EL PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN AMBIENTAL
LA PRÁCTICA ARGENTINA

EL PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN AMBIENTAL LA PRÁCTICA ARGENTINA

Mirta Liliana Bellotti y otros

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2. Incertidumbre sobre la existencia de riesgo

El principio de precaución -a diferencia del principio de prevención- se caracteriza por ser aplicado frente al insuficienteaporte de la ciencia para conocer con precisión y deforma indubitable la existencia o no del potencial peligro oriesgo de una actividad dada92.

La incertidumbre ha sido definida como «la imperfección enel conocimiento sobre el estado o los procesos de la naturaleza»93.

La incertidumbre sobre los riesgos puede tener origen científico(complejidad de los sistemas y el desconocimiento de losefectos sobre los mismos de un ingreso o egreso no natural),modélico (variables seleccionadas en un sistema complejo paradeterminar las relaciones de causa-efecto) o fundamental (complejidadde un sistema único al que los modelos de análisisconocidos no le pueden ser aplicados, como es, por ejemplo, elcomportamiento de la capa de ozono).

Dada la complejidad de los ecosistemas, la predictibilidady la certidumbre, con carácter pleno y definitivo, se tornanuna utopía. Sin embargo, el temor de ciertas consecuenciasgraves, hacen que la incertidumbre se transforme en la certidumbrede temor y de la voluntad de no correr riesgos.

El riesgo, como exposición a un eventual daño, suele considerarseendógeno en las sociedades modernas, como resultado directo de los desarrollos tecnológicos94. Con relación al criterioprecautorio, se ha llegado a hablar de “riesgo del riesgo”, “dudade la duda”, en tanto no se sabe si una actividad o elementoimporta potencialidad para provocar eventualmente un dañoconcreto, menos aún si hay probabilidades de que ocurra.

Las sociedades modernas tienen una alta sensibilidad alriesgo, frecuentemente abonada por accidentes, sospechas deriesgos ante actividades y consecuencias no transparentementeinformadas o difundidas, cambios climáticos alarmantes, etc.

Tal el caso de las consecuencias de los accidentes químicos deSeveso (Italia), Bophal (India), Chernobyl (Ucrania), Three MileIsland (Estados Unidos); del mal de la “vaca loca” (encefalitisespongiforme bovina); la contaminación de sangre con SIDA; eluso de telefonía móvil; los postes de alta tensión; las antenaspara celulares; el agujero de ozono, el calentamiento global, etc.

La distinción entre riesgos ciertos (relación causa efectoconocida con certeza científica) e hipotéticos (la relación causaefecto no puede determinarse por vía científica de modoabsoluto) ha derivado en políticas públicas diferentes, normativasseparadas (principio de prevención y precaución, respectivamente)y diferentes tipos de responsabilidad frente a la ocurrenciade hechos dañosos95.

Según la percepción clásica del riesgo, el mismo se definematemáticamente por la ecuación: R(riesgo) = D (daño) x P(probabilidad).

En el caso del riesgo cierto (con exigencia de prevención) laprobabilidad de la ocurrencia de un daño se puede determinarempíricamente (por vía de estadística u otros medios). En lasituación del riesgo hipotético, dudoso, sospechado (con requerimientode precaución), la probabilidad de ocurrencia deun daño eventual no puede establecerse empíricamente, auncuando argumentos racionales, analogías de otras experiencias,sospechas, pueden generar sensaciones probabilísticasde que un mal suceda. Se suele hablar de riesgo residual paraindicar el que subsiste después del tratamiento del riesgo o dela aplicación de medidas precautorias96.

La Comunicación 2000 sobre principio precautorio de la ComisiónEuropea señala que la incertidumbre científica resultausualmente de cinco características del método científico: lavariable elegida, la medición, las muestras diseñadas, los modelosusados, la relación causal utilizada. La incertidumbre científicapuede surgir también de la controversia sobre la existenciade un dato o la falta de un dato relevante y puede referirse aelementos cualitativos o cuantitativos del análisis97.

