 1997, tuvo su origen en unas pruebas secretas con globos de alta tecnología capaces de detectar ondas sísmicas producidas por los ensayos nucleares soviéticos. Nada de platillos volantes accidentados, por tanto.

Los portavoces de RAMA han asegurado en ocasiones que:

“Los extraterrestres siempre nos dijeron que nosotros somos una quinta humanidad, ya que han existido anteriormente a nosotros cuatro humanidades más, que se han destruido” (4).

Se trata de una copia de la teoría racial de Madame Blavatsky, elucubración que luego influiría en los primeros teóricos del proto-nazismo esotérico.

Los restos del pensamiento y las cosmovisiones primitivas están aún presentes en nuestra sociedad. Entre ellos destacan las diversas formas de magia y sanación. En cuanto a la primera, uno de los dos tipos propuestos por James Frazer en su clásico La rama dorada es el de magia homeopática; por ejemplo, para dañar a un enemigo basta con destruir una imagen del mismo. RAMA utiliza, según su portavoz Pastor, la magia homeopática con intención benefactora:

“Si es a distancia pondremos a la persona frente a nosotros de la misma forma como si estuviera presente, para recordarnos su cara podremos tener quizá una foto, entonces pondremos las palmas de las manos en la zona de la curación o donde nosotros creamos intuitivamente donde fuera su afección, sea física o astral, le llegará sin dudas (6).

El nuevaerismo de la Misión RAMA.

Norman Cohn inicia su clásico En pos del milenio retratando someramente a las sectas milenaristas. Éstas conciben la salvación como un hecho que, entre otros rasgos, exhibe las siguientes características:

a. Terrenal, en el sentido de que debe realizarse en la tierra y no en un cielo fuera de este mundo,

b. Inminente: ha de llegar pronta y repentinamente,

c. Total, ya que transformará completamente la vida en la Tierra hasta alcanzar la perfección,

d. Milagroso, porque debe hacerse efectivo por, o con la ayuda de intervenciones sobrenaturales (Cohn, 1989, 15).

RAMA posee estos rasgos. Su salvación es terrenal porque los extraterrestres, junto con sus mensajes psicográficos y la tabla oui-ja, aseguran que el contacto iniciativo se puede producir, tras la adecuada preparación, aquí y ahora. Las naves espaciales son materiales y puede mostrarse ante los ojos físicos de los ciertos adeptos.

Los movimientos milenaristas y salvacionistas contemporáneos comienzan su andadura con gran virulencia ideológica hasta transformarse, a fuerza de fracasos proféticos, en una escuela de crecimiento personal diluida. De la dura, fatal e inminente ley semi-divina amenazante -”La Tierra está al borde de un cataclismo nuclear que no dejará piedra sobre piedra”, podemos leer en la obra propagandística de J.J. Benítez sobre la Misión (1975, 74)- a la laxitud de los consejos etéreos y a la felicidad inconcreta. El tránsito de la amenaza del cometa Halley, un “amenazante” cuerpo cósmico para el grupo contactista como vimos en el apartado dedicado a la historia de RAMA, queda convertido 23 años después en: “Que el mundo no se va acabar, que el mundo se va a transformar, que las profecías no han sido dadas para que se cumplan sino para que no se cumplan. Que la sola presencia de ellos es ya un mensaje de esperanza para la humanidad, pero no la esperanza de ninguna manera de que vayan a evacuarnos vía nave del espacio porque el mundo se va acabar, sino más bien la esperanza que si ellos lograron pasar etapas de crisis de crecimiento como la que nosotros estamos viviendo en la actualidad, no tengo por qué pensar que nos vayamos a destruir, si ellos lo lograron por qué nosotros no” (5).

Numerosos estudios muestran cómo se produce un cambio en la profecía que acarrea un desplazamiento de los fines de la agrupación sectaria. Para que el culto sobreviva la inminencia de la salvación debe ser reemplazada por una promesa más difusa que reside en un cambio interior más que en el anunciado “fin del mundo”. La revolución light del cambio interior es la premisa fundamental de la Nueva Era, tal y como la expresó Marylin Ferguson en La conspiración de Acuario. En la citada entrevista a Elard Pastor, éste declaró que el mensaje fundamental de RAMA es que nuestro planeta se encuentra en un proceso de evolución y transformación y que de alguna manera nosotros tenemos que contribuir a que ese proceso de transformación se lleve a cabo de la mejor manera posible.

