GUIA DE ORIENTACIONES PARA LA EVALUACIÓN Y SEGUIMIENTO DE PROYECTOS DE DESARROLLO

GUIA DE ORIENTACIONES PARA LA EVALUACIÓN Y SEGUIMIENTO DE PROYECTOS DE DESARROLLO

Francisco José Calderón Vázquez

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4.- Las Coordenadas del Marco Lógico

Como tal metodología para el diseño, planeamiento y configuración de proyectos el Marco Lógico aparece definido en la mayoría de las fuentes consultadas como herramienta o instrumento usado para la conceptuación, el diseño, la monitorización y la evaluación de proyectos, para ser más exactos:

“The logical framework is an analytical tool used to plan, monitor and evaluate projects” (ISNAR, 2001)

“El marco lógico es una herramienta para facilitar el proceso de conceptualización, diseño, evaluación y ejecución de proyectos” (BID, 1997)

“A tool to help designers of projects thinks logically about what the project is trying to achieve (the purpose ), what things the project needs to do to bring that about (the outputs) and what needs to be done to produce these outputs (the activities) the purpose pf the project from the DFID viewpoint is to serve our higher level objectives (the goal)” (DFID, 1998)

Tal consideración implica un marcado carácter instrumental, lo que hace que en su conjunto el método presente una cierta simplicidad, puesto que al tratarse de un mero instrumento su proyección científica pueda resentirse, aunque no su eficacia.

Se trata de una herramienta o instrumento Analítico, relacionado por tanto con la Analítica, denominada Lógica por los escolásticos. La Lógica procede a través del método del Análisis, método científico que actúa descomponiendo el todo, el conjunto, en sus partes, hasta llegar a sus principios o elementos.

Por tanto, el EML descompone el proyecto en sus partes o componentes, estableciendo relaciones lógicas entre los mismos. De la Analítica-Lógica procede el método inductivo que opera desde los efectos a las causas en contraposición al método deductivo que opera desde los principios o causas hasta las consecuencias, metodología inherente a la Síntesis.

Lo anterior supone arrojar luz sobre la denominación del método: “Marco Lógico”, un tanto “bizarre” para los no iniciados, puesto que funciona u opera través de esquemas lógicos o procesos lógicos. Es decir, mediante esquemas basados en el “silogismo aristotélico” definido como “un discurso en el que dadas ciertas cosas o circunstancias (premisas) resultan necesariamente otras (conclusiones)”.

El silogismo en términos estrictos es un “argumento compuesto por dos premisas y una conclusión de donde se infiere y obtiene la conclusión que resulta de la combinación de los tres términos. Las distintas posiciones de los términos dan lugar a las figuras silogísticas. El silogismo constituye una de las bases del pensamiento lógico e instrumento esencial del razonamiento deductivo.

El uso de secuencias lógicas donde el posterior es consecuencia o producto del anterior, configura un esquema lógico de actuación, ello en el marco de un proyecto significa que el diseñador establece un esquema de vinculaciones “lógicas” para conectar los fines y objetivos del proyecto con los medios para la realización del mismo. El resultado de dicho esquema es un “sistema” o marco de relaciones lógicas entre las distintas partes y componentes del proyecto. Este Marco “lógico” implica la generación de un iter o curso de acción, de necesario e imprescindible recorrido, ya que al estar configurado el sistema como una estructura en escala o lineal, ya sea en sentido ascendente o descendente, los escalones más altos solo pueden alcanzarse partiendo de los más bajos, y viceversa.

Este carácter lógico del instrumento plantea ciertos límites de viabilidad al mismo, puesto que uno de los problemas de la lógica es su “eurocentrismo”, lo que situados en entornos culturales distintos al occidental puede implicar problemas de comprensión, y desde luego, un esfuerzo notable de aprendizaje para los diseñadores y gestores no formados en los moldes educativos occidentales. Asimismo el uso de esquemas lógicos en entornos (como en muchas localizaciones del tercer mundo) donde no es precisamente la lógica el esquema de pensamiento o actuación dominante, sino más bien lo ilógico, lo absurdo e incluso lo surreal, pueden resultar poco funcionales o difíciles de adaptar a la realidad local.

Otra característica del EML es su multifuncionalidad y su complementariedad, como tal herramienta proporciona de manera sintética y estructurada de acuerdo a procesos y procedimientos que deben cumplimentarse de manera clara y específica, toda una serie de informaciones imprescindibles y muy valiosas tanto para el diseño y configuración del proyecto como para su ejecución a los agentes del proyecto (equipo de planeación, sujetos relacionados, gestores, beneficiarios, evaluadores, etc.) de ahí que se le considere “living tool”, herramienta activa para el diseño, planificación, gestión, control y evaluación del proyecto en cuestión. Todo ello reunido en una matriz de fuerte contenido visual que posibilita una visón panorámica e inmediata de los factores clave (key factors) del proyecto.

