LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

Hilario Barcelata Chávez

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TASAS DE INTERÉS Y VULNERABILIDAD ECONÓMICA NACIONAL

3 de abril de 1997

La gran dependencia económica que tiene nuestro país para con Estados Unidos y la desproporcionada asimetría que existe entre una economía y otra en materia de desarrollo, trae como consecuencia que los acontecimientos económicos en el país vecino afectan de manera muy significativa al nuestro y, en los casos que el efecto es negativo, lo encuentran sin mecanismos de defensa.

Tal es el caso actual en que la economía norteamericana ha venido creciendo a un ritmo acelerado. Ello preocupa a su gobierno toda vez que dicho incremento trae como consecuencia, al llegar a un límite, el crecimiento desproporcionado de los precios. Para evitar tal situación, el gobierno debe utilizar mecanismos para impedir que se dé un fenómeno inflacionario y para ello recurre a la contracción de la demanda. Ello lo lleva a cabo por la vía de elevar las tasas de interés. Esto lo hace con el fin de provocar una contracción del volumen de dinero que hay en la economía y que es susceptible de utilizarse en consumo o inversión. Así, cae la demanda y los precios vuelven a mostrar una tendencia a la estabilidad.

Una decisión de esta naturaleza representa para México grandes problemas. Los mercados de capitales con los que se financia la estabilidad del tipo de cambio y de toda la economía mexicana dependen de la diferencia que existe entre las tasas de interés nacionales y las internacionales. Siempre que las tasas nacionales están por debajo de las internacionales, es previsible que los capitales extranjeros saldrán del país. Tal es el caso en estos momentos en que la Reserva Federal Norteamericana decidió subir su tasa de interés y amenaza con volverla a incrementar.

Desde luego, nuestro gobierno puede tomar medidas para contrarrestar la salida de capitales. Puede establecer una estrategia para incrementar la tasa de interés interna. Pero ahí es donde empiezan los problemas para la economía nacional. Porque una tasa de interés alta provoca una mayor recesión económica por la vía de la contracción de la inversión y del consumo.

El alza en las tasas de interés internacionales propicia, también, que la deuda de nuestro país crezca de manera considerable, toda vez que el monto de dólares a pagar por intereses es mayor. Y, de igual forma, la contracción económica que presenta la economía norteamericana, trae como consecuencia que México deje de vender un monto considerable de exportaciones en aquél país.

Así, un alza en las tasas de interés en Norteamérica, provoca en nuestro país recesión económica porque genera alza en las tasas de interés nacionales, aleja los capitales extranjeros y produce contracción de la demanda. Pero, al mismo tiempo, aleja las posibilidades de la recuperación porque el sector más dinámico actualmente es el sector exportador y es el más afectado con la pérdida del dinamismo de la economía norteamericana.

Nuestro país debe plantearse seriamente la necesidad de reducir esta peligrosa dependencia que propicia una amplia vulnerabilidad económica. Es necesario que nuestro país pueda moverse con ciertos niveles de autonomía y que evite que cada vez que los vaivenes de la economía norteamericana sigan causando serios trastornos a la economía nacional.