LA TRANSFORMACIÓN DE LAS CONCEPCIONES SOBRE EL PROCESO DE DESARROLLO EN LAS POLÍTICAS PÚBLICAS MEXICANAS

LA TRANSFORMACIÓN DE LAS CONCEPCIONES SOBRE EL PROCESO DE DESARROLLO EN LAS POLÍTICAS PÚBLICAS MEXICANAS

Isaac Enríquez Pérez

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Anexos

Anexo I

Las filosofías y teorías económicas y políticas que evidencian la complejización de las concepciones sobre el desarrollo en los organismos internacionales.

Enfoques teóricos Propuestas de política pública

Perspectiva del desarrollo sustentable Procurar la sustentabilidad. El desarrollo sustentable implica satisfacer las necesidades del momento sin comprometer el sustrato biofísico que posibilita el proceso de desarrollo, de tal forma que se transmita a las generaciones futuras un acervo de capital –ecológico, económico, humano– igual o superior a lo poseído en el presente por las sociedades (Brundtland Comisión, 1987).

Estudios sobre el desarrollo con una perspectiva de género

*Hacer visibles a las mujeres como categoría en las investigaciones y en las políticas públicas, y a la larga, contribuir con ello a eliminar su marginación del proceso de desarrollo mediante el logro de su igualdad e integración; romper los estereotipos y prejuicios de los planificadores, cuestionar sus planteamientos y fomentar una planificación más equitativa (véase Kabeer, 1994; Villota, 1999).

*Impulsar mediante el empoderamiento un mejor reparto y mayor acceso de las mujeres al poder, enfatizando la mejora de su posición social, su intervención en la toma de decisiones, el ejercicio de su autonomía, el control y la elección sobre sus propias vidas (Ibidem).

Teoría económica deflacionario/monetarista *Enfatiza marcadamente que uno de los principales problemas económicos es la inflación –problema éste definido como un fenómeno estrictamente monetario–. Para combatir la inflación se recomienda reducir la tasa de crecimiento de la oferta monetaria –lo cual también implica disminuir el gasto público inflacionario de administraciones deficitarias, y en general, ajustar los presupuestos– haciendo crecer la cantidad de dinero a una velocidad menor, o bien, aumentar los impuestos o financiar el déficit presupuestario con fuentes distintas a la impresión de circulante (véase Friedman, 1992a y 1992b).

*Reducir los límites de la actuación gubernamental –en especial, a través de la privatización y desmonte del Estado de bienestar y del aparato nacionalizado– y confiar en la cooperación voluntaria entre individuos libres para alcanzar el bienestar. Se trata entonces, de impulsar un sistema sin distorsiones y sin dirección centralizada y rígida donde la coordinación y la cooperación voluntaria se generen sin coerciones y con plena confianza en la iniciativa privada (Friedman, 1992a). Más que una desaparición del aparato de Estado se propone un sector público reducido que proporcione un marco propicio para el accionar saludable y vigoroso del mercado. Se trata pues de contar con una libertad económica más amplia y con una actuación más limitada del aparato de Estado, otorgando la confianza al mercado y a la responsabilidad individual en detrimento de la obligación social y el apoyo del sector público.

*La promoción de la llamada “libertad de comercio” mediante la eliminación de los aranceles y de toda restricción comercial (Ibidem).

*Los planteamientos de Bela Balassa (1981 y 1989), Jagdish N. Bhagwati (1978 y 1991) y Anne O. Krueger (1978 y 1992), giran en torno a la promoción de la estrategia para la apertura de las economías nacionales cuya propuesta principal es la industrialización orientada hacia las exportaciones. Estos teóricos se oponen al modelo de desarrollo hacia dentro basado en la sustitución de las importaciones y argumentan que las exportaciones estimularán el aumento de la productividad y, por tanto, se logrará el crecimiento necesario para encaminarse al desarrollo. Para ellos, la nueva racionalidad tendría como punto de referencia la inserción al mercado mundial, y como políticas económicas a aquellas que privilegian la estabilidad macroeconómica, el impulso al sector exportador privado y a un sector público no interventor. La estrategia para la apertura se fundamenta en la reducción del déficit fiscal para contener la inflación, en atraer inversión extranjera, en desregular las importaciones, en emprender la privatización de bienes y servicios públicos, y en privilegiar a las manufacturas como centro de la estrategia.

Por su parte, Ronald I. McKinnon (1974) sugiere suprimir la intervención del sector público en los mercados financieros y aumentar las tasas de interés para evitar la “represión financiera” que provoca un manejo deficiente de los factores productivos, debilita la actividad empresarial e inhibe el avance tecnológico; además, éste autor destaca una relación favorable entre la apertura financiera, la estabilidad de las variables macroeconómicas y el crecimiento de las economías.

Teorías del nuevo institucionalismo económico *Reformar y fortalecer las instituciones para mejorar el desempeño económico y garantizar las transacciones económicas.

*Crear estructuras de contratación y gobernación que tengan la finalidad y el efecto de economizar la racionalidad limitada, al tiempo que defiendan a las transacciones económicas de los peligros del oportunismo. De esta forma, las instituciones económicas del capitalismo –las empresas, los mercados y la contratación correlativa– analizadas por Oliver E. Williamson tienen la función de economizar los costos de transacción.

