OAXACA: LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA MAGUEY ¿ MEZCAL

OAXACA: LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA MAGUEY ¿ MEZCAL

Miguel Enrique Berumen Barbosa

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• Producción.

La áreas caracterizadas, o si se quiere, más propicias para la siembra de maguey Angustifolia Haw (Espadín), por la extensión cultivada, en el caso particular del estado de Oaxaca, están identificadas principalmente, con la Denominación de Origen del Mezcal, conocida también como “La Región del Mezcal” a saber los siguientes distritos, ordenados de mayor a menor superficie cultivada de esta planta: Tlacolula, Yautepec, Miahuatlán, Ejutla, Ocotlán, Sola de Vega y Zimatlán . Lo anterior no quiere decir que no existan otras áreas, correspondientes a otros distritos y regiones, donde se siembre y cultive el maguey, sin embargo es de reconocerse que se realiza pero en menor extensión y cantidad.

Tal denominación de origen, se define como aquella que utiliza el nombre de una región o lugar geográfico de un país para designar un producto originario, cuya calidad o características se deben exclusivamente a ese medio geográfico, resultado de factores naturales y humanos.

En la actualidad, la denominación de origen es una figura jurídica reconocida internacionalmente para garantizar a los consumidores la autenticidad del producto y para salvaguardar los derechos de los productores contra la competencia desleal.

Es pertinente observar, que la designación de los productos agroalimentarios con el nombre de su lugar de producción para su distribución y venta es una práctica antigua, confiriéndoles un valor especial, meritorio, reconociéndoles la fuerte unión existente, entre estos productos y su entorno natural-social-cultural, que los hace únicos.

Mapa del estado de Oaxaca, señalando la Zona protegida por la región del mezcal.

El momento de la maduración de la planta inicia cuando empieza su floración o brota el llamado “quiote” o escapo floral, por lo que los campesinos deben de proceder a cortar este último, proceso que comúnmente se le denomina “capar” los magueyes, con la finalidad de que su desarrollo no afecte el proceso de maduración, ya que dejarlo que crezca significa restarle azúcares a la planta, es entonces cuando, de hecho, se da paso a la maduración.

Fotografía de un maguey Tobalá, con su quiote; este agave existe y se reproduce de manera silvestre, mismo que por pequeñez, su escasez y sabor, el mezcal que se obtiene de él, tiene un precio más elevado que el común.

La maduración de la planta, varía de 8 a 10 años para la región de los Valles Centrales, donde se encuentran los distritos de Tlacolula, Ejutla, Ocotlán y Zimatlán; mientras que para el caso de la Sierra Sur, donde se ubican los distritos de Miahuatlán, Sola de Vega y Yautepec, el tiempo de maduración de la planta, es menor, es decir 6 a 7 años, considerándose que son en estos distritos donde se cultivan las mejores plantaciones, por el tipo de clima, que es más caluroso, seco y terrenos con mayor contenido de fósforo, potasio y nitrógeno, además de disponer de una topografía mezclada con pendientes fuertes y suaves.

Cabe señalar que, existen dos formas comunes de sembrar el maguey espadín, por rizomas, que es cuando el maguey ya crecido extiende sus raíces y empiezan a salir los hijuelos, estos se extraen de la tierra cuando alcanzan una altura de más de 60 centímetros del suelo, para empezar a trasplantarlos. Las plantas obtenidas de esta manera, tienen la ventaja que es más resistente a las plagas, por ello algunos productores optan por este procedimiento, ya que su cultivo reduce los costos al no aventurarse al hecho de que sus plantaciones podrían verse afectadas por insectos nocivos, sin embargo su maduración sigue oscilando entre los 8 a 10 años.

La otra forma que se utiliza, es cuando se deja crecer el quiote y al momento de empezar a florecer, sus flores se cortan para que de ahí surjan los nuevos embriones, mismos que se trasladan a viveros para su cuidado y cuando alcanzan un crecimiento promedio de 60 centímetros de altura y después proceder a su siembra definitiva; vale la pena señalar que esta última forma, permite que el maguey adquiera un mejor crecimiento y consistencia, o si se quiere calidad, llegando a madurar de 6 a 7 años, es decir se acorta su proceso de maduración, en comparación de la primera forma.

