EN TORNO A LAS UNIVERSIDADES EMPRENDEDORAS: EDUCACIÓN, VINCULACIÓN, DESARROLLO Y REFORMULACIONES

EN TORNO A LAS UNIVERSIDADES EMPRENDEDORAS: EDUCACIÓN, VINCULACIÓN, DESARROLLO Y REFORMULACIONES

Coordinadores: Ángel Rosales Torres y Ricardo Contreras Soto

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III.- Las personas: potencial de desarrollo local

La existencia de recursos en un área concreta no es una condición suficiente por sí misma para que se origine el proceso de desarrollo local; pero sí una condición necesaria, de suerte que aunque su existencia es imprescindible, si dichos recursos no se utilizan de manera adecuada dentro de un conjunto coherente no se llegará a una solución satisfactoria. El contexto en el que debe insertarse el entramado de recursos de los que dispone una comunidad local concreta, es el de una estrategia global de desarrollo donde se delimite la utilización conjunta de todos los factores productivos.

El ámbito de los recursos locales es muy amplio y variado (ILPES, 1998:15-17) abarcando desde elementos físicos donde se incluyen las infraestructuras de todo tipo, hasta factores de índole tecnológica, económica – financiera y los recursos humanos y socioculturales entre otros.

A pesar de la importancia conjunta de todos ellos, en los procesos de desarrollo local, hay que resaltar la especial significación de los recursos humanos, que están llamados a desempeñar un papel central al ser uno de los factores básicos y determinantes. El recurso humano se ha convertido en un factor de competitividad y de localización prioritario. Poseer un recurso humano altamente calificado y en cantidades considerables, es una garantía de éxito en cualquier proceso de desarrollo.

Desde la óptica de una comunidad local que se esfuerce por transformar al máximo su producción, ha de valorar de manera óptima todos sus recursos humanos, esto es, está obligada a utilizar al máximo la mano de obra local disponible y las calificaciones manuales o intelectuales de la gente que vive en ese lugar, bien sea el conocimiento tradicional existente o los nuevos conocimientos adquiridos ante las nuevas circunstancias.

Las nuevas necesidades reclaman nuevas calificaciones y esto implica traducir las necesidades de desarrollo en oportunidades de empleo mediante cierta especialización de los recursos humanos; pero también a través del desarrollo de ciertas capacidades basadas precisamente en la no especialización y polivalencia de esos recursos y, por tanto, en la apropiación de aquellas capacidades básicas que permiten aprender a emprender (ILPES, 1998:34).

No obstante, la lógica local a favor de la formación de recursos humanos debe plantearse los temas de forma más global y no sólo vincularlos a los problemas de desempleo o falta de calificación de la mano de obra. La capacitación además de orientarse hacia la esfera productiva, debe buscar soluciones en otros ámbitos decisivos de la vida cotidiana, como la vivienda propia, el urbanismo, el medioambiente, los servicios personales o el ocio, actividades todas ellas susceptibles de hacer surgir nuevos emprendimientos productivos y, en consecuencia, empleos (Alburquerque, 1998: 91).

De ahí que las iniciativas locales de formación y capacitación de los recursos humanos, deben buscar la polivalencia no sólo con la ampliación de nuevas especialidades profesionales o el dominio de campos fundamentales del conocimiento científico y técnico, sino también con el desarrollo de las capacidades de empresa y de gestión que incluyan la evaluación económica, técnica, medioambiental y organizativa de cualquier emprendimiento productivo. De esta manera, junto al dominio de campos tecnológicos, se debe intentar estimular y reforzar las habilidades para la transformación productiva y empresarial.

Comprendida así la formación y capacitación de los recursos humanos en el ámbito local, el papel de la Universidad es decisivo. Sus acciones de formación, investigación y de interacción con su entorno (transferencia tecnológica, educación contínua, convenios con actores gubernamentales, privados y sociales, etcétera) resultan estratégicas para avanzar en las potencialidades de los demás recursos del espacio local y en la gestión de los recursos humanos que contempla el desarrollo de las capacidades como el factor determinante del desarrollo local.