UN MODELO RACIONAL DE ORGANIZACIÓN TERRITORIAL. APLICACIÓN A CATALUÑA

UN MODELO RACIONAL DE ORGANIZACIÓN TERRITORIAL. APLICACIÓN A CATALUÑA

Josep Maria Franquet Bernis

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2. DETERMINACIÓN DE LAS VARIABLES MACROECONÓMICAS

2.1. EL CASO DE CATALUÑA

Por lo que se refiere al estudio económico particularizado de los municipios catalanes, amén de las fuentes de datos y líneas metodológicas ya expresadas, juzgamos útil tener presente el trabajo clásico de J. Anguera i Torrents y Joan B. Casas, profesores de la U.A.B. (Universitat Autònoma de Barcelona), titulado “Una metodologia d’estudis econòmics a nivell municipal” y publicado en la “Revista Económica” de la Banca Catalana, nº: 77, correspondiente al mes de diciembre de 1985 (pp. 1 a 12). Posteriormente, con motivo del I Congreso de Economía Regional de Castilla y León, celebrado en Salamanca en noviembre de 1988, el prof. Anguera presentó la comunicación titulada “Una metodología de análisis económico regional”, en el marco del grupo de trabajo VI (Análisis Económicos Sectoriales: Aspectos Espaciales).

2.2. ESTIMACIONES DE LA RENTA MUNICIPAL Y COMARCAL

2.2.1. Problemática de las estimaciones económicas de carácter municipal

Por parecernos de gran claridad y utilidad, iremos siguiendo la metodología expuesta por S.A.D.E.I. en sus trabajos acerca de la renta de los municipios asturianos, realizados bajo el patrocinio de la Caja de Ahorros de Asturias.

Desde luego, cualquier intento de medición de las magnitudes globales descriptivas de la actividad económica de un municipio requiere la asunción previa de diferentes tipos de matizaciones.

En primer lugar, el alto grado de “apertura” que presentan la mayoría de las economías municipales hace escasamente significativa la aplicación mecánica de los esquemas contables completos elaborados para un marco nacional o incluso regional. En una economía municipal, existen flujos que alcanzan una consideración muy diferente de la que presentan en un contexto nacional o regional; tal es el caso de las importantes diferencias que se pueden observar entre la producción generada en un municipio y su renta. Dichas diferencias se explican principalmente en función de la magnitud de los saldos que se derivan de los pagos intermunicipales a los factores de producción “no residentes”, a saber: los flujos de salarios y los excedentes pagados (recibidos o cobrados) a (de) otros municipios.

En segundo lugar, las relaciones entre las distintas áreas geográficas de una región no pueden, en muchos casos, ser establecidas de forma uniforme, sino que deben tenerse en cuenta la localización, naturaleza o características de los municipios para los que se trata de medir dichas relaciones. Así, como paradigma, si se pretende elaborar un modelo espacial de consumo, la probabilidad de que un residente en un área rural realice compras de bienes en un núcleo urbano localizado en un municipio próximo es mayor que la probabilidad de que un residente del núcleo urbano adquiera bienes y/o servicios en el área rural. Además, este “desfase” paramétrico variará seguramente con la naturaleza del producto objeto de la transacción (alimentos, aparatos electrodomésticos, servicios profesionales, etc.) y de acuerdo con el nivel de agregación manejado. En definitiva, todo ello implica la existencia de relaciones “asimétricas” que hacen que la formulación de modelos espaciales intrarregionales como los que proponemos en nuestro libro constituye una tarea compleja que requiere, entre otras exigencias, una comprensión geográfica de las estructuras de organización espacial que se pretenden estudiar, tal como ya hemos señalado reiteradamente en el anterior Capítulo 2.

En tercer lugar, existe un aspecto del problema que condiciona fuertemente la metodología a seguir en las estimaciones económicas de ámbito municipal: se trata de la información disponible de carácter económico, a la que nos hemos referido en el presente Capítulo. Pues bien, si se exceptúa la información derivada de las liquidaciones presupuestarias de los Ayuntamientos, podemos afirmar que en nuestro país prácticamente no existe ninguna otra variable económica municipalizada que se elabore de un modo directo y regular o sistemático (FRANQUET, 1990/91).

2.2.2. El caso catalán

En el caso de Cataluña, se llevó a cabo una estimación de la renta familiar disponible “per cápita” (así como de los depósitos bancarios y en cajas de ahorro) referida a las que pudiéramos denominar comarcas “clásicas” definidas por la Generalitat en su organización territorial actual y a los municipios de más de 5.000 habitantes, todo ello referido al año 1979, y que puede servir de base -como ya explicamos en el apartado correspondiente- tanto a la estimación de los valores de estas magnitudes económicas para años posteriores como al estudio econométrico de regresión lineal múltiple que analiza, fundamentalmente, la correlación estadística entre dichas magnitudes y algunas otras.