LAS POLÍTICAS PUBLICAS EN LA ENCRUCIJADA: POLÍTICAS SOCIALES Y COMPETITIVIDAD SISTÉMICA

LAS POLÍTICAS PUBLICAS EN LA ENCRUCIJADA: POLÍTICAS SOCIALES Y COMPETITIVIDAD SISTÉMICA

Francisco José Calderón Vázquez

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VIII.- Las Políticas sociales en el marco de la competitividad sistémica

Las políticas publicas y en particular las políticas sociales, aparecen como una instancia decisiva en la generación de capital social y de confianza al interior de una sociedad determinada. Las políticas socio publicas actúan como factores promotores de cohesión y de inclusión social, accionando instrumentalmente contra la fragmentación social.

Las políticas sociales actúan como acumuladores de capital social y de confianza, en un triple nivel:

• Confianza en el sistema eolítico social, que es capaz de responder a las demandas y necesidades del tejido social;

• Coherencia institucional, es decir las instituciones actúan como caja de resonancia del sentir social, y ponen los medios y recursos para afrontar los riesgos sociales, los retos y problemas existentes o potenciales a los que se enfrenta cualquier sociedad.

• Efectos colaterales de la expansión de la confianza son el incremento de la autoestima social, el sentido de pertenencia a una comunidad y, algo muy importante, el orgullo y la satisfacción de pertenecer a esa polis, por encima de cualquier otra.

No parece menor el efecto disuasorio de las políticas sociales en la desactivación de conflictos y malestares, que surgirían de no existir dicha política y que terminarían por obstaculizar los procesos de acumulación de capital. En otros términos, la certidumbre y la seguridad que en los estratos sociales produce la existencia y operatividad de las políticas publicas y sociales y su implementación operativa, actúan como elementos disuasores de conflictividad social, lo que a nivel económico tiene una importancia fundamental.

En el Nivel MACRO, las políticas socio publicas aparecen relacionadas a los aspectos presupuestarios, que deben articular el adecuado equilibrio entre los componentes económicos y sociales y las políticas de Competencia, situándose como facilitadores de los procesos de optimización competitiva de las organizaciones. Igualmente resulta obvia su presencia en las Macro Políticas del Estado dentro del área social, Familiar, de género e igualdad.

A nivel MESO, las políticas socio-publicas aparecen por una parte vinculadas a las políticas de equipamientos e infraestructuras sociales, y a las políticas laborales y de mercado laboral, como creadoras del entorno de competitividad necesario para que las empresas y agentes económicos puedan desarrollar sus actividades en un contexto de organización, maximizando sus ventajas competitivas comparativas. La políticas socio publicas, en sentido estricto si podría configurarse como mesopolíticas, generadoras de externalidades que ayudan a potenciar decididamente las capacidades productivas de las empresas individuales y de los grupos empresariales, reduciendo los costes de producción, en este caso laborales y de organización e incrementando la productividad y disponibilidad de la fuerza de trabajo.

En el MICRO nivel, las políticas socio publicas están relacionadas con la organización y estructura de las unidades empresariales, con la cultura organizacional dominante y con la gestión eficiente de la misma, tanto en el apartado de gestión de recursos humanos como de organización y timing del proceso productivo.

Todo lo anterior, permitiría concebir a las políticas sociales como un agente de competitividad sistémica, la inversión en políticas socio publicas y sus instrumentos promueve la competitividad del conjunto del sistema económico, lo que resulta de gran interés de cara al calculo de las economías de escala y del coste de oportunidad que en la cuantificación de la inversión pública que supongan las políticas sociales deben definirse, de igual manera en lo referente al calculo de sus retornos.