SANTA MARÍA JALAPA DEL MARQUÉS: 
PUEBLO SEPULTADO POR EL VASO DE LA PRESA ¿PRESIDENTE BENITO JUÁREZ¿

SANTA MARÍA JALAPA DEL MARQUÉS: PUEBLO SEPULTADO POR EL VASO DE LA PRESA ¿PRESIDENTE BENITO JUÁREZ¿

Pedro Maldonado Cruz y Rosa María Mendoza Marín

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II MARCO TEÓRICO

2.1 Paradigmas de Desarrollo Regional Aplicados al Municipio de Santa María Jalapa del Marqués

El desarrollo regional, debe considerar los intereses regionales y las particularidades de cada situación, tanto ante las ventajas y los potenciales existentes, frente a las debilidades estructurales de una región. Así, el Estado mexicano, realizó la construcción de la presa Presidente Benito Juárez, con la finalidad de impulsar con esta, el desarrollo agrícola en la región del istmo oaxaqueño, para este fin, se creó el distrito de riego número 19.

El crecimiento económico, está manifestado como el aumento significativo de la capacidad de generación de bienes y servicios, que está en dependencia de los recursos localizados en el territorio, tanto naturales como humanos y la relación tecnológica existente entre ellos. Por ello, es importante la articulación de la economía de la región, referida ésta a las necesidades físicas y económicas, al monto de los recursos financieros, generados en la región y los recursos captados por ella. Apoya lo anterior, la captación e inversión del excedente económico, aspecto que condiciona a la política territorial de gasto fiscal, a partir de un aumento de la competitividad de los centros localizados en el territorio y de la progresiva diversificación de la estructura económica regional .

El desarrollo a largo plazo en una región está sujeto, a la capacidad para atraer y retener los recursos financieros que llegan a ella. Su crecimiento económico dependerá del ritmo de capitalización del sistema económico y de lo que ésta es capaz de hacer por sí misma, dada su capacidad de organización social. En este sentido, es fácil reconocer la presencia de dos actores que determinan si se produce o no el desarrollo: por una parte el Estado como responsable de la asignación de recursos entre las regiones y por la otra, la región como sujeto capaz de transformar el crecimiento en desarrollo .

Toda política pública o estrategia de desarrollo, tiene un impacto diferenciado, entre los diversos grupos sociales y territorios integrantes de un país, la tendencia generalizada a dar soluciones de tipo estándar o a gran escala, aplicada sobre comunidades relativamente diferentes ha mostrado ser igualmente una fuente real o potencial de muchos conflictos . En las economías pobres, el estado cuenta con recursos limitados para satisfacer las demandas regionales y las comunidades tienen todo tipo de limitaciones para expresar adecuadamente sus protestas, en tanto que en las economías desarrolladas las comunidades cuentan con mejores recursos para hacer presentes sus demandas y los gobiernos están en condiciones de enfrentar dichos problemas.

Es en los países de mayor desarrollo, donde surge la inquietud por el desarrollo regional, al advertir, en primer lugar, que los mecanismos del mercado por sí solos, no eran capaces de difundir sus efectos positivos por igual en un territorio determinado; y en segundo lugar, a la intención de desarrollar regiones deprimidas o de potencial no utilizado, como medio de mejorar las condiciones de vida de esas regiones. Es ese momento cuando se inician investigaciones, tendientes a analizar los problemas creados por los desequilibrios regionales, y estudios para el aprovechamiento de recursos naturales susceptibles de aprovecharse.

En México, con el propósito de solucionar las disparidades regionales, el Gobierno Federal y los Gobiernos estatales, han puesto en práctica un conjunto de modelos de desarrollo regional, propuestos por organismos latinoamericanos, a sugerencia del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, siendo los siguientes: Cuencas Hidrográficas, Polos de Desarrollo, Desarrollo Rural Integrado, Neoliberalismo Económico, Desarrollo Sustentable y Sistemas de Producción Flexible (Neofordismo). Estas estrategias dieron buenos resultados en los países para los cuales fueron diseñadas, sin embargo, al ser trasladadas a América Latina fracasaron, por no tomar en consideración, las condiciones económicas, sociales, políticas y culturales existentes de los países en los cuales fueron llevadas a cabo.

