LA EDUCACIÓN JURÍDICA AMBIENTAL EN LA EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA EL MIZC. 
PROPUESTAS Y CONSIDERACIONES GENERALES

LA EDUCACIÓN JURÍDICA AMBIENTAL EN LA EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA EL MIZC. PROPUESTAS Y CONSIDERACIONES GENERALES

Aylí Díaz Bacallao

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1.1 El Manejo Integrado de Zonas Costeras (MIZC): Consideraciones básicas.

La propia complejidad del recurso y el deterioro que presenta, ha impuesto la necesidad de la implementación de una visión integradora del manejo de los recursos costeros y al mismo tiempo, una efectiva cooperación tanto a nivel nacional como internacional de todos los organismos e instituciones involucradas o vinculadas con la temática. De hecho, en cualquiera de las acciones, fenómenos o problemas que se den en la zona costera está implícita la concepción de lo “integrado” (Castellano, 1997)

El término de integración fue tratado en Río de Janeiro en 1992 como un prerrequisito del desarrollo sostenible. Este establece que “para alcanzar el desarrollo sostenible, la protección ambiental deberá constituir una parte integral de los procesos de desarrollo ya que esta no puede ser considerada aisladamente”. (CNUMAD, 1992)

Esta compresión de lo integrado llevó al reconocimiento del MIZC en el Capítulo 17 de la Agenda 21 y además impulsó a los países que firmaron este documento a dirigir sus acciones hacia este nuevo tipo de manejo. (CNUMAD, 1992)

Los enfoques tradicionales y sectoriales de manejo no han podido detener la degradación ambiental. La creciente y múltiple presión que se ejerce por el desarrollo, sobre las regiones costeras, demanda estrategias integradas de planificación y manejo para enfrentar los urgentes problemas que son cada vez más complejos e interrelacionados.

Al analizar la disyuntiva que se da en la zona costera “impacto negativo del uso versus necesidad de uso” (Castellano, 2000), más aún si se tiene en cuenta el compromiso con la vida de las futuras generaciones, no cabe dudas, que la problemática ambiental que emerge ante esta disyuntiva puede mitigarse, evitarse y/o armonizarse con la integración de todas las relaciones que se dan en la zona costera como “totalidad ambiental”. (Miranda, 1997)

El MIZC constituye hoy, por tanto, uno de los enfoques más importantes, necesarios y novedosos a considerar, en aras de ejecutar acciones hacia el desarrollo sustentable de las costas a escala mundial, permitiendo así balancear el desarrollo de las actividades socioeconómicas sin comprometer el potencial y la protección de los recursos naturales. (Castellano, 2000)

De hecho los principales objetivos del MIZC son: lograr un desarrollo sostenible de las áreas costeras y marinas, para reducir la vulnerabilidad de las costas y sus habitantes (plantas, animales y personas) a los peligros naturales a los que están expuestos y; mantener los procesos ecológicos esenciales, el soporte de los sistemas de vida y la biodiversidad en estas áreas. (Noordwijk Guidelines, 1993)

El MIZC constituye un proceso dinámico, continuo e importante para la conservación de la zona costera con el objetivo de satisfacer las necesidades de las presentes y futuras generaciones. El concepto de MIZC ha evolucionado , sin embargo, en la actualidad la mayoría de los autores que lo definen sustentan el criterio de la necesidad de un MIZC que garantice el Desarrollo Sostenible.

Según Sorensen “El MIZC es un proceso dinámico conforme al cual se desarrolla e implementa una estrategia coordinada para la asignación de los recursos ambientales, socioculturales e institucionales tendiente a lograr la conservación y el uso sostenible plural de la zona costera”( Soresen,1993:25)

Por su parte Robert Knecht, plantea que el MIZC es un proceso dinámico mediante el cual se toman decisiones para el empleo, el desarrollo y la protección de las áreas y los recursos costeros con vistas a alcanzar metas establecidas en cooperación con grupos de usuarios y autoridades nacionales, regionales y locales. Reconoce el carácter distintivo de la zona costera (de por sí un recurso valioso) para las generaciones actuales y futuras. (Archer and Knecht, 1993)

El MIZC se define entonces como “un proceso que unifica al gobierno y la comunidad, la Ciencia y el manejo, y los distintos intereses de las entidades económicas y de la comunidad en el desarrollo económico y la conservación de los recursos naturales, en la preparación e implementación de un plan integral para el desarrollo y protección de los recursos y ecosistemas costeros” (Alcolado y Espinosa, 1999)

En este sentido, el MIZC considera la necesidad de integrar aspectos geográficos y biológicos relacionados con los ecosistemas marinos, aspectos económicos relacionados con los diferentes usos sociales que se realizan de ella, así como aspectos políticos e institucionales y propiamente locales vinculados a la comunidad que la habita. (Castellano, 1999)

Retomando los elementos de las definiciones anteriores podemos conceptuar desde nuestro punto de vista al MIZC como un proceso dinámico de carácter integrado que, basado en la formulación de estrategias y la adopción de las decisiones por los diferentes niveles de poder público, tiene el propósito de reforzar el equilibrio entre los distintos usos de los recursos costeros, con la finalidad de lograr la conservación y el uso sostenible de la Zona Costera.

El MIZC persigue lograr un desarrollo sostenible de las áreas costeras y marinas, reduciendo la vulnerabilidad de las costas y sus habitantes contra los peligros naturales a los que están expuestos. Para alcanzar el principal objetivo la Agenda 21 propone estrategias específicas que, entre otros propósitos, pretenden estimular la cooperación y coordinación internacional, acercar a los diferentes niveles de gobierno de manera que las decisiones de todos los sectores estén armonizadas al manejo y promover, facilitar la capacitación y educación en materia de ordenamiento integral y desarrollo sostenible de las zonas costeras, dirigidas principalmente a científicos, técnicos, administradores, políticos y usuarios. (CNUMAD, 1992)

Como proceso dinámico, continuo, novedoso y que involucra a usuarios diversos, el MIZC se sustentan en la necesidad de desarrollar una capacitación sistemática que garantice una participación pública consciente. El desconocimiento o falta de comprensión interdisciplinaria de este fenómeno pone en grave peligro los esfuerzos por salvar las áreas costeras y los recursos inherentes a ellas.

A continuación se definirán los actores sociales claves para el MIZC y posteriormente se hará referencia a la educación ambiental como herramienta para lograr comprender la concepción del manejo y facilitar la participación consciente. Se plantea como requisito para garantizar una visión interdisciplinaria, el tratamiento de la educación ambiental desde todas sus dimensiones, haciéndose especial énfasis en la dimensión jurídica por encontrar la concepción del MIZC en sí un basamento legal, institucional y político que una vez conocido puede capacitar no solo en el conocimiento de derechos y deberes sino también en la forma de participar y las vías para hacerlo.