EN TORNO A LAS UNIVERSIDADES EMPRENDEDORAS: EDUCACIÓN, VINCULACIÓN, DESARROLLO Y REFORMULACIONES

EN TORNO A LAS UNIVERSIDADES EMPRENDEDORAS: EDUCACIÓN, VINCULACIÓN, DESARROLLO Y REFORMULACIONES

Coordinadores: Ángel Rosales Torres y Ricardo Contreras Soto

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Potencialidades y obstáculos del programa

La MADEL es un programa de posgrado concebido para madurar a largo plazo, más aún con los cambios que se introdujeron en el plan de estudios. Se concibe como un proyecto en permanente actualización y lo suficientemente flexible como para adaptarse a las modificaciones de su entorno.

En el tiempo que tiene de operar (casi seis años) se han ido detectando sus fortalezas; pero también ciertos factores que inhiben su mejor desarrollo, acerca de los cuales reflexionamos a continuación:

1.- El carácter interdisciplinar de la MADEL se percibe como una de sus fortalezas; pero llevarlo a la práctica ha sido un proceso muy difícil. Las posturas teóricas, códigos de conducta, usos y costumbres y prejuicios en cada disciplina del conocimiento son frecuentemente obstáculos para un diálogo interdisciplinar, ya que los nuevos enfoques atentan contra intereses y posiciones que se traducen en enfrentamientos personales. Además, la propuesta depende en buena medida de variables no controladas por los impulsores del proyecto, tales como contratación de personal e instalaciones adecuadas, entre otras. Esta situación no es aislada ya que coincide con la experiencia de innovación en el sistema de enseñanza-aprendizaje en otras universidades del país, como la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco (Rojas, 2003: 237).

Se debe aprender a discutir y convivir en la diversidad para lograr la construcción de consensos, lo cual ayudaría a enseñar con el ejemplo al conjunto de actores económicos, sociales y políticos que pueden intervenir en el proceso de desarrollo local. De lo que se trata es que esas nuevas formas de conocer y de actuar en la universidad pública mexicana sean producto de la interacción de esfuerzos personales y esfuerzos colectivos. La anterior reflexión exige que se procesen cambios en la organización académica a nivel institucional; pero también una renovación de las personas en su forma de ser, de pensar y actuar.

2.- La discusión al interior del cuerpo docente que se ha ido conformando así como los procesos de enseñanza y aprendizaje, y la interacción profesores – estudiantes, han permitido una mayor claridad analítica sobre el enfoque del desarrollo local. Pero, al parecer el problema ya no estriba en la concepción teórica o en la anticipación –desde las aulas- de las posibilidades que ofrece el desarrollo local, sino en ir dando cada vez mayor énfasis a la práctica misma. Es decir, que el discurso tan claro a nivel conceptual se vaya traduciendo en una práctica orientada a la transformación de una manera visible y generalizada la realidad local de Michoacán y del país. Es decir, pasar al nivel de la gestión, que es uno de los ofrecimientos fundamentales de la MADEL.

En ese sentido, podría destacarse al “estudio de caso” como una de las herramientas docentes para la enseñanza del desarrollo local. Se trata de orientar el método de casos en la enseñanza hacia la formación de especialistas en desarrollo local y gestores efectivos del mismo a partir de un aprendizaje activo, la identificación y análisis de las mejores prácticas de desarrollo local, de suerte que el estudiante potencie sus habilidades y capacidades para el diagnóstico, resolución de problemas y la toma de decisiones, a partir del conocimiento de una amplia gama de experiencias en distintos contextos locales.

A esto contribuiría mucho que profesores y estudiantes, nos acostumbráramos, como estrategia de enseñanza-aprendizaje, a debatir ideas, enfoques y prácticas de buen gobierno municipal, tanto nacionales como internacionales, acompañada de actores y estudiosos –para enriquecer por aproximaciones sucesivas- nuestro conocimiento de la realidad socioeconómica local-municipal en Michoacán. Para ello sería muy importante, por ejemplo, que cada generación nueva de estudiantes de la MADEL se abocara a analizar municipios o conjunto de municipios con características geográficas, económicas, sociales y políticas similares poniendo en uso lo tratado en cada una de las materias bajo la conducción de los profesores titulares de las mismas y coordinados por el profesor responsable de la materia “Investigación para el desarrollo local” y “Seminario de tesis” según corresponda al semestre. Ello permitiría a los estudiantes ir concretizando su tesis de maestría, a los profesores investigar sobre el desarrollo local y lo más importante, desarrollar habilidades y formar actitudes favorables a la interacción con otros actores sociales comprometidos con el desarrollo municipal en la entidad.

3.- La enseñanza y la propia práctica de la investigación desde la perspectiva del desarrollo local encuentra diversas dificultades. Además de la insuficiencia y la falta de disponibilidad de información a nivel local/municipal, los obstáculos se manifiestan en la necesidad de superar la forma de enseñar a investigar sólo centrada en la polémica epistemológica y en la enseñanza del método científico.

Investigar sobre cuestiones de gestión del desarrollo local es además de ciencia, un proceso complejo que va tomando dirección en la marcha, ya que involucra actores sociales y agentes económicos con objetivos y características propias. Profesores y estudiantes deben de ingresar directamente a investigar sobre el tema, fijar sus objetivos de investigación con claridad, el profesor debe ser un guía y facilitador para que el estudiante identifique los pasos y caminos más convenientes para lograr dichos objetivos y se debe estar abierto a nuevas alternativas, enfoques y posibilidades de todo tipo en el proceso de indagación.

