INFORME DE LA POBREZA HUMANA DE AREQUIPA METROPOLITANA ¿ 2006

INFORME DE LA POBREZA HUMANA DE AREQUIPA METROPOLITANA ¿ 2006

Deymor Beyter Centty Villafuerte y otros

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B. La Pobreza vista desde el Enfoque de la Producción

En su obra el Salario, Carlos Marx (El Salario pág. 172); manifiesta que “El incremento de las fuerzas productivas en general acarrea las siguientes consecuencias:

Empeora relativamente la situación del obrero con respecto al capitalista, ya que el valor del disfrute es siempre relativo. Los disfrutes de por sí no son efecto, sino otra cosa que disfrutes sociales, relaciones (…)”

“A lo largo del desarrollo el salario desciende por tanto de dos modos: Primero, en términos relativos con relación al desarrollo de la riqueza general. Segundo, en términos absolutos, al disminuir la cantidad de mercancías que el obrero obtiene a cambio de su salario”.

Pero en el estado ascendente de la sociedad la decadencia y el empobrecimiento del obrero son producto de su trabajo y de la riqueza por el producida, la miseria bruta, pues, de la esencia del trabajo actual.

“El estado de máxima prosperidad social, un ideal, pero que puede ser alcanzado aproximadamente y que en todo caso, constituye la finalidad, tanto de la Economía Política como de la sociedad civil es, para el obrero miseria estacionaria”

“Ley general de la acumulación Capitalista”

Por otro lado Marx, cuando analiza la lógica de la producción capitalista en su obra máxima el Capital (El Capital, cáp. XXV - pág. 168); explica con claridad que: “La masa relativa del ejercito de reserva industrial crece, pues, junto con la energía potencial de la riqueza. Pero cuanto más aumenta este ejercito de reserva, en comparación con el ejército activo del trabajo, más crece la superpoblación consolidada, excedente de población cuya miseria es inversamente proporcional a los tormentos de su trabajo. Cuanto más crece por ultimo, esta capa de los Lazaros de la clase asalariada, más crece, asimismo, el pauperismo oficial. Esta es la ley absoluta, general, de la acumulación capitalista…”

“El pauperismo es el hospital de los inválidos del ejercito activo del trabajo, y el peso muerto de su reserva. Su producción se encuentra incluida en la de la superpoblación relativa, su necesidad en la necesidad de ésta. Constituye con ella una condición de existencia de la riqueza capitalista”.

“La Pobreza y el Imperialismo”

Para Vladimir I. Lenin, existe una relación entre Pobreza e Imperialismo en su análisis:

“Naturalmente, si el capitalismo hubiera podido desarrollar la agricultura, que actualmente se halla en todas partes enormemente atrasada con respecto a la industria; si hubiera podido elevar el nivel de vida de las masas de la población, que siguen viviendo, a pesar del vertiginoso progreso de la técnica una vida de hambre y de miseria, no habría porque hablar de un exceso de capital. Este argumento es constantemente empleado por los críticos pequeños burgueses del capitalismo, pues, el desarrollo desigual y el nivel de vida de las masas semihambrientas son las condiciones y las premisas básicas, inevitables de este modo de producción. Mientras el capitalismo es capitalismo, el exceso de capital no se consagra a la elevación del nivel de vida de las masas en un país determinado, ya que esto significaría la disminución de las ganancias de los capitalistas, sino al acrecentamiento de estos beneficios mediante la exportación de capital al extranjero, a los países atrasados”.

“El llamado Problema de los Mercados”

Lenin prosigue con su interpretación en la medida que afirma que:

“El empobrecimiento de las masas del pueblo (ese miembro infaltable en toda disquisición populista sobre el mercado) lejos de obstaculizar el desarrollo del capitalismo, expresa su desarrollo, en condición de éste y lo fortalece. El capitalismo necesita de “Obrero Libre” y el empobrecimiento se traduce justamente en que los pequeños productores se convierten en obreros asalariados. Este empobrecimiento de las masas es acompañado por el enriquecimiento de unos pocos explotadores; a la mina y decadencia de los pequeños establecimientos siguen el fortalecimiento y desarrollo de los más grandes; ambos procesos contribuyen a la ampliación del mercado: el campesino empobrecido, que vivía antes de su propia agricultura, vive ahora de un salario, es decir, de la venta de su fuerza de trabajo. Ahora tiene que comprar los artículos de consumo necesarios (aunque en menor cantidad y de peor calidad); por otra parte, los medios de producción de los cuales es liberado este campesino se encuentran en manos de una miseria, se convierten en capital y el producto entra al mercado”.

Las reflexiones de Carlos Marx y Vladimir Lenin ponen en manifiesto el hecho de que el proceso de producción capitalista y la lógica misma de este sistema, son los principales causantes de la pobreza y su consecuente profundización, en la medida de que su lógica de producción y de acumulación, permiten el deterioro de la calidad de vida de la sociedad en su conjunto.

Las fuerzas productivas en su afán de competencia y de obtener mayores beneficios, se contraponen continuamente con las reales necesidades de los trabajadores y del resto de la sociedad, en la medida de que su afán de lucro llevan dentro de su sistema productivo a pauperizar los salarios que perciben los obreros cuyas faenas se hacen más intensivas y en muchos casos mas extensas, mientras sus salarios precarios no cubren ya sus propias necesidades ni la de su familia, pero paralelamente a esta situación la composición inorgánica del capital que genera una mayor especialización e intensidad en el uso de capital, no es capaz de absorber la masa de trabajadores que son arrojados a los mercados, los cuales se encuentran en condiciones de miseria y en nuestro caso de subempleo; finalmente el desarrollo del mercado y del sistema capitalista destruye los pequeños negocios, desplaza la mano de obra del campo y exporta capitales, disminuyendo cada vez mas la capacidad de sobrevivir de los que están al otro lado de la propiedad de los medios de producción.

En conclusión bajo estas reflexiones podemos afirmar que la pobreza es inherente al sistema de producción capitalista, cuyo objetivo no es necesariamente el de la distribución igualitaria de posbeneficios, ni el desarrollo de la sociedad en su conjunto, sino más bien el de acumular y centralizar los medios de producción en un afán competitivo que excluye cada vez más a la gran parte de la población del mundo.