EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS:
UN CASO DE ESTUDIO

EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS: UN CASO DE ESTUDIO

Valeria Llamas

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La mediación de España

El primer acercamiento entre Argentina y España fue en la XV Cumbre Iberoamericana, donde el gobierno de Rodríguez Zapatero dió su respaldo al presidente argentino y anticiparon las bases de una asociación estratégica que se firmaría en los primeros meses de 2006. Este acercamiento podemos tomarlo como el primer antecedente hacia la mediación.

En junio de 2006, Kirchner durante un viaje presidencial pidió la colaboración de España para resolver el diferendo planteado con Uruguay por las pasteras, una de las cuales era española, argumentando “... No queremos ser depositarios de las obras que no se hacen aquí (España) por problemas ambientales como si fuésemos países de segundo grado...” . Por otra parte el canciller Taina se reunió con directivos de Ence para presentarles la postura argentina y plantearles la localización, pero estos fueron claros al responder que la decisión estaba en ellos.

En una de las rondas, Yánez Barnuevo tenía el compromiso de Botnia de sentarse a negociar una propuesta de canalización de efluentes y eliminación de la contaminación visual. En esta ronda, se daba en el momento que la Corte había rechazado la medida cautelar presentada por Uruguay, este nuevo paso en la resolución del conflicto provocaba un replanteo de la actuación de los uruguayos y se abría el camino hacia una negociación bilateral, según el facilitador y según el gobierno argentino. Durante el encuentro de Taiana y el facilitador, se remarcó la voluntad al diálogo y se volvió a exigir la no contaminación, la plena vigencia y respeto del Estatuto del Río Uruguay.

Por otra parte, los asambleístas de Gualeguaychú advirtieron que no aceptarían una posible propuesta del enviado del rey Juan Carlos de España para que Botnia construyera un acueducto que trasladara hacia el sur los efluentes líquidos de la planta.

Durante los encuentros, la delegación argentina no previó debatir acerca de la creación de una zona verde alrededor de la planta de celulosa, la que era una propuesta que se estaba analizado por las autoridades uruguayas.

La propuesta fue rechazada porque la delegación argentina planteaba que había muchas incógnitas para analizar antes de la llamada zona verde, argumentando que hablar de dicho plan sería decir que Botnia se quedaba donde estaba y no se hallaba en la agenda del encuentro. Lo que sí estaba previsto era plantear el tema de la relocalización, en el cual no llegaron a un punto en común. Argentina planteaba que la decisión de autorizar la instalación de la planta había sido tomada exclusivamente por cuestiones que tienen que ver con la economía de la empresa, la logística e infraestructura y para nada se tuvieron en cuenta las cuestiones sociales y ambientales de las poblaciones cercanas. A pesar de esto, el encuentro fue importante porque acercó a las partes en conflicto, a dialogar.

El tema de la relocalización, se dio por terminado cuando el Presidente Kirchner admitió que Botnia funcionaría en Fray Bentos. Sin embargo las negociaciones se encontraban en un impasse a la espera del fallo de la Corte pero con el canal del diálogo abierto por la facilitación del Rey.

En noviembre de 2007, durante la Cumbre Iberoamericana , el presidente Tabaré Vázquez autorizó la puesta en funcionamiento de Botnia con lo cual se dió por terminada la mediación. La medida tomada por Uruguay, no fue negociada ya que los cortes continuaban y este había sido un pedido expreso de ese gobierno para entablar una negociación.

Desde cancillería argentina declaraban que, “... la facilitación dió resultado porque permitió el diálogo aunque no se haya logrado resolver una de las cuestiones de fondo que es Botnia...” , por otra parte recordaban que la mudanza de Ence, la otra pastera, había sido por gestión de la corona española.