Sin embargo, este proceso de siembra, tiene la desventaja de que es más susceptible, o vulnerable a las plagas, lo que significa el riesgo de que sus plantaciones de vean afectadas por plagas, elevando el costo de su producción, no obstante a ello algunos campesinos optan por este proceso, por la ventaja de que es acortado el tiempo de maduración de la planta.

En la primera fotografía aparece el maguey tobalá (potatorum zucc), que se produce de manera silvestre; en la segunda un campo de siembra y cultivo extensivo del maguey espadín (Angustifolia Haw).

No está por demás subrayar que, cuando la planta alcanza la maduración, es el momento ideal para proceder a su corte, preparar la “piña” para su cocimiento, trituración, fermentación y destilación, es decir, la obtención del mezcal.

Otra toma de un campo se siembra y cultivo extensivo de maguey espadín (Angustifolia Haw), que se destina para la elaboración del mezcal.

Al hablar del maguey, es preciso recordar que existen más de 330 especies en el mundo, destacando 58 en el estado de Oaxaca, siendo las más utilizadas para la elaboración del mezcal, entre otras las siguientes: Angustifolia Haw (Espadín) y potatorum zucc, amarilidáceas (Tobalá), le siguen, en menor grado de utilización, el agave karwinskii (cirial), utilizado de manera común en nuestros pueblos para la construcción de cercas en sus viviendas, así como el agave marmorata (ducual tepestate), entre otros.

Vista parcial de terrenos sembrados y cultivados extensivos con maguey “Espadín”, en los espacios que median de surco a surco, se aprovecha por parte de los campesinos para sembrar maíz. La toma pertenece a una zona de Santiago Matatlán, Tlacolula, Oaxaca.

A la fecha el Angustifolia Haw o maguey espadín, es el único que se puede sembrar y cultivar de manera extensiva con éxito, y en menor medida otros , por lo que se refiere al estado de Oaxaca, mientras que para el caso del potatorum zucc o tobalá, su producción es de manera silvestre en las zonas montañosas de la entidad, resaltando por contar con mayores extensiones y observar que disponen de mayor cosecha de este maguey los distritos de Sola de Vega y Yautepec, ambos pertenecientes a la región de la Sierra Sur, no dejando ser escaso en otros distritos, por lo anterior su cultivo se ha tornado dificultoso, por ende se encuentra dentro de las especies en proceso de extinción, ya que algunos productores de mezcal, continúan cosechándolo sin contar con algún programa para conservarlo e incluso ampliar su producción, pese a ello, se han realizado experimentos, hasta ahora con pocos resultados positivos.

Por las anteriores características del maguey tobalá, no es posible contar con estadísticas, o cuando menos una cuantificación de la producción del maguey tobalá, ni tampoco de la superficie que se tiene, no ya de la entidad, sino las zonas protegidas con denominación de origen de mezcal.

De acuerdo al Censo del Sector Mezcalero 1999, elaborado por el Instituto de Capacitación y Productividad para el Trabajo del Estado de Oaxaca (ICAPET), se registraba para ese año, una superficie total sembrada de maguey mezcalero Angustifolia Haw (Espadín), en el estado de Oaxaca, de 11 mil 756.21 hectáreas, siendo los distritos de Tlacolula, Yautepec y Ejutla, los que concentraban el 80.5 por ciento, mientras que los cuatro distritos restantes se distribuían el 19.5 por ciento .

Por región, las cifras estadísticas, una vez graficadas, nos permiten indicar que es la región de Valles Centrales la que concentra la mayor extensión y en segundo lugar la región de la Sierra Sur,

Conforme a lo anterior, en 1999, se tenían sembradas en el estado de Oaxaca, un total de 11’329,553 plantas de este maguey, concentrando sólo los distritos de Tlacolula, Yautepec y Miahuatlán el 84.7 por ciento y el 15.3 por ciento se distribuía en los cuatro distritos restantes .