Según Pastor: “Cuando la gente llega a tomar conciencia del verdadero mensaje, de que el planeta está cambiando, pero es uno mismo el que debe empezar a cambiar y tomar decisiones, en ese momento algunos nos abandonan, porque no se sienten capacitados para sobrellevar la responsabilidad del cambio” (4).

La llamada de atención de RAMA fue siempre total. Nada en la Tierra escapaba al alcance de su profecía. Todos debíamos pasar por el aro que nos mostraban los Guías. Si antes la destrucción del mundo, percibido como decadente y degradado por el materialismo occidental, iba a ser completa, en los años 90 la revolución interior se afirmaba igualmente universal, muestra de ese pensamiento universalista judeocristiano del que son deudoras, filosóficamente al menos, todas las agrupaciones que pretender entregar la Verdad Absoluta a los no iniciados. La tarea de RAMA, por último, vendría marcada por la intervención milagrosa de los Guías o Hermanos Superiores del Cosmos, tanto en su labor a distancia, con los medios instrumentales típicos del ocultismo, como en persona, o más bien, en “entidad alienígena de carne y hueso” que transmite un mensaje plagado de obviedades y afirmaciones crípticas.

Una constante invariable en todos los grupos contactistas y en general en el movimiento nuevaerista es su apoliticismo. Ninguna doctrina política, ningún código de actuación en la sociedad parece desprenderse de sus enseñanzas y prácticas, que quedan resumidas en una actividad exclusivamente personal, en pos de la construcción y evolución del Yo. Ello convierte a estos grupos en entidades conservadoras en el orden moral y social. Los Guías o Hermanos Superiores recomendaron a los RAMA argentinos que al final de sus actividades comunales de concentración deberá realizarse una cadena planetaria que “se hace de diferentes formas, ésta es una de ellas, siempre al finalizar se toman de las manos todos parados y en un solo pensamiento ponen al planeta en el medio de la reunión y piden la luz dorada del Padre para que en distintos puntos donde haya hambre o falta de paz esta luz agilice, para transmutar” (6).

El irracionalismo de la Nueva Era en estado puro no conoce límites. Un ejemplo nos lo proporciona el propio Sixto en unas declaraciones efectuadas en Madrid con motivo de su visita a al Feria del Libro de 1999 de la citada capital (5). El entrevistador le pregunta por la “oleada ovni” que se estaba produciendo por entonces en diversos países de Hispanoamérica. En ese momento Paz no tiene el más mínimo reparo en afirmar que la resolución de conflicto fronterizo entre Perú y Ecuador es vista con buenos ojos por los extraterrestres y por tal motivo se están manifestando a los ojos de todos. Por supuesto el deseo de cambio en el inicio de milenio -que no se inició al finalizar ese año, 1999, sino al terminar el siguiente, 2000- contribuye a que nuestros hermanos del Cosmos sean menos remisos a manifestarse, así que Sixto pensaba entonces que “algo extraordinario y especial, pero positivo, considero, está a punto de ocurrir”.

Hasta donde sabemos, nada extraordinario ocurrió. El milenio se inició y todo sigue como siempre, de la misma forma que ningún extraterrestre se presentó a cara descubierta en nuestro planeta a lo largo de los 90, como había vaticinado a principios de esa década en una densus frecuentes visitas a España ante las cámaras de una televisión privada.

El culto RAMA fue supuestamente disuelto en enero de 1991, como algunos de sus miembros, entre ellos el propio Sixto, se encargaron de recordar en diferentes ocasiones. El motivo es que Sixto intentaba evitar que RAMA se convirtiera en una secta, siguiendo, por otro lado, el consejo de los Guías (Guijarro, 1996). Pero eso no impidió que en muchos países perduraran agrupaciones inspiradas directamente en sus enseñanzas, hijos de nueva generación de la “experiencia original” difundida en los años 70 por el periodista español Benítez. Por la salud intelectual y emocional de nuestras sociedades es conveniente que esos grupos permanezcan en un nivel de actividad puramente testimonial.

