INFORME DE LA POBREZA HUMANA DE AREQUIPA METROPOLITANA ¿ 2006

INFORME DE LA POBREZA HUMANA DE AREQUIPA METROPOLITANA ¿ 2006

Deymor Beyter Centty Villafuerte y otros

Volver al índice

 

 

Manifestaciones de la Pobreza

El Profesor Pierre Salama y Blandine Destremau, en su trabajo “Medidas de la Pobreza desmedida”; sostienen que la pobreza afecta más concretamente a los niños. La insuficiente educación es en particular materia contraceptiva, pero más elevado que la tradición y la religión, es sobre todo en el campo el sentimiento de potencia de la cabeza de familia numerosa, el trabajo infantil como estrategia familiar para completar la insuficiencia de renta.

a) Manifestaciones de la Pobreza: La Marginalidad

Así mismo ambos autores en la misma obra sostienen que nacer pobre, es muy a menudo seguir siéndolo toda su vida y dar a luz a niños pobres. Se conocen los mecanismos de este casi determinismo social.

El niño pobre sufre una serie de dificultades y estas son tanto más fuertes cuanto más dual es la sociedad, es decir especialmente desigual. Cuando la amplitud de la pobreza, su profundidad y desigualdad son especialmente elevadas, el determinismo social es casi absoluto. El niño debe trabajar para ayudar a que sobreviva la familia y este trabajo se hace a detrimento de su asistencia a la escuela, la cual abandona al acabar la enseñanza primaria donde apenas se aprende, porque se paga muy mal a los profesores y los alumnos son demasiados numerosos, se convierte en un lugar de discriminación en numerosos países subdesarrollados en la medida en que los niños de las capas medias y ricas asisten a escuelas privadas, luego a universidades publicas, a las que los niños pobres no tienen acceso debido a su nivel de enseñanza insuficiente.

La ley protege menos al niño en los países subdesarrollados que en los países desarrollados, pero seria un error pensar que el trabajo infantil no existe porque está prohibido. Aunque aún marginal, se desarrolló con el aumento del trabajo efectuado a domicilio en los países desarrollados. Es sin embargo casi inexistente en las empresas que no son las que se dedican a actividades directamente criminales como la prostitución, y no se traduce sino muy raramente por un abandono total de la escuela antes de la edad legal.

El pobre vuelve a ser la “clase peligrosa”. Bandas paramilitares se dan a veces con el objetivo de “limpiar” la ciudad de noche de los que duermen en la calle. Se limita el exceso a barrios enteros por la organización de fuerzas de seguridad privada que prohíben la entrada. Progresivamente se da el caso que la sociedad tiende a practicar, efectivamente, el apartheid social, y a rechazar al pobre.

El desarrollo considerable de la violencia, está a menudo relacionado con el aumento de la pobreza, se da explosiones de violencia colectiva, inseguridad creciente en las calles, desarrollo de la criminalidad relacionada con las drogas. Es decir la violencia de los pobres contra los ricos, pero también contra los pobres, menos mediática y más desconocida.

El niño trabajador como tiene poca intuición, para tal o cual oficio, no tiene casi ningún activo material y busca en la calle un empleo informal de estricta supervivencia (vigilar coches, pequeños servicios como lustrabotas, etc.) y sufre para estos empleos la fuerte competencia de adultos, también acorralados ellos en busca de empleos de supervivencia, y las “reglas del juego” impuestas de fuerza por otros adultos (pago de tributos para obtener el usufructo de algunos metros de acera). Muy rápido se enfrenta en los aspectos criminales de la ilegalidad, y para sobrevivir puede ser llevado a buscar un alivio a sus penas en la utilización de drogas que resultan desertores, o caer en la violencia y la criminalidad.

b) Manifestaciones de la Pobreza: La Exclusión y el Problema de los Vínculos

Pierre Salama y Blandine Destremau, concluyen que los análisis en términos de trayectorias de la vida y sentido que integran la multidimensionalidad de la pobreza y sobre todo la dimensión subjetiva, han permitido constatar que las formas de la pobreza eran muy diferentes según el grado de desintegración o conservación de los vínculos sociales. Según Paugam (1991), se podría oponer la pobreza integrada de las sociedades “tradicionales” a la pobreza marginalizante de las sociedades industriales.

