LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

Hilario Barcelata Chávez

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URGE UNA NUEVA ESTRATEGIA PARA EL DESARROLLO

21 de junio de 1995

Primero fue el anuncio del Plan Nacional de Desarrollo (PND) y posteriormente el de un plan adicional de ayuda a la economía. En ninguno de los dos casos el presidente Zedillo pudo lograr siquiera un impacto psicológico positivo entre la población nacional. Primero porque el PND más que cumplir con los requisitos propios de un instrumento de planificación de la economía y de definición de estrategias, es un formulario de buenos propósitos que no tienen punto de contacto con la realidad. Sobre todo porque no hay definidas metas concretas y mucho menos medios para alcanzar los objetivos.

Y el plan adicional de ayuda (anunciado el 15 de junio) por el propio Presidente consta de un conjunto de medidas que, en realidad, en ningún sentido ayudarán a aliviar la recesión económica.

Esta aparente falta de imaginación o de decisión para aplicar profundas medidas que transformen el entorno económico no es sino producto de la decisión gubernamental de cumplir primero con los compromisos de deuda externa y, una vez resuelto eso, destinar recursos para el crecimiento económico.

Nada va a hacer cambiar de opinión al actual gobierno. Su proyecto ya está definido. Por desgracia de aquí a que vuelva a crecer la economía se van a agudizar los problemas de desempleo, quiebra de empresas, pobreza, concentración del ingreso, delincuencia, etcétera.

Cuando volvamos a crecer nos encontraremos con una economía y una sociedad distinta a la de ahora (aunque sólo pasen dos años). Con problemas que, seguramente costará el doble resolver en términos de esfuerzo y de dinero.

Posponer el crecimiento es injusto. De modo que las medidas de política económica orientadas a "estabilizar" la economía y dejarla lista para crecer sin sobresaltos, son medidas injustas.

El proyecto que sustenta el actual gobierno, en estos términos es injusto. No sólo porque los recursos no se están aplicando ahora para resolver los problemas de la sociedad, sino porque, por esa razón, esos problemas se agudizan más.

Y parece tan simple. Cambiar la estrategia, crear nuevos medios, limitar dependencias con el exterior, imponer una visión patriótica y nacionalista del desarrollo, comprometerse con el pueblo de México.

Comprometerse a tal grado de crear medidas de excepción. Medidas que en condiciones normales ningún país toma, pero que inmersos en una crisis económica son condición indispensable para salir adelante. Los países que hoy son desarrollados pudieron implementar estrategias para llegar hasta donde están, precisamente porque entendieron que el desarrollo es una combinación inseparable entre crecimiento, progreso y bienestar social.

Estos países pudieron desarrollarse gracias que se comprometieron con su pueblo y trabajaron para él. Porque comprendieron que hay que crear oportunidades y repartirlas para toda la sociedad.

Cuando nuestro gobierno entienda esto podremos aspirar una tener un país mejor, un país desarrollado, quizá no de primer mundo, pero sí menos injusto.