Psicología contactista.

No es necesario interpretar el fenómeno psicosociológico del contactismo como una patología mental, aunque en muchas ocasiones el delirio paranoide es evidente. Tampoco todas las sectas o facciones platillistas como RAMA han desembocado sistemáticamente en la vertiente destructiva, con todas las cargas que tal manifestación acarrea en los adeptos (lavado de cerebro o persuasión coercitiva, aislamiento, debilitamiento físico, anulación de la capacidad crítica, etc.) aunque no han faltado ejemplos de ello en algunos grupúsculos inspirados en el movimiento peruano que hemos estudiado, como la Hermandad RAMA de Oviedo (España).

Otros rasgos de personalidad son los que pueden haber actuado en la dinámica de estos movimientos religiosos. Quizá el más relevante sea la personalidad con tendencia a la fantasía, sobre el que los psicólogos Wilson y Barber publicaron un importante artículo en 1983 (Bartholomew y Howard, 1998, 248 y ss.).

Este rasgo psicológico conlleva una serie de manifestaciones que nuestra cultura ha colocado en ocasiones del lado de la locura y otras en el de la santidad y los arrebatos místicos. En general, los individuos que lo padecen suelen ser fácilmente hipnotizables, poseen supuestas habilidades psíquicas, experimentan episodios de extracorporeidad y tienen visiones religiosas y otras apariciones. Baker (1988, 90) cita a la psicóloga Aphrodite Clamar, que asegura que un pequeño grupo de individuos, posiblemente el 4% de la población americana, fantasean la mayor parte del tiempo y perciben de forma muy vívida todo aquello que su imaginación construye. Entre ellos suelen encontrarse médiums, psíquicos y visionarios religiosos.

Desde el punto de vista externo, las personas que poseen los rasgos típicos de la personalidad fantasiosa se han visto expuestas, en particular desde la segunda mitad del siglo XX, a la cultura platillista o a la divulgación de la idea de la existencia de entidades extraterrestres. Es este un importante factor a tener en cuenta a la hora de valorar todas estas experiencias, de la misma forma que en siglos anteriores el folclore de las hadas y el resto de los seres del “más allá” daba forma y contenido a las visiones de la época. Las experiencias internas de contactado contemporáneo, indistinguibles para el que las percibe del mundo exterior, reflejan la cultura de la ciencia ficción, de las producciones cinematográficas más fantasiosas y de la ingente cantidad de libros en los que estos temas toman carta de naturaleza sin crítica alguna.

Conclusiones.

Este recorrido por las principales ideas de la agrupación milenarista y contactista RAMA, desde sus inicios inspirados por las creencias teosofistas hasta su disolución en apariencia formal a principios de los 90, nos muestra un fenómeno que, lejos de estar conectado con supuestos seres extraterrestres dotados de capacidades cognoscitivas y tecnológicas sobrehumanas, delata un anhelo puramente humano, terrestre e históricamente condicionado. El autor es de la misma opinión que el crítico chileno Sergio Sánchez, en su historia del contactismo en el país andino:

“Aquí sólo veo -en definitiva- temor humano, dramatizaciones espirituales, siempre esquivando la realidad irrefutable de la vejez y la muerte. Los dioses estelares deben estar realmente en un mundo paralelo, pues yo, no es que no pueda verlos: es que ni los huelo, ni los siento, ni los intuyo, como no sea en un mundo de sueños, tan respetable como ilusorio y pueril” (Sánchez, en imprenta).

Como es imaginable, en ninguna ocasión la Misión RAMA ha presentado pruebas contrastables de la realidad de sus contactos con entidades alienígenas. Se trata en su totalidad de testimonios procedentes del interior de la organización transmitidos por fuentes crédulas o sensacionalistas. En el caso de las supuestas fotografías o imágenes de vídeo tomadas por los periodistas que han acudido a alguna de las reuniones convocadas por la Misión nos encontramos con un rumor, ya que no existe un estudio crítico de esa documentación que demuestre su validez como pruebas científicas, algo que por otra parte, y de acuerdo con el interés verdadero de estos grupos de inspiración neo-religiosa y ocultista, dista mucho de ser del interés tanto de los líderes como de los adeptos. En particular éstos desean confirmar una creencia previa, refractaria a cualquier crítica racional.