El considerar esta dimensión particular conduce a una transformación fundamental de la noción de pobreza, en el contexto especifico de estados providenciales. La importancia constatada de esta dimensión social, y más precisamente el efecto poderoso que tiene una respectiva de los vínculos sociales para la profundidad, la dinámica y la inversibilidad de la pobreza en los países industriales, constituye el principal fundamento del concepto de exclusión. Además, el enfoque en términos de exclusión se aparta de los postulados del pensamiento económico liberal, según los cuales la pobreza seria un fenómeno individual: al contrario, ella constituirá un fenómeno social, cuyo origen debe buscarse en los principios mismos del funcionamiento de las sociedades.

La exclusión o desafiliación, la desafiliación social, la deserción, acontece al termino de trayectorias individuales a lo largo de las cuales se acumulan y se refuerzan cierto numero de privaciones y de rupturas especificas, que se acompañan de mecanismos de estigmatización, relegación y rechazo, que actúan no solo en los pobres, sino también en el de las representaciones de las que son objeto.

La pobreza ha llegado a ser paulatinamente marginal, en cuanto a los ingresos y las transferencias sociales aseguradas por el estado providencial. El empleo define la posición social y el vínculo social de un individuo, y las dificultades en el mercado de trabajo es el punto de inicio de la exclusión. Estas dificultades serian el factor determinante de marginalidad y rupturas: reducción del consumo de bienes que conduce a una dificultad de asumir unos deberes sociales y de preservar su imagen frente a los otros, dificultades de vivienda o su pérdida, alejamiento del vínculo de amigos, dificultades familiares y aislamiento afectivo, reducción de los gastos en salud, sentimientos de vergüenza y de dignidad que afectan la motivación y que puede conducir a estados depresivos. La exclusión también se manifiesta por la marginalización en el acceso a los derechos.

En nuestra ciudad los problemas de marginalidad y de exclusión descritos por los profesores Pierre Salama y Blandine Destremau, tienen connotaciones muy similares, la marginalidad a la cual están expuestas los pobres no solo se ve en el acceso a la educación y su temprana deserción, sino también a la mala calidad de la educación a la cual son expuestos por no poder costear una educación de carácter privado de alto costo y también relacionada a aspectos de mejor calidad en el servicio que se brinda al educando, sin dejar de lado el hecho significativo del creciente numero de niños trabajadores que comienzan a invadir las calles vendiendo caramelos en las esquinas del centro de la ciudad y que muchas veces pertenecen a mafias de explotadores de menores, también están aquellos niños acróbatas de las esquinas de los cruces vehiculares que arriesgan sus vidas por unos cuantos centavos de sol; lo inquietante no es conocer esta realidad sino que nos estamos acostumbrándonos a convivir con este tipo de marginación, con esta realidad que es preocupante y crítica que se agudiza día a día.

Los ancianos de las calles del centro de la ciudad, expuestos a la adversidad del clima y a la indiferencia de los transeúntes que no podrían tampoco ayudarles a salir de su situación así lo quisieran, lo que nos preocupa en todo caso es también la indiferencia social de las instituciones de nuestra sociedad que dejan a estos ancianos solos para enfrentar un destino sin destino.

Calles cerradas con servicio de vigilancia, que manifiestan el recelo de los que mas tienen para abrir sus mundos a los demás que no cuentan con lo que ellos nacieron, con la disculpa de un hecho de inseguridad, efectivamente están aislando y excluyendo a muchos. En cuanto a la exclusión, el acceso al trabajo digno que permita pagar y cubrir una alimentación diaria sana, acceso a la salud de calidad o a una vivienda digna, hace que muchos profesionales y trabajadores efectivamente consideren el hecho de encerrarse en sus viviendas para no enfrentar la realidad, rompiendo redes sociales que son importantes para ir construyendo un marco de crecimiento en términos laborales, pero también sociales;: efectivamente todo lo mencionado por Salama y por Destremau, es muy cierto y se puede encontrar en nuestra realidad solo que con mayor profundidad.