Suele sostenerse que la evaluación y la gestión de riesgos son procedimientos diferentes y pueden ser llevados adelantepor separado. Si bien, la gestión sigue a la evaluación del riesgo,su sentido es percibido de modo confuso y en función delcontexto. Tal el caso de instrumentos de la FAO, de la OMS, dela Comisión del Código Alimentario, y de otras entidades quesuelen preferir la referencia a “análisis del riesgo”98.

Por nuestra parte, entendemos que la evaluación del riesgoresponde al primer elemento: sospecha de peligro grave eirreversible. Los resultados de la evaluación conducen al segundoelemento señalado: la incertidumbre sobre el riesgo y lapotencial peligrosidad de la actividad. La acción cautelar consisteen la gestión del riesgo o en la proscripción lisa y llana dela actividad hasta superar la incertidumbre.

Las evaluaciones de riesgo son realizadas por expertosobservando, generalmente, cuatro componentes99:
* -identificación del peligro (determinación de agentes biológicos,químicos o físicos capaces de producir efectos nocivossobre la salud humana como alergias, cánceres, deformacionesgenéticas, etc. o sobre el medioambiente comola proliferación de algas en lagos y ríos-nitrosaminas cancerígenas100);* -caracterización del peligro (evaluación cualitativa o cuantitativade la naturaleza del efecto dañoso real o supuestosobre la salud o el medioambiente, tal el caso de la relacióndosis/efecto);* -evaluación de la exposición (evaluación cualitativa ocuantitativa de eventual ingestión de alimentos dañosos ode la exposición a determinada sustancia de componentesdel ambiente; labor que se realiza fuera del laboratorio, enel lugar real de exposición, tomando en cuenta las vías detransmisión, las categorías de población y los compartimentosde los ecosistemas); *-caracterización del riesgo (estimación cualitativa y cuantitativa,tomando en cuenta las incertidumbres inherentesa las etapas anteriores, la probabilidad de frecuencia yde la gravedad de los efectos negativos y de los daños conocidosy potenciales)101.

Las evaluaciones son hechas caso por caso y, generalmente,incluyen una estimación sobre si los riesgos y las estrategiasde gestión (en caso de ser llevada adelante la actividad) sonaceptables o rechazables. Esa estrategia de gestión incluyetambién la gestión del riesgo. La evaluación es hecha por expertos,especialistas, científicos. En cambio, la definición dela gestión del riesgo que se impone a una actividad es un actopolítico llevado adelante por personas, generalmente, no especializadasen el tema, sobre la base de la evaluación. La separaciónentre evaluación y gestión suele llevar a resultadosdisvaliosos y favorecer la corrupción.

La mayor o menor certidumbre sobre el riesgo hipotético ola potencialidad del mismo se suele hacer surgir de la evaluaciónde impacto102. En todos los casos se tiene que realizaruna etapa previa de evaluación científica por expertos dadoque es ineludible contar con datos científicos en materia de riesgos en el grado del conocimiento con que se cuenta encada oportunidad.

La prueba de la no existencia de riesgo grave e irreversibleque se exige a quien pretende desarrollar una actividad deriesgo incierto (mal denominada, a nuestro criterio, “inversiónde la carga de la prueba”103), suele fundarse en datos estadísticossignificativos sobre dos o más variables correlacionadas,con más de 95 % de similitud en la correlación. Tal es el casode la correlación establecida entre tabaco y cáncer de pulmón.

La correlación se torna difícil (a más de altamente costa) enlos casos de actividades cuyos efectos tienen largos períodosde latencia o son de origen multifactorial.

La prueba de la no existencia de riesgo corresponde seaacompañada de un estudio prospectivo de efectos negativosen caso de que el peligro intuido sea cierto y de los eventualesefectos en caso de inacción (falta de medida cautelar).