El ejemplo de la Misión RAMA y de otros muchos grupos contactistas, así como individualidades, demuestra la persistencia de una serie de mitos aun en nuestra cultura racionalista y tecnificada. De hecho estos dos grandes ámbitos de la experiencia humana no se desenvuelven separadamente: poseen puntos de contacto, como lo prueba el hecho de que la mitología emergente es tecnológica. Todo un desafío para nuestra capacidad hermenéutica en pos de un mejor conocimiento de nosotros mismos, pues en opinión de muchos analistas de la mitología platillista y del apartado contactista inmerso en la primera, los extraterrestres son un reflejo de los humanos, de nuestras virtudes y de nuestra maldad.

Notas.

(1) http://www.ctv.es/USERS/netcei/

(2) http://www.angelfire.com/ms2/ipri/

(3) ¿Se imaginan a un extraterrestre pidiendo disculpas por un retraso debido a un atasco cósmico?.

(4) http://edenex.iespana.es/edenex/rama.html

(5) http://www.ciudadfutura.com/actosdeamor/sixto.htm

(6) http://www.angelfire.com/de2/claudio/rama.htm

Bibliografía.

- Baker, Robert A. (1988) Los alienígenas entre nosotros: de nuevo la regresión hipnótica. En: Cuadernos de Ufología, 4, Fundación Anomalía, Santander, España.

- Bartholomew, Robert & Howard, George S. (1998). UFOs & Alien Contact. Two Centuries of Mystery. Prometheus Books, Amherst, New York, USA.

- Benítez, Juan José (1975). OVNIs: S.O.S. a la Humanidad, Plaza y Janés, Barcelona, España.

- Berché, Carles (1992). Sectas y contactismo. Cuadernos de Ufología, 12, Fundación Anomalía, Santander, España.

- Cabria, Ignacio (1989). Mesianismo y milenarismo en “contactos con extraterrestres”. Antropologies, 2, Barcelona, España.

- Clark, David & Roberts, Andy (2002). Out of Shadows, Piatkus Books, England.

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- Gardner, Martin (1997). Heaven´s Gate: The UFO Cult of Bo and Beep. En: Skeptical Inquirer, July-August, Vol, 21, No. 4, pp.15-17. (Hay traducción española: La Puerta del Cielo: la secta ovni de Bo y Peep. En:¿Tenían ombligo Adán y Eva?. La falsedad de la pseudociencia al descubierto, 2001, Editorial Debate, Madrid, España).

- Guijarro, Josep (1994). La Misión RAMA ha concluido. En: Más Allá, 70, diciembre, Madrid, España, p. 66-67.

______________(1996). ¿Se ha disuelto la Misión RAMA? En: Más Allá, 90, agosto, Madrid, España (sección ‘Noticias ovnis’).

- Hallet, Mark (1997). Adamski and his Believers. En: UFO 1947-1997. Fifty Years of Flying Saucers, Hilary Evans & Dennis Stacy eds. John Brown Publishing Ltd. London, pp. 60-67.

- Kottmeyer, Martin (2001). Transmutaciones y transfiguraciones. Biblioteca Camille Flammarion, Fundación Anomalía, Santander, España.

- Lizondo, Joaquín (1984). El fin del mundo para el 85: la amenaza de Halley, Planeta, Colección Documento, nº 152, 1984, Barcelona, España.

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- Sabadell, Miguel Ángel (1998). Hablando con extraterrestres. Historia crítica del espiritismo y los fenómenos paranormales. Temas de Hoy, Madrid, España.

- Sánchez, Sergio (en imprenta). La componente mística. La Misión RAMA y el contactismo chileno. Cuadernos de Ufología, Fundación Anomalía, Santander, España.

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