EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS:
UN CASO DE ESTUDIO

EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS: UN CASO DE ESTUDIO

Valeria Llamas

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2. Impactos sobre la producción

La soberanía alimentaria actualmente se encuentra afectada en el Uruguay fundamentalmente por dos monocultivos extensivos: el de la soja y el de los eucaliptos, que reducen las extensiones que necesitan los productores ganaderos para utilizarlos como campo de invernada y de recría.

Las consecuencias de los monocultivos de eucaliptos son aún más graves que las generadas por los monocultivos de soja, porque permanecerán en el lugar durante 40 años, y estos suelos no se podrán utilizar para resolver las necesidades de la población ya que estarán únicamente al servicio del lucro de empresas multinacionales.

Cuando finalice el ciclo productivo de la cosecha de madera quedarán en el campo los tocones de los eucaliptos, que no se degradan, permaneciendo en un estado similar al de petrificación y por lo tanto es imposible realizar cultivos agrícolas en esos campos.

El costo de su extracción es mayor al costo de una hectárea de campo y no se le exige a las empresas que una vez terminado el ciclo productivo dejen el campo en condiciones de ser utilizados para otro tipo de producción.

El daño actual consiste en que las empresas no están obligadas a dejar la tierra en las mismas condiciones que las recibieron, y las autoridades nacionales le están transfiriendo estos costos a las futuras generaciones.

3. Impactos sobre el Trabajo

Los monocultivos ocupan personal solamente en tres momentos: cuando se prepara el suelo, durante la plantación y luego en la cosecha.

Durante ocho o diez años no se necesitan mayores cuidados y por lo tanto el personal contratado es mínimo.

Los monocultivos forestales impactan negativamente sobre el trabajo tanto en la pérdida de puestos de trabajo como en su calidad.

Con los monocultivos forestales se desplazó al personal que trabajaba de manera permanente en esos campos, en ganadería, agricultura, lechería, horticultura y también al productor que muchas veces estaba radicado en el área rural con su familia.

Se pierde la especialización laboral que tenían estos trabajadores desplazados, que emigran a la ciudad, mientras que en las forestadoras las tareas a realizar son de menor calidad y se requieren mínimos conocimientos para ejecutarlas.

Las condiciones de trabajo y de vida del personal contratado por las empresas forestales, que generalmente son subcontratados son pésimas a tal punto, que han merecido observaciones por parte de los escasos controles que realiza el Ministerio de Trabajo del Uruguay.