EN TORNO A LAS UNIVERSIDADES EMPRENDEDORAS: EDUCACIÓN, VINCULACIÓN, DESARROLLO Y REFORMULACIONES

EN TORNO A LAS UNIVERSIDADES EMPRENDEDORAS: EDUCACIÓN, VINCULACIÓN, DESARROLLO Y REFORMULACIONES

Coordinadores: Ángel Rosales Torres y Ricardo Contreras Soto

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Reflexiones y propuestas en torno al nuevo giro de la educación en las Universidades Emprendedoras

Ricardo Contreras Soto
riconsoto@hotmail.com

Alejandra López Salazar
alejandra_lopezsalazar@yahoo.com.mx

Universidad de Guanajuato
División Ciencias Sociales y Administrativas
Campus Celaya-Salvatierra

Resumen

Este trabajo bosqueja la propuesta de integralidad entre la investigación, docencia y extensión para las llamadas Universidades emprendedoras, argumentando las posibilidades de las articulaciones. Propone también las posibles orientaciones y estructura sobre los observatorios regionales y se analizan las prácticas de vinculación de la empresa con la universidad, argumentando la necesidad de replantear la forma de articulación entre éstos dos entes. Se relaciona y analiza la labor de investigación y docencia apostando a una mayor interacción entre ellas, así como en la investigación y extensión.

Problematización

Las actividades sustantivas de las Instituciones de Educación Superior (IES) se enfocan a la docencia , extensión e investigación, las cuales generalmente se realizan de manera separada y especializada . En este sentido, las propuestas sobre las universidades emprendedoras requieren de mayor integración, interactuación y dinamismo entre las actividades sustantivas.

La reformulación estratégica que se quiere hacer sobre el papel de las IES, surge ante la exigencia de la “globalización”, la competitividad y la potencialización de los países y las regiones, la división internacional de trabajo, entre otros, generando cambios en el papel de la educación y las universidades, en las sociedades de información y del conocimiento, en las forma de innovación, en la generación de redes de conocimiento, en las formas de vinculación, en la articulación de la ciencia y la tecnología con los sectores regionales, cuestiones que han generado varios libros y artículos (Brunet y Morell, 1998; Micheli, Medellín, Hidalgo y Jasso, 2008; Afuah, 1999). Ante estos desafíos, se está replanteando a nivel nacional, cuáles pueden ser las estrategias más adecuadas para abordar estos cambios y retos que se presentan.

Se ha tomado como premisa fundamental a nivel mundial el requerimiento de impulsar a la ciencia y la tecnología de manera más próxima con los sectores productivos y sociales. Sobre todo lo referido a la invención tecnológica , ya que se considera que es el factor principal para la competitividad, al poder incrementar el valor agregado (en productos, servicios y/o procesos) de la producción.

Este reto ha llegado a formularse desde esquemas muy simplistas y reduccionistas en algunas posturas de la política gubernamental. Se requiere retomar cuestiones que puedan ser más pertinentes, y que requieren de un trabajo donde se necesita involucrar a más actores en procesos sociales y culturales, un poco más allá de lo tecnológico y la rentabilidad.

A continuación vamos a reflexionar sobre algunos modelos de vinculación de ciencia y empresa:

1. Una de las posturas simplistas, plantea que solamente se requiere: a) investigadores (formados localmente o importados) que generen conocimiento, b) un espacio de trabajo donde se generen esos productos, c) un cliente (llamado empresario) y d) un capital semilla que eche andar el proceso. Sin embargo, no toman en cuenta que el entramado ausente de este esquema es socio cultural y que los problemas no son tan fáciles. Por ejemplo, se debe considerar que la mayoría de los empresarios son micro en México y éstos tienen hasta secundaria como promedio de estudios (parte del capital cultural). No se han dado cuenta también que los investigadores son una masa crítica que son formados en los sistemas educativos, y que están dentro de la división intelectual del trabajo. Esto es importante porque si se contratara sólo a los investigadores para generar tecnología, posteriormente se requerirá de otros investigadores y de otros técnicos como “insumos”. Sin embargo, se requiere que los descubrimientos sean difundidos para ser conocidos en una comunidad científica y sean mejorados posteriormente (si se está pensando en competitividad); se supone que los consumidores (empresarios) saben lo que requieren de la ciencia y tecnología, y que hay una cultura empresarial que así lo propicia . Todo esto es un entramado que implica intervenciones y transformaciones sociales y culturales.