Ese total de plantas sembradas en la entidad oaxaqueña, regionalmente estaba concentrada en la región de Valles Centrales , detentando el 57.1 por ciento y la diferencia la tenía la región de Sierra Sur.

En cuanto a productores de maguey se refiere, el universo total de estos, según la misma fuente, era de 6 mil 249, de los cuales tres distritos -Tlacolula, Yautepec y Ejutla-, concentraban el 69.2 por ciento de estos, siendo en consecuencia los más representativos, ya que el 30.8 por ciento se distribuía en los cuatro distritos restantes .

Por región, los productores de maguey, se encontraban concentrados en Valles Centrales donde se consignaba el 57 por ciento, mientras que la Sierra Sur detentaba el 43 por ciento, como puede apreciarse gráficamente.

Dicha actividad, al menos para la zona denominada “Región del Mezcal”, pudo generar en 1999, 18 mil 275 empleos directos, no obstante de que en gran parte de esta actividad económica se integran miembros de las familias propietarias de los terrenos, reactivando de tal forma el empleo de la población económicamente activa de la zona, dentro del sector primario .

Para analizar el comportamiento en la generación de los empleos por esta actividad, es preciso remitirse a las estadísticas de la población de la entidad, correspondientes al año 2000, donde se tenía registrada una Población Total de 3’438,765 , mientras que la Población Económicamente Activa era de 2’383,233, esta última equivalente al 69.3 por ciento respecto a la Población Total, por lo que el porcentaje de los empleos directos generados en 1999, fue del 5.5 respecto a la PEA que se consigna en el año 2000 , incidiendo por lo tanto exclusivamente en el Sector Primario, lo que ha permitido generar una dinámica productiva que permite abatir en cierto grado el desempleo, convirtiéndose de esta manera en una de las pocas opciones que tiene la población para emplearse y obtener recursos económicos en beneficio de sus familias, por desgracia, no son empleos permanentes, sino que son temporales y con la agravante de tener un bajo salario, o para mayor precisión, una modesta retribución, ya que se adolece de todas las prestaciones que marca la Ley.

Es de observarse que la mayor parte de la PEA, se encuentra localizada fundamentalmente en los distritos de Miahuatlán, Tlacolula, Ocotlán, Sola de Vega, que acaparaban el 72.9 por ciento, de estos distritos, únicamente el de Tlacolula, genera el mayor número de empleos, derivado de la dinámica que tiene por los números de palenques o fábricas de mezcal, así como por el proceso de comercialización del producto, entre otros factores. Tal dinámica económica sólo es disputada con el de Yautepec, de ahí el porque ambos, generan los mayores niveles de empleos en el sector primario a través de la siembra y cultivo de agave.

A nivel nacional, teniendo como base las cifras de la producción de agave mezcalero, en el lapso de 1998 a 2002, que nos proporciona el documento “Estudio de las necesidades estratégicas de investigación, validación y transferencia de tecnología en el estado de Sinaloa”, a los que podríamos tomar de manera reservada, tenemos lo siguiente, considerando como año base 1998, que la producción en toneladas de maguey mezcalero a nivel nacional era de 263,030 y que hasta el 2002 registraba 249,710, es decir, se contrajo la producción según lo reportado, dándonos a entender que no se ha podido superar dicha producción. Lo que nos importa en este caso es el volumen de producción que se consigna, como dato de referencia, ya que es contraproducente que para el 2002, la cifra base no se haya superado, considerando que se ha ampliado la extensión de siembra y cultivo.

Asimismo, los datos que contempla en su gráfica de pastel, el mismo documento consultado, nos indica los principales estados productores, a saber: Oaxaca, Guanajuato y Jalisco, apreciándose que, al menos para el 2001, el estado de Oaxaca, concentraba el 94 por ciento, Guanajuato el 4 por ciento y Jalisco el 2 por ciento .

De acuerdo a lo anterior, se aprecia, que el estado de Oaxaca, es el principal productor de agave o maguey mezcalero a nivel nacional, y en esa entidad, sobresalen los tres distritos ya mencionados arriba por su número de hectáreas dedicadas a la producción de la mencionada materia prima.

