FACTORES CRÍTICOS QUE AFECTAN EL POSICIONAMIENTO COMPETITIVO DE LAS PRINCIPALES CADENAS AGROALIMENTARIAS DE LA PROVINCIA DE LA PAMPA

FACTORES CRÍTICOS QUE AFECTAN EL POSICIONAMIENTO COMPETITIVO DE LAS PRINCIPALES CADENAS AGROALIMENTARIAS DE LA PROVINCIA DE LA PAMPA

Gabriela Marina Iturrioz

Volver al índice

Capítulo III. Factores críticos de la cadena de la leche en la provincia de La Pampa

III.1. La cadena de la leche nacional, en el contexto internacional

La producción mundial de leche ronda los 530.000 millones de litros por año. Argentina, Brasil, Nueva Zelanda y Australia han sido los países que más crecimiento en la producción han experimentado en los últimos años. Como indica el gráfico 15, el principal productor mundial de leche cruda es la U.E. (132 mill. de ton), seguido por Estados Unidos (80 mill. de ton) e India (38,5 mill. de ton). Del total de leche cruda producida, un 64% ingresa en el circuito industrial para la elaboración de productos lácteos, un 34% se utiliza como leche fluida y el resto es usado para alimentación animal. (USDA, 2006).

De acuerdo con la misma fuente, se estima que para el quinquenio 2000-2004 la producción mundial de commodities lácteos experimentó un crecimiento del 9% para el conjunto de los rubros, entre lo que se destaca el alza de un 13% para la leche en polvo entera, un 12% para los quesos y un 3% para la manteca. En tanto, la leche en polvo descremada disminuyó un 7%. Por su parte, el consumo esta concentrado principalmente en tres países: India (24%), UE (21%) y USA (16%), sumando en total unos 100 mill/ton/año.

En la producción mundial de queso (USDA, 2005) sobresale la participación de la UE (6,3 mill. de toneladas), seguida de EE.UU (4 mill. de toneladas). Entre los dos concentran el 77% del total mundial producido.

Una característica distintiva del sector es su bajo coeficiente de exportación/producción (6%); se trata de un mercado en el cual las políticas proteccionistas vigentes en distintos países generan distorsiones que dificultan el acceso a esos mercados. La leche en polvo entera ha sido tradicionalmente el principal commodity lácteo de exportación, comercializándose un 43% de la producción en los mercados mundiales. Esto se debe a que está muy asociado a países con poca disponibilidad de leche fresca y a programas de seguridad alimentaria de los gobiernos. (Bisang et al; 2003).

El principal exportador mundial de leche en polvo (2005) es Nueva Zelanda que concentra el 36% de las ventas mundiales de dicho producto. En segundo lugar se encuentra la UE (30%), país que se posiciona también como principal exportador de quesos y manteca, con el 36 y el 40% respectivamente. (USDA; 2005).

Siguiendo la misma fuente, se puede afirmar que Asia es la región que más productos lácteos importa. Para el año 2005, las importaciones mundiales de lácteos alcanzaron los 41,7 mill. de ton (en equivalentes leche), de los cuales 21,6 mill/ton corresponden a países asiáticos (encabezados por China, con el 15%). Otros importadores importantes son México (2,9 mill/ton), Rusia (2,4 mill/ton), EE.UU. y Argelia con 2,2 mill/ton cada uno.

No se observan grandes cambios a nivel mundial en la relación consumo/producción, aunque se pueden detectar algunos extremos: India que retiene para su mercado interno el 95% de lo elaborado (37,5 mill. de toneladas) y Nueva Zelanda con el 2%, dedicándose principalmente a la exportación de productos industrializados. (Regúnaga et al; 2006).

Las exportaciones argentinas crecieron fuertemente en los últimos años. El país aumentó en casi 1 mill. de ton. las de productos lácteos, entre el 2003 y 2004. Comparados estos datos con los observados diez años atrás, se puede observar que las ventas internacionales realizadas durante el año 2004 (2,1 mill. ton.), fueron superiores hasta en un 400% con relación a las realizadas durante 1994 (527 mill lts).

De acuerdo con Gutman et al. (2003), el Mercosur en su conjunto, es deficitario en la producción de lácteos. Brasil, no obstante ser el primer productor de la región (23,1 mill/ton leche), es al mismo tiempo el mayor importador neto, principalmente de leche en polvo, seguido en mucho menor escala por Paraguay. Con costos de producción inferiores a los brasileros, Argentina y Uruguay son los dos países exportadores de la región, aunque ocasionalmente, en épocas de producción excedente, Brasil exporta algunos productos lácteos (quesos de pasta blanda y semi blanda).

El subsistema lácteo constituye uno de los sectores más dinámicos del Sistema Agroalimentario Argentino. Sus productos son alimentos básicos para la población y su consumo alcanza un promedio anual de 200 l/hab. (Ghezan y Mateos; 2000).

La industria láctea nacional se posiciona como la tercera industria en importancia en la rama de Alimentos y Bebidas, presentando una estructura de oligopolio competitivo, conformada por un grupo de grandes empresas (nacionales y extranjeras) rodeado por un gran número de firmas pequeñas y medianas. (Mateos; 2006).

Tradicionalmente, la producción láctea Argentina, se ha destinado al mercado interno. Sólo a partir de un importante crecimiento de la producción y de la modernización industrial registrada en los noventa, se han alcanzado volúmenes de exportación de cierta relevancia. El aumento continuo de la producción en el complejo lácteo se basa en dos productos: leche en polvo, destinada principalmente a exportación y los quesos, destinados tanto a mercado interno como externo. (Regúnaga et al; 2006)

Argentina es el segundo productor de América del Sur (luego de Brasil) con 9,5 mill. de ton. de leche (2005). De ese total, un 17% se destina para la elaboración de leches fluidas (1,6 mill. de ton.), mientras que un 76% (7,2 mill. de ton.) se industrializa para la obtención de productos lácteos y las 687.000 ton restantes se comercializan de manera informal. (SAGPyA; 2005).

La producción láctea en el país se concentra en cinco provincias: Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa, donde se encuentran las principales cuencas lecheras y casi la totalidad de los tambos y plantas de procesamiento (gráfico Nº 16).

Existe una gran disparidad en los rendimientos según la cadena lechera que se considere. Mientras que la Zona Sur de Santa Fe tiene una productividad de 156,8 Kg. GB/HA./Año, la Cuenca A de Entre Ríos apenas alcanza los 50 Kg. GB/HA./Año.

En relación con la actividad industrial existe una diferencia significativa en cuanto a capacidad instalada entre las tres provincias más importantes y el resto. En ese sentido, Santa Fe presenta un claro liderazgo, no sólo por su capacidad de procesamiento, sino también por el mayor tamaño de la planta promedio. (AACREA; 2005).