2. Otra de las posturas plantea ir a las mejores universidades del mundo e importar el esquema donde se generen el mayor número de patentes y la mayor cantidad de recursos económicos (nuevamente la modernidad desde arriba). Sin desmeritar el saber y el interés de qué es lo que están haciendo otros y qué les ha resultado con cierto éxito, pero no es lo mismo dado que los contextos son muy distintos. Los mismos responsables de mostrar estos modelos, señalaron que se requiere de procesos amplios de inversión en conocimiento y de capitalización de ese conocimiento (capital cultural general) para generar estos esquemas. El contexto de otros países en cuanto a la rentabilidad de las invenciones es que se ofrece a la gran empresa, y se debe recordar que en México el 95% de las empresas son micro, el 3.5% son pequeñas y 0.8 % son mediana . La política económica debe considerar la realidad de su planta productiva; la política científica tendría que replantear las condiciones de su mercado y de sus clientes para establecer sus estrategias (por ejemplo, trabajar con ramas, subramas, gremios y cámaras de las regiones y no en lo individual, ya que las inversiones en I&D sería en algunos casos absorbida por varios). Un camino de transferencia de modelos puede ser útil, siempre y cuando se adapte/adopte y no se transponga de manera mecánica, porque son otras sus condiciones sociales. Sugerimos que se haga un modelo genérico propio, que se pueda ajustar a los procesos sociales de cada región, retroalimentado con otras experiencias externas, basado en la participación democrática - racional de los actores sociales, pero muy sensible a los procesos en cuanto a posibilidades de las experiencias propias, al acervo y a las prácticas culturales que lo detonen, lo impulsen y lo enriquezcan.

3. Existe una política que se está planteando con un corte organizacional por Estados (no es ingenua) referida a los “parques tecnológicos”. Consideramos que su creación no debe generarse de manera espontánea (tenemos elefantes blancos en muchos proyectos que se hicieron solo en el gabinete), sino que debe ser más flexible e irse construyendo de acuerdo a las vocaciones económicas de las regiones, a los clústeres deseados o probables, a través de un proceso de acercamiento, negociación y de mutuo acuerdo y responsabilidad entre investigadores y empresarios .

Otro de los problemas es que establecer estas políticas a nivel estatal implica abordarlos con un criterio general, aún cuando se quiera retomar las problemáticas regionales. En este sentido, consideramos que no es la misma problemática por ejemplo , la de Celaya, León y Xichú en Guanajuato, ya que mientras León tiene una industria zapatera muy influyente, en Celaya la industria es más heterogénea (alimentaria, de fabricación de productos metálicos, fabricación de muebles y productos relacionados, impresión e industrias conexas) y Xichú tiene otras vocaciones económicas (no reporta empresas manufactureras).

Por otra parte, hay un apartado en el Marco Conceptual de los Centros Estatales de Vinculación en cuanto a los cuatro ejes temáticos: I.- Formación de profesional pertinente y empleabilidad. II.- Cultura Emprendedora. III Mejora productiva y competitiva a través de la innovación, el desarrollo y la transferencia tecnológica. IV La vinculación como impulso al desarrollo social y humano de los grupos con mayor vulnerabilidad.

Este último se añadió según el expositor en las últimas fases, si bien es una de las cuestiones problemáticas en el país, y que es importantísimo incluir las problemáticas sociales, éstas no están agotadas en este punto, sugerimos que se oriente este punto IV al Desarrollo Regional o Local Sustentable, el tema de grupos vulnerables pueden estar incluidos y este es mucho más amplio y consistente.

4. En cuanto a las distintas instancias gubernamentales es necesario generar mayor integración en cuanto a los programas en todos los niveles (nacional, estatal y municipal), ya que hay temas, intensiones y propuestas que se duplican, y lo que se busca es que se den de manera conjunta y articulada, y no repetida, evitando el desgaste de recursos y esfuerzos entre la Secretaría de Educación Pública (SEP), Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), los Consejos de Ciencia Estatales, entre otros. También es necesario fomentar el apoyo conjunto entre las IES (sobre todo públicas) de manera interinstitucional para generar esfuerzos en el mismo sentido, apostando a la cooperación interinstitucional como forma de capital social.

5. Otra visión limitada es donde se piensa que sólo los científicos y tecnólogos son los que deben de estar vinculados con la empresa, así como la tecnología como único producto. Se señaló que hay una experiencia en una universidad de Estados Unidos donde maestros en administración hacían la gestión del conocimiento y la parte de la mercadología de los productos tecnológicos y los nuevos descubrimientos. De acuerdo a nuestra experiencia se requiere también de otros profesionales y de otros estudios, como los organizacionales, de mercado (que son los que más se necesitan, según una investigación local), estudios de costos, estudios de escenarios, entre otros. Dichas investigaciones tienen como objetivo el generar conocimiento sobre las organizaciones, los cuales deben estar incorporados a la empresa; deben formar parte de un observatorio regional o local; deben hacerse explícitos las problemáticas empresariales y las necesidades de generación de conocimiento; debe incorporarse los retos y propuestas, ya que si no es a base de difundir el conocimiento , ¿cómo impulsaremos la responsabilidad de los actores? Ampliar e incluir el sentido social del conocimiento de los problemas, de sus posibilidades y de sus propuestas es necesario para vivir en una sociedad más justa, con conocimiento, participativa y democrática. Construir sentido social, como dijo Dr. Francisco Miranda López de FLACSO.