Afortunadamente, según el mencionado censo del maguey, consigna la existencia de 21,245.0650 hectáreas, consideradas adecuadas para la siembra de la mencionada materia prima y que no estaban siendo utilizadas, sobresaliendo el distrito de Ocotlán, con el 42.8 por ciento de la superficie total; le siguen: Yautepec, con el 18.8 por ciento; Tlacolula con el 16 por ciento, que sumadas arrojan una superficie potencial a utilizar del 77.6 por ciento, lo cual nos remite a abrir una serie de posibilidades para ampliar la superficie a sembrar de agave , y no precisamente para la producción de mezcal, sino con otros fines, es decir, para la obtención de inulina, mieles o jarabes.

Lo anterior quiere decir que se tiene una superficie superior a las 20 mil hectáreas susceptible de ser aprovechada para el cultivo de maguey mezcalero, de ella se localiza en la región de los Valles Centrales el 68. 4 por ciento, mientras en la región de la Sierra Sur se disponía del 31.6 por ciento. Tal situación, permite indicar que en caso de requerirse a mediano y largo plazo, una mayor producción de agave, se podría garantizar, por lo que no puede ser una limitante.

Desgraciadamente no se disponen de cifras más recientes, que nos permitan apreciar que dicha superficie ha sido utilizada o aprovechada, en un menor u óptimo grado, para la siembra del maguey, pero volviendo a tomar de manera reservada los datos que nos proporcionan el Centro de Agronegocios Noroeste, se desprende que, de la producción nacional de agave o maguey , existe una tendencia hacia el crecimiento, lo cual quiere decir que, se ha extendido la superficie cultivada, no obstante de que en 1998, se parte de una producción en toneladas, que al menos hasta el 2002, no se había alcanzado, como puede apreciarse en el siguiente gráfico.

A pesar de dichas cifras, se considera que si existe el crecimiento, en cuanto a extensión ampliada para su cultivo y producción en toneladas, ello se explica debido a que, a fines de la década de los 90, derivado de problemas para obtener materia prima, fundamentalmente por la afectación de enfermedades causadas por bacterias (Erwinia), hongos (Fusarium) e insectos, productores de tequila procedentes del estado de Jalisco, arribaron a Oaxaca para comprar maguey, ofreciendo excelentes precios , vendiendo muchos productores de maguey oaxaqueños sus siembras, incrementándose por lo tanto la extensión de la superficie cultivada dedicada abastecer la demanda que se tenía en ese momento por los tequileros, por lo que se contrajo la oferta de maguey para los mezcaleros de la entidad, además de que por la gran demanda registrada, el precio del maguey subió; ante la escasez de materia prima para la producción de mezcal, los mezcaleros oaxaqueños gestionaron la manera de que la venta de agave a productores tequileros se prohibiera.

A lo anterior, debe de considerarse el tiempo o lapso que tarda el maguey para que alcance su maduración, otro factor que incide, a mediano y largo plazo, en incrementar la producción de agave, superando en mucho la demanda como materia prima por parte de los productores de mezcal.

Ahora bien, el crecimiento en la superficie sembrada que se puede apreciar, hasta la fecha, se derivó de ese lapso de auge en ventas del maguey, dado los buenos precios que predominaban, por lo que la mayoría de los campesinos optaron por ampliar la superficie de dicha materia prima, sin embargo, al prohibirse la venta a productores del estado de Jalisco, por desgracia, los campesinos oaxaqueños productores de maguey, enfrentan hasta la fecha, el problema de la sobreproducción, por lo que los precios en la actualidad llegan a oscilar entre $1,000.00 a $1,500.00 la camioneta de tres toneladas.

Existe esa sobreproducción, debido a que en ningún momento se planeo la superficie a sembrar, considerando la demanda de la estructura productiva de mezcal, o si se quiere, la estructura demandante de esa materia prima local, sino que se desprendió de una demanda coyuntural generada por los tequilero del estado de Jalisco, por lo que muchos productores de maguey, en la actualidad no les es redituable vender la mencionada materia prima, por lo que han preferido que se pierda la producción .