*Douglass C. North (1993) argumenta que la evolución de las instituciones crea un medio apropiado para soluciones conjuntas de mayor alcance que favorecen el crecimiento económico, y altera continuamente las elecciones de los individuos. Se trata de una relación dialéctica donde las instituciones afectan el desempeño económico y, simultáneamente, el desempeño diferencial de las economías a lo largo del tiempo está influido por el modo en que evolucionan las instituciones.

Enfoque de las capacidades o del desarrollo social individualizado *Formar y estimular las capacidades humanas que contribuyan a la expansión de las libertades, en tanto que estas son relevantes en la consecución del desarrollo (Sen 1996 y 2000).

*El crecimiento económico es un medio muy importante para expandir las libertades a través del mecanismo de mercado al momento de realizar intercambios y transacciones; pero ello no es suficiente, puesto que también dependen de otras determinantes como las instituciones sociales y económicas relevantes en el proceso de desarrollo, los valores sociales y las costumbres vigentes, y los derechos políticos y humanos. Es una concepción que va más allá de identificar al desarrollo con el crecimiento del PIB, del producto per capita, de los avances tecnológicos, de la industrialización o de la modernización social (Sen, 2000).

*Procurar que las múltiples libertades interconectadas se acompañen de la creación y el apoyo de la multitud de instituciones.

*Introduce el concepto de calidad de vida (Nussbaum y Sen, 1996) al considerarlo importante en la evaluación del nivel económico y social, así como de sus políticas públicas y de su legislación social, partiendo de la idea de que el ingreso per capita no da cuenta de la complejidad de dicho concepto. El ingreso y la utilidad son reemplazados por el concepto de capacidad, es decir, lo que las personas son capaces de hacer y ser en varios aspectos de la vida; entonces, el enfoque parte de criticar la medida que proporciona el ingreso per capita y se propone evaluar diferentes áreas de la vida humana para determinar el nivel de bienestar de las personas.

Enfoque del capital social y la relevancia de la cultura en el proceso de desarrollo *Aprovechar las expresiones culturales de las comunidades y las relaciones de confianza, reciprocidad, cooperación, solidaridad y asociatividad entre los individuos para organizar proyectos de desarrollo autogestivos.

*S. Baas (1997) relaciona al capital social con la cohesión social, con las formas de gobierno y con expresiones culturales y comportamientos sociales que hacen de la sociedad un ente cohesionado que es más que la suma de los individuos; sosteniendo además, que los arreglos institucionales horizontales son importantes para la construcción de redes de confianza, buen gobierno y equidad social, en tanto que el capital social fomenta la solidaridad y ayuda a superar las fallas del mercado mediante las acciones colectivas y el uso local y comunitario de los recursos.

Perspectiva de los bienes públicos globales y la cooperación internacional necesaria para el siglo XXI *Garantizar la provisión u oferta de un determinado bien público global, pues ello causará derrames en otras áreas de asuntos internacionales –reducción del riesgo de conflictos y malentendidos, reducción de los costos de transacción, fomento de la cooperación y el universalismo–, esto es, se producirán intervinculaciones dinámicas (Kaul, Grunberg, Stern, et. al., 1999).

*Un bien público global se produce con mecanismos de acción colectiva y de cooperación internacional. Ante el déficit de bienes públicos globales que se padece, basar su financiamiento en los principios de reciprocidad y responsabilidad colectiva, así como en la consideración de que sin los suficientes bienes públicos globales el proceso de desarrollo sería irrealizable (Ibidem).

*Para alcanzar objetivos nacionales, los gobiernos tienen que recurrir cada vez más a la cooperación internacional en aras lograr cierto control sobre las fuerzas transnacionales que afectan a sus poblaciones mediante la integración global; en este sentido, los objetivos de directrices nacionales se someten aceleradamente a las fuerzas internacionales, por lo que, mejorar la cooperación internacional fortalecerá la capacidad de los gobiernos para alcanzar dichas finalidades.

Enfoques neokeynesianos y la propuesta de un Consenso post Washington *Reformar los organismos financieros internacionales para lograr la estabilidad internacional y una adecuada gobernanza de la globalización (Harris, 1999; Smithin y Wolf, 1999; Smith, 1999; y Stiglitz, 2002)..

*Fomentar la complementariedad entre el sector público y el mercado.

*Para América Latina, se propone una nueva generación de reformas que contenga y enfrente las deficiencias y fracasos del Consenso de Washington, el cual no sólo no genera crecimiento, sino que también contribuye a aumentar la desigualdad, la pobreza y la exposición de los países al riesgo. Ante esto, se recomiendan un conjunto de políticas económicas que procuren un mayor equilibrio entre los mercados y el sector público; que busquen trascender el énfasis excesivo en el abatimiento de la inflación para priorizar la creación de empleos; que fomenten la apertura de empresas nuevas más que la privatización de las paraestatales existentes; y que centren la atención en la reducción de la pobreza más que continuar con la creencia de que el goteo del crecimiento entrañará efectos positivos; todo ello en el contexto más amplio que ubique a la agenda económica en el proceso de transformación de la sociedad (Stiglitz, 2003).

Elaboración propia con base en la literatura señalada en el cuadro.