Para David Barkin , los programas de desarrollo regional, surgieron como una alternativa para paliar las desigualdades sectoriales generadas por un desarrollo capitalista asimétrico, pero recurriendo a su misma lógica, ya que se utilizó la metodología de crear enclaves, donde se inyectaba masivamente capital, para beneficiar teóricamente, a las regiones y poblaciones menos favorecidas por el proceso previo. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que el ingreso masivo de capitales, en área con acusadas diferencias y marcada estratificación socioeconómica, tiende nuevamente a favorecer a aquellos grupos locales ya colocados en una posición sectorial privilegiada.

El desarrollo integrado de cuencas hidrográficas, surge en el periodo de la posguerra, como una necesidad para dar solución a problemas de pobreza, desempleo y de desigualdades económicas y sociales, que habían traído consigo las dos guerras mundiales y la gran depresión de 1929. Como ejemplo de esto último se encuentra la administración del Valle de Tennessee, en la Cuenca del Río Tennessee en los Estados Unidos de Norteamérica; esquema que ejerció gran efecto demostrativo, como modelo de desarrollo regional. Hecho que tal vez privó, la búsqueda de soluciones propias, e indirectamente a desvirtuar los objetivos regionales que respaldaron los primeros esfuerzos latinoamericanos de descentralización .

Se podría decir, que la construcción de las presas se diseña en función de objetivos a nivel nacional, desde el punto de vista macroeconómico y político donde los fundamentos principales, son proveer de energéticos o de ampliar las zonas de riego para la agricultura, siendo programadas en términos técnicos, financieros y políticos. Este tipo, de políticas implementadas parecen estar enfrentadas, a los panoramas sociales y culturales. A nivel local, donde se implementan las obras, las opiniones de las personas afectadas, no son tomadas en cuenta. La reiteración de procesos, de esta índole, nos permite identificarlos como fenómenos estructurales y no coyunturales. Por que, se han producido en el pasado, se están produciendo en el presente, y si se sigue con el mismo modelo de desarrollo, se seguirán produciendo en el futuro.

Las relocalizaciones de las poblaciones, que se ven afectadas, por las construcciones de presas en el mundo, han generado dos corrientes, que en la práctica se vuelven antagónicas, por la forma de cómo perciben el mundo. Por un lado el Estado y las agencias internacionales de desarrollo, conceden muy poca importancia, a los problemas sociales y ecológicos, que las construcciones de las grandes presas generan. Limitándose a ofrecer solamente estimación de los costos beneficios. El desarrollo exige muchos sacrificios, para asegurar sus beneficios en aras del progreso. Por otro lado tenemos, los impactos negativos, sobre las comunidades desalojadas como son, la pérdida significativa de sus recursos productivos y comunitarios, así como las crisis sociales involucradas, más las enormes, dificultades para reconstruir su capacidad agropecuaria anterior, sus redes de vecindad y sus entornos culturales.

La estrategia de desarrollo rural integrado, fue diseñada para enfrentar las condiciones de pobreza, que caracterizaban a las áreas rurales de las economías subdesarrolladas, su objetivo principal era el mejoramiento de las condiciones de vida de la población, mediante la adecuada satisfacción de las necesidades básicas, por medio del incremento de la productividad de los productores rurales. Esta propuesta de desarrollo tiene sus antecedentes en la experiencia de desarrollo agrícola cooperativo puesta en práctica en Israel . Su aplicación en México fracasó porque no tomó en consideración la idiosincrasia del pueblo mexicano, las múltiples experiencias con que se cuenta, han resultado de todo negativas, al beneficiarse solamente los líderes que han encabezado las organizaciones. Múltiples ejemplos relacionados con esta problemática son citados por Hirschman haciendo referencia a diversos países de América Latina, especialmente en Chile, Argentina, Colombia y México .