No esta por demás destacar que ese boom en la siembra y cultivo de agave, ocasionó otro impacto negativo, el empleo de métodos de cultivo –como lo es la roza y quema en lugares con fuertes pendientes para prepara la tierra y proceder a la siembra- que inciden en acentuar más la erosión, ya que una vez que se vendían las plantaciones de maguey, la tierras utilizadas fueron abandonadas ; se agregaría también la deforestación y/o convertir gran parte de las tierras al monocultivo, dejando de lado las tierras antes utilizadas en los cultivos tradicionales, como lo es el maíz y el frijol; bajo este panorama, nuestros campesinos, se convirtieron sólo en productores de maguey, ante tal situación, pareciera que no existen otras opciones de cultivo, dejando de lado, la siembra y cultivo de nopal para su producción como fruto o como penca para la alimentación humana, así como para el cultivo de la grana de cochinilla, muy utilizada en la industria alimentaria y farmacéutica, entre otras opciones que pudieran existir.

Afortunadamente, a partir del 2007, se inician los trabajos para la construcción de una fábrica productora y envasadora de mezcal, que dispone de equipo tecnificado moderno, así como otras dos fábricas productoras y envasadoras de mezcal, y productora de inulina, miel y jugo de agave en el estado de Oaxaca, la primera de ellas, hasta el mes de junio del 2008, inicia su proceso de operación como productora y envasadora de mezcal, con inversión privada, denominada “Casa Armando Guillermo Prieto”, ubicada a un costado de la supercarretera Oaxaca-Tlacolula de Matamoros.

Las otras dos fábricas, derivadas de las gestiones del gobierno estatal y federal, con el interés de los campesinos productores de maguey y mezcal, se encuentran en proceso de construcción, una de ella con trabajos más adelantados, ubicada en el municipio y cabecera distrital de San Carlos Yautepec, perteneciente a la región de la Sierra Sur; la otra que se ubicará en la jurisdicción de San Lucas Quiaviní, del distrito de Tlacolula, perteneciente a la región de Valles Centrales, ambas como se ha señalado, producirán y envasarán mezcal, inulina, miel y jugo de agave, por lo que se esperan incrementos en la demanda de dicha materia prima, viniendo a reducir los efectos negativos de la sobreproducción, sin descartar la posibilidad de que se vislumbre en contrapartida, un proceso de escasez de la materia prima y observemos, una vez más, incrementos en los precios del agave.

Es preciso señalar que se contempla en cada una de las tres fábricas señaladas, a un nivel óptimo operativo, el procesamiento de 100 toneladas de maguey diariamente, que de llegarse a esa meta, es pertinente, incluso, obligatorio, ir pensando en la planificación relacionada con la siembra y cultivo de dicha materia prima, de lo contrario, estaríamos enfilándonos hacia su escasez y por ende en una subutilización o desaprovechamiento de la capacidad operativa de la infraestructura instalada.

Por último, se considera prudente, indicar que, del total de 6,249 productores consignados en el I Censo del Mezcal mencionado, 978 disponían de viveros, cifra que representa el 15.65 por ciento, pretendiendo garantizar con ello, una mejor calidad en los genotipos de las plantas a cultivar, independientemente de ser necesario profundizar en la rama de la investigación por parte de las instancias respectivas , y que fundamentalmente se acerquen al campo y a los campesinos para no solo verter sus conocimientos en revistas, folletos o en las academias, sino asegurarse que se pongan en práctica, de lo contrario, sus investigaciones podrán ser muy lúcidas, pero seguirán sin repercutir, sin reflejarse en el campo.

El porcentaje de los productores que tienen viveros, se puede considerar bajo, ya que el 84.35 por ciento, adolece de este cultivo, de ahí la observación de la necesidad de extender esta actividad, con la finalidad de prever la ampliación en su proceso planificado de siembra, cultivo y mejoramiento del maguey, labor que de una u otra manera implica su redireccionamiento, asesoría, concientización o convencimiento, con el objeto de obtener y garantizar una materia prima mejorada.