FACTORES CRÍTICOS QUE AFECTAN EL POSICIONAMIENTO COMPETITIVO DE LAS PRINCIPALES CADENAS AGROALIMENTARIAS DE LA PROVINCIA DE LA PAMPA

FACTORES CRÍTICOS QUE AFECTAN EL POSICIONAMIENTO COMPETITIVO DE LAS PRINCIPALES CADENAS AGROALIMENTARIAS DE LA PROVINCIA DE LA PAMPA

Gabriela Marina Iturrioz

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III.2.5.3.2. Factor capacidad productiva y tecnológica

Índice de receptividad. Este indicador que analiza la cantidad de VO que tiene la provincia sobre la totalidad de hectáreas dedicadas a la actividad. De acuerdo a datos del INTA (2002) La Pampa presenta uno de los índices más bajos del país 0,46 VO/ha (solo superada por Entre Ríos con 0,32 VO/ha), mientras que la media nacional se encuentra en 0,73 VO/ha. Las provincias lecheras por excelencia del país, alcanzan valores muy superiores a los registrados en La Pampa e incluso a la media nacional, como es el caso de Buenos Aires ó Santa Fe, la cual presenta el mayor índice de receptividad lácteo (cuadro Nº 29).

Este indicador, demuestra claramente un desfavorable posicionamiento competitivo de la producción tambera provincial, con respecto a otras cuencas del país.

Índice de productividad (litros/VO/día). Si se comparan los valores de este indicador para los tambos provinciales con los del resto del país (gráfico nº 26) se puede observar que La Pampa es la más cercana a la media nacional (con 13,6 lts/VO/día), mientras que las cuencas más productivas se encuentran por encima de dicho valor (entre 14,3 y 16,4 lts/VO/día), presentando la mayor productividad la provincia de Santa Fe y la menor la cuenca de Entre Ríos, por debajo de la media nacional.

Si se analizan comparativamente estos índices de productividad, se puede concluir que la productividad por vaca en ordeñe de Santa Fe es casi un 20% más que en La Pampa, lo que implica una diferencia productiva. Sin embargo, este desfavorable posicionamiento competitivo es considerado leve, debido a que la provincia supera la media nacional.

Participación de las VO sobre el total de vacas en tambo. La media a nivel nacional (cuadro Nº 30) indica que existe un 68% de vacas en ordeñe del total del rodeo lechero, tendencia semejante a la registrada en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. La Pampa presenta la menor participación porcentual de vacas en producción sobre el total del rodeo (62%). La provincia con mayor participación es Santa Fe (con casi el 70% de participación), seguida por Buenos Aires (68%) y Córdoba (67%).

Este indicador es muy desfavorable para el posicionamiento competitivo de la producción lechera local en relación al resto de las cuencas, debido a que dentro del mismo, pequeñas variaciones porcentuales entre provincias inciden significativamente.

Nivel tecnológico. Desde inicio de los ’80, la producción primaria de la cadena de lácteos nacional ha evidenciado una serie de cambios tecno-productivos que sustentaron su despegue tanto en cantidad como en calidad de leche (Bisang et al, 2003). Una serie de indicadores señalan la importancia de estas mejoras. Por ejemplo, el sistema de alimentación lentamente fue cambiando desde las pasturas naturales hacia la suplementación tanto con rollo como con alimentos balanceados. Ello derivó en la necesidad de un manejo agrario distinto dando lugar a la siembra masiva de nuevas especies forrajeras o a combinaciones de ellas en reemplazo de la alfalfa. La suplementación de la alimentación natural con pastos secos y/o con raciones balanceadas fue complementada con el mayor uso de sistemas acotados de rotación de pasturas en base a hilos electrificados y comidas programadas de los lotes, lo cual mejoró el uso eficiente de las pasturas.

Por otra parte, se incremento el uso de técnicas como la inseminación artificial, que mejoró la genética y tendió a reducir el contagio de enfermedades; asimismo, se produjo una incorporación masiva de máquinas de ordeñe de línea (en reemplazo de las de balde) y el paulatino uso de los equipos de frío, con lo cual el producto comenzó a trasladarse directamente desde la vaca al sistema de refrigeración, saliendo del tambo con mejores estándares de limpieza y a una temperatura inferior a los 4 grados (lo cual implicó el traslado de una etapa industrial a la producción primaria).

Considerando lo anterior, para el análisis de este indicador se tienen en cuenta tres componentes tecnológicos de la actividad lechera nacional. Por un lado el agregado alimenticio, que se mide por el nivel de adopción en las prácticas de pastoreo rotativo y reservas de forrajes (cuadro Nº 31). La Pampa no muestra un alto grado de incorporación en ninguna de las dos prácticas, presentando en el pastoreo rotativo la menor proporción respecto a las principales cuencas lácteas del país. Los mayores porcentajes de adopción se producen en Córdoba y Santa Fe (superiores al 80 y 90% respectivamente).

En segundo lugar, el agregado sanitario se evalúa teniendo en cuenta la incorporación de las prácticas inseminación artificial y Control lechero. Para éste, la provincia nuevamente presenta índices muy bajos de adopción, pero con una menor brecha en relación a las otras provincias, donde la que más adopta es Buenos Aires tanto en inseminación artificial (con el 41%, en relación al 20% de La Pampa) como en control lechero (28% versus 15% en la provincia bajo análisis).

Finalmente, se analizan dos tecnologías relacionadas con el nivel de instalaciones y de proceso que utilizan las cuencas lecheras. En este agregado se tiene en cuenta la cantidad de tambos que presentan equipos de ordeñe en línea y los que poseen equipo de frío a menos de 7º C. La Pampa tiene un escaso nivel de adopción en ambas tecnologías, con menos de un 30% de los tambos con sistemas de frío (en comparación con el 83% que presenta Santa Fe en ambos indicadores).

Todo lo anterior, determina una desfavorable posición competitiva de la actividad tambera provincial, con relación a las otras provincias.