UN MODELO RACIONAL DE ORGANIZACIÓN TERRITORIAL. APLICACIÓN A CATALUÑA

UN MODELO RACIONAL DE ORGANIZACIÓN TERRITORIAL. APLICACIÓN A CATALUÑA

Josep Maria Franquet Bernis

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CAPÍTULO PRIMERO. PRESENTACIÓN. EL TERRITORIO: SU DIVISIÓN Y PLANIFICACIÓN

1. CONSIDERACIONES PRELIMINARES

Cuando me propuse el desarrollo de una investigación que resultara de utilidad para la configuración de una nueva organización territorial de Cataluña, por sus implicaciones administrativas y territoriales, me pregunté, como es lógico, qué tema concreto debía ser éste y qué alcance debiera tener. Seguí preguntándome si existía alguna justificación para profundizar en algo que a mí me subyugaba profundamente, quizá lo que pudieran representar desde un punto de vista utilitario aquellas materias para la Universidad, considerada en bloque. Pero en todo caso, de existir tal interés, tal utilidad, existiría obviamente en función de algo; y ese algo no podía ser más que la razón suprema de la existencia de la Universidad: la Sociedad y, ¿por qué no?, el territorio o lugar donde ella se asienta. Así, poco a poco, más inequívoca e inexorablemente, me vi conducido al cuadrilátero: Planificación-Economía-Universidad-Territorio, como base dialéctica para el enfoque del tema elegido, que pudiera derivar posteriormente en la elaboración de una tesis doctoral y de un libro. También me parece más congruente con la labor científica, docente e investigadora de un universitario cualquiera -que, por definición, siempre queda sometida a revisión, crítica posterior e incluso abandono si resultare refutada- ofrecer unas propuestas concretas y novedosas acerca de criterios objetivos de división, organización y gestión territorial, tal como las concibo yo en este momento y, por el talante académico con el que son hechos, desprovistos de cualquier intencionalidad de orden político o partidista.

Me preocupa, y no quiero disimularlo, lograr no solamente una dialéctica válida apoyada en experiencias reales, recientes en el tiempo y próximas en el espacio, sino también establecer una correcta relación entre los dos polos fundamentales y principalísimos del tema que vamos a abordar en el presente libro: la Geografía y la Economía. Sobre ello nos extenderemos más en el capítulo siguiente.

El concepto de “comarca”, que aglutina un número determinado de municipios, y cuyo manejo será básico a lo largo y ancho de nuestro estudio, sugiere inmediatamente otro concepto de singular relieve y exaltación en nuestros días, y que define un sistema territorial de mayor envergadura: la REGIÓN o COMUNIDAD AUTÓNOMA. Como puede verse, hemos obviado expresamente y por su artificiosidad específica en el caso catalán, un escalón intermedio entre ambos: la PROVINCIA (importado de Francia en 1833 por el que fuera Ministro de Fomento y de la Gobernación Francisco Javier de Burgos ).

A nuestro juicio, la REGIÓN podría considerarse como una extensión natural del concepto de COMARCA. En Cataluña este concepto podría equipararse, asimismo, al de “Veguería”. Un concepto eminentemente económico de la región pudiera definírnosla como un “área geográfica caracterizada por una estructura particular de sus actividades económicas así como por un marcado grado de homogeneidad socioeconómica”.

Ahora bien, esta región económica que es, hoy en día, una realidad buscada y analizada con el decidido propósito de presentar espacial y sociográficamente una zonificación a efectos de planificar el desarrollo, y que hemos visto plasmada, años atrás, en el gran "Atlas Social-Económico de las Regiones de Europa", del Prof. Ludwig Nevendörfer, editado bajo el patronazgo del Consejo de Europa, olvida, con frecuencia, que los factores determinantes de la región no son solamente de carácter económico. Olvida, además, que amén de la idea de mercado, hay que tener en cuenta estructuras de otro orden bien distinto: jurídicas, culturales, históricas, religiosas, defensivas, topográficas y otras, incluso, que por su difícil cuantificación a efectos numéricos, pudiéramos calificar.

En mi exposición, propugnaré un conjunto de instrumentos de cuya aplicación, mediante el empleo de una metodología rigurosamente objetiva, surgirán delimitaciones territoriales ("comarcas" y/o “regiones”) basadas en la hipótesis exclusiva de equilibrio económico-espacial. No se trata, pues, de "comarcas o regiones naturales", en tanto que no vendrán definidas exclusivamente por sus elementos fisiográficos o naturales.

Por las razones ya anteriormente expuestas, y extrapoladas a la idea de "comarca" (que constituye, a su vez, un ámbito territorial primario, racional y operativo, cuya explotación debe reportar grandes éxitos a la política la ordenación del territorio en ciertas Comunidades Autónomas, como Cataluña), no se pretende, en modo alguno, monopolizar el acierto en los diferentes criterios de comarcalización a través de la aplicación de técnicas estadísticas, econométricas y, en definitiva, modelos económicos de instrumentalización más o menos matematizada. Por el contrario, trataremos únicamente de sugerir procedimientos y técnicas para el logro de una zonificación altamente objetiva y original, que atiende a la ya citada hipótesis de equilibrio económico-espacial, y que, en última instancia, puede ser perfeccionada y completada por cualesquiera otras hipótesis de tipo histórico, geográfico, cultural, etc.