Esta capacidad del método de proporcionar un resumen estandarizado y sumarial del proyecto, ofreciendo una panorámica sistemática, detallada y concisa de los elementos fundamentales del mismo de cara a su planificación, gestión y evaluación, lo hace ser sumamente util de cara a la presentación y comprensión del proyecto por los distintos agentes que participan en el proceso.

Ya sean éstos gestores o diseñadores, beneficiarios, agentes implicados, financiadores, etc. Ello no es cuestión baladí, puesto que su poderosa visualidad, la “imagen” mas o menos concisa y clara que proporciona del conjunto de elementos del proyecto y de sus interrelaciones, están en la raíz de su éxito y de su difusión mundial. No es casualidad que sea “el instrumento” de las principales agencias gubernamentales de Cooperación al Desarrollo Internacional (alemana GTZ, canadiense CIDA, estadounidense USAID, noruega NORAD, sueca SIDA, británica DFID, española AECI, etc.) de importantes agencias internacionales (como ISNAR, PNUD, FAO, ECHO, etc.) o fundamentales agentes financieros (como el Banco Mundial, BID, Bancos Regionales, etc.) Por no citar a las mas importantes ONG internacionales o tantisimos organismos de países en vías de desarrollo.

Dado que 9 de cada 10 donantes en la practica usan, recomiendan o exigen la utilización del Marco Lógica como medio, esquema o formula de presentación de proyectos de CID (si pretenden que los mismos sean financiados) el resultado es la “imposición”, por activa o pasiva, del Marco Lógico como instrumento o herramienta para la planificación y diseño de proyectos. Constituyendo de facto una suerte de lingua franca o lugar común de la actual Cooperación al Desarrollo.

Lo anterior supone, en la práctica, la conversión del Marco Lógico en una suerte de formato, formulario, impreso o instancia, mas o menos burocratizada, para, en resumen, la redacción y presentación del proyecto a los potenciales financiadores del mismo. Ello, en términos jurídicos, supone convertir al LF en una suerte de “forma sustancial” que implica la exclusión de todo lo que no venga redactado conforme a dicho formato.

Ello, aun cuando hasta cierto punto resulte comprensible, no deja de ser grave, puesto que distorsiona o pervierte la propia esencia del método, que de esta manera pasa de ser una living tool , una herramienta activa (si bien con las limitaciones que veremos mas adelante) para la planificación y gestión del proyecto a convertirse en un mero impreso (Blueprint) o formulario (warrant) de presentación del mismo. Formulario, como todos, susceptible de ser cumplimentado con o mayor o menor fortuna por algún burócrata que intenta encajar las ideas de proyecto en el formato para conseguir como única meta la financiación del proyecto.

Ello, supone en la practica la desustanciación del método, y la reducción del mismo al formalismo. Lo que en materia tan compleja y contradictoria como es el desarrollo (donde cada situación requiere de un estudio pormenorizado e individualizado, y donde no son de recibo los recetarios, ni las “formulas universales) significa hacer del desarrollo un producto “standard”, situándolo en la esfera meramente burocrática, lo que puede conducir a dicha metodología a agotarse en si misma, cayendo en un estado de hibernación e inoperancia.

De lo anterior, se desprenden dudas sobre uno de los pilares básicos del método, cual es la participación. En efecto, el método se pretende participativo, en el sentido de que el proceso de formulación parte o se apoya en un debate y negociación previa con los agentes involucrados en el mismo , factor fundamental puesto que “legitima” socialmente el proyecto, es decir, los agentes participantes y los beneficiarios “hacen suyo” el proyecto, lo asumen como tal. Por eso, cuando los imputs participativos no están presentes, o solo de manera testimonial, el marco lógico pierde su sentido

“...is that a logframe is misleading when it has not been properly analized to fit a project intended to be participatory in nature and therefore responsive to social equity issues....” (ISNAR, 2001)

Por ello, si la aplicación del marco lógico, deviene meramente formalista, a cumplimentar burocráticamente. -por alguien ya en el propio país receptor de la donación, ya en las oficinas de alguna ONG o Agencia del país donante-, el factor participativo bien desaparece, bien se minusvalora. Aunque en teoría el Enfoque del Marco lógico (proceso cuyo producto final es la matriz del marco lógico o Matriz de 4*4) implique la realización de un análisis de los agentes involucrados, participantes (Stakeholders) y beneficiarios, en la etapa de Análisis de los participantes, por un consultor externo por ejemplo, como tal fase del proceso de planificación (proceso que incluiría además el Análisis de la Situación, el Análisis de Problemas y Objetivos, Análisis de alternativas, Plan de Actividades, etc.) con lo cual podría quedar formalmente cubierto el expediente, pero se defraudarían las coordenadas del método, como parece suceder en algunas ocasiones en la realidad.

La aplicación meramente formalista de la metodología, convierte al marco lógico, en un fin en si mismo y no en un medio o instrumento para la consecución de otros fines, lo que conlleva a la desvirtuación del método y a la esclerosis del mismo.