De ahí que es importante entender que el proceso de investigación no es una ruta crítica ordenada, lineal y directa. Sobre la base de lo que se desea investigar (objetivos de investigación) y cómo llegar a hacerlo (método), por aproximaciones sucesivas, tanteos y con los ajustes necesarios se debe ir construyendo la investigación, donde la intuición y experiencia misma del investigador es crucial. En virtud de lo anterior, debe reconocerse que los hallazgos y resultados alcanzados son provisionales y susceptibles de modificarse en el futuro. En realidad, como en toda investigación, los resultados no son definitivos dado que el conocimiento humano está en permanente movimiento.

Además de esta dimensión teórica-metodológica, es necesario señalar que la investigación se realiza como una actividad de “resistencia” y bajo condiciones profundamente desfavorables, debido en parte a que la UMSNH opera bajo el patrón, presente en otras universidades del país, (Pardo, 2000: 131-132), que divide las tareas de investigación y docencia, la primera como función sustantiva de los institutos y centros de investigación, y la segunda de las Escuelas y Facultades, severamente menospreciada. Si bien esta división artificial ya muestra algunos visos de desdibujamiento, se traduce en falta de recursos y apoyos para la investigación, que condicionan la puesta en práctica de la MADEL.

Superar el burocratismo, la falta de normatividad, la desarticulación que predomina entre teoría y práctica en la formación de los estudiantes, contrario a lo que marcan las nuevas tecnologías educativas orientadas a apoyar simulaciones, aprendizajes en la acción y resolución de problemas basada en el descubrimiento, que apoyan mayores grados de contextualización que aquellos otros métodos que caracterizan el aprendizaje tradicional, basado en la conferencia y el aula (Wildman, 2003; 131); así como dejar atrás las actitudes sectarias y de grupo, en aras de promover un conocimiento socialmente construído y enfoque interdisciplinario que exigen la complejidad de los problemas del desarrollo local (Popkewitz, 2003; 372), son entre otros los retos más importantes que debe enfrentar la MADEL en particular y la UMSNH en general, ya que de no hacerlo se prevé un futuro para la universidad marcado por una mayor debilidad institucional y la pérdida de las expectativas que sobre ella ahora tienen los actores sociales, algunos de los cuales, como la organizaciones civiles, ya promueven y encabezan acciones tendientes a formular nuevas políticas públicas orientadas a promover el desarrollo local en Michoacán (López, 2004b).

Finalmente, investigar sobre la gestión del desarrollo local requiere de parte del investigador una actitud positiva, de dedicación y concentración en el trabajo de búsqueda y de disposición a no sólo comprender la realidad local, sino de averiguar acciones o construir e imaginar iniciativas que la mejoren o transformen.

En definitiva, la enseñanza y la investigación acerca del desarrollo local en México no están exentas de escollos y dificultades, se trata más bien de una agenda que presenta una diversidad de tareas por realizar.

Comentarios finales

El proceso de desarrollo local en México debe ser integral, pluridisciplinar, basarse en el aprovechamiento eficiente de los recursos endógenos existentes en una determinada zona y en la actuación concertada de diversos agentes sociales.

En esa perspectiva, la universidad pública está llamada a desempeñar un papel decisivo en la formación y gestión de los recursos humanos que desarrolle capacidades para no sólo utilizar los recursos existentes en el ámbito local sino para potenciarlos en aras de reactivar la economía, crear empleos, dinamizar la sociedad y mejorar la calidad de vida de la comunidad local.

En ese sentido, se requiere transformar sus actividades de docencia para que estén más acordes con las demandas reales de la sociedad. Sus actividades de investigación deben desarrollar su capacidad interactiva con los productores para la generación de conocimiento productivo. Y, esto último, debe llevarla a poner en práctica diversas actividades de transferencia tecnológica que busquen la asociación concertada entre el tejido productivo y social, y el mundo académico de la que se deriven beneficios mutuos y por ende para el entorno económico y social inmediato.

La concepción y la puesta en práctica del programa de Maestría en Desarrollo Local (MADEL), representan un enorme reto para la Facultad de Economía y para la UMSNH; pero al mismo tiempo crea la oportunidad para emprender mejoras en su estructura organizativa y académica, para desarrollar su capacidad interactiva con otros actores sociales del desarrollo local, a partir de nuevos arreglos institucionales, que le permitan colocarse como un actor fundamental del desarrollo local en Michoacán a partir de fortalecer su vinculación con la sociedad.

En la perspectiva del desarrollo local que sirve de base a la MADEL, el papel de la Universidad en la formación y capacitación de los recursos humanos en el ámbito local, es decisivo. Sus acciones de formación, investigación y de transferencia tecnológica, resultan claves para avanzar en las potencialidades del conjunto de recursos del que dispone un espacio local.

Es claro que la viabilidad de esta experiencia innovadora de conocimiento en la UMSNH depende en buena medida de variables no controladas por los diseñadores, tales como la disponibilidad de un mayor número de profesores con un alto nivel de preparación, con compromiso con el proyecto; instalaciones permanentes y adecuadas; disposición de personal de apoyo, entre otras, capaces de condicionar en el mediano y largo plazo la interacción académica necesaria para un ejercicio interdisciplinario e interactoral de alta complejidad como lo es la MADEL.

El entorno económico-social de la Universidad Michoacana le exige transformaciones en su oferta educativa, nuevas estrategias de enseñanza y aprendizaje, así como en sus formas de relación y vinculación. Se trata de un proceso complejo; pero es una oportunidad para iniciar su transformación hacia una universidad más comprometida, situada en un nuevo mapa de articulación de los diversos actores locales, en la resolución de los problemas más acuciantes de la entidad. Que potencie sus capacidades reflexivas y restablezca el compromiso de la ciencia con la dignidad humana.

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