LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

Hilario Barcelata Chávez

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MODERNIZACION ¿PARA QUÉ?

1989

En los últimos años ha quedado de manifiesto que una de las razones de la crisis nacional, es el atraso tecnológico que sufre el país, por lo que ha sido necesario aplicar una política de modernización. Tal política se ha convertido en lema y objetivo del actual régimen. Por este motivo se ha venido promoviendo la tan mencionada reconversión industrial, es decir, la reestructuración de la planta industrial, así como también la modificación de las estructuras comerciales, llámese liberación comercial y promoción de las exportaciones e introducción de inversión extranjera. De la misma forma se comienza a implementar la llamada modernización financiera para convertir a los bancos en organismos financieros más competitivos, pero también para permitir el ingreso al país de bancos extranjeros. Dos cuestiones contradictorias entre sí saltan a la vista. Primero, es cierto que el país sufre de un fuerte atraso en ciencia y tecnología. Los productos industriales no son competitivos en el exterior e incluso por no tener tecnología propia vivimos dependiendo de otros países en cuestión tecnológica. De aquí que parezca evidente que la solución al problema es dar una mayor facilidad para obtener dicha tecnología y por otro lado permitir el ingreso de inversionistas extranjeros que traen consigo la tecnología muy avanzada y necesaria en el país. La llamada modernización industrial llegaría así sin ninguna dificultad e impulsaría al país a un potente desarrollo. Pero por el otro lado también es cierto que la materialización de estos hechos acarrea consigo graves consecuencias para la economía en su conjunto. Durante años hemos sido testigos de los resultados de la operación de empresas transnacionales en nuestro país, y de la lenta y silenciosa desnacionalización de nuestra economía. Persistir significa apostar contra la soberanía nacional. Claro, siempre y cuando no exista una regulación oficial para limitar y conducir la actuación de estas empresas y para ubicarlas en las áreas donde puedan realmente contribuir al desarrollo del país. La inversión extranjera no es en sí misma nociva, sino que de los resultados que de ella se obtienen dependen de cómo está regulado su funcionamiento.

En el mismo sentido, una apertura indiscriminada a los productos importados además de producir una feroz competencia contra las mercancías nacionales que provoca quiebra de muchas empresas, genera una fuerte fuga de divisas que es posible evitar ya que muchos artículos no es necesario importarlos y por otro lado no existe un proyecto nacional de desarrollo tecnológico que a la larga permita generar nuestra propia tecnología sustituyendo la importada. Es verdad que el proteccionismo de más de cuarenta años generó un fuerte atraso tecnológico, pero también es cierto que una radical apertura provoca un desmantelamiento industrial de empresas en crecimiento.

Al mismo tiempo, dentro del esquema de modernización se encuentra la reprivatización de la economía, tras la que subyace la idea de que toda actividad regida por el gobierno es improductiva e ineficiente, por ello se busca entregar a la iniciativa privada lo que ahora es del estado y a través de éste la nación misma. Es cierto que en muchas áreas de la economía las empresas estatales han resultado un verdadero fracaso