EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS:
UN CASO DE ESTUDIO

EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS: UN CASO DE ESTUDIO

Valeria Llamas

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CONCLUSIONES PRIMER CAPÍTULO

Después de examinar la política exterior, sus fundamentos, el surgimiento de la industria en Uruguay se puede concluir que el gobierno actual se siente preparado para prever las eventualidades que surjan de la industria papelera, a pesar de las dudas medioambientales que desde la sociedad uruguaya surjan. Uruguay, es un país donde, desde hace tiempo se viene preparando para este proceso de crecimiento y cambio económico.

Las inversiones que arribaron a Uruguay, lo favorecieron, ya que surgió el interés de inversores de otros orígenes para instalarse en este país, aumentando su inserción internacional y aumentando las posibilidades de un mayor crecimiento socioeconómico.

Lo más importante de aclarar es que la instalación de las fábricas se ha convertido en una cuestión de Estado en Uruguay, donde por primera vez en años se alineó a todas las fuerzas políticas detrás de un proyecto considerado clave para sacar a la economía uruguaya de su postración de años.

En cuanto a las decisiones empleadas por el presidente Kirchner, en primer lugar, en cuanto a la política interna fue encauzada a reafirmar su poder, como demostraran sus decisiones llevadas a cabo en el conflicto. En segundo lugar, la política exterior se enfocó a defender la región para lograr un mayor poder de decisión y negociación regional, aunque puede verse incoherente al perjudicar las relaciones con un país vecino y hermano, ya que logró romper de cierta manera el vínculo regional al que estaban adheridos.

El presidente Kirchner utilizó la mediatización de las protestas para reafirmar su poder a nivel nacional y pensando que por las relaciones que ambos países tenían se vería favorecido a una rápida solución positiva, sin tener en cuenta los intereses nacionales de Uruguay.

Las fricciones que se generaron dentro del Mercosur, surtieron en cuestiones por las que deberían haberse solucionado antes y las que lamentablemente se profundizaron, como las asimetrías y la falta de institucionalidad. El acercamiento de Estados Unidos, aprovechando la ocasión para separar el bloque, fue una prueba para demostrar que Uruguay continúa apostando por la región.

La postura Argentina no se ve como posible ganadora éticamente, porque no puede dejar de tener en cuenta que en su territorio existen 10 plantas, de las cuales 5 utilizan la tecnología más contaminante, aunque no se encuentran ubicadas en un límite internacional. Si pensamos en términos de contaminación, no puede reclamar a Uruguay, donde se instalaran dos fábricas pasteras con una tecnología adecuada para una mínima contaminación, sin antes resolver los problemas medioambientales internos que afectan en todo el territorio argentino.

Además, el modelo de desarrollo que Uruguay viene proyectando, también se ha desarrollado de la misma manera en Argentina, hay que tener en cuenta que Entre Ríos y Corrientes, junto al Sur de Brasil y Uruguay forman parte de las regiones más aptas para el desarrollo de esta actividad y las consecuencias de los cultivos extensivos de eucaliptos afectan a todos en los que están instalados, sin precauciones necesarias para ello, las cuales no se han tenido en cuenta en ninguno de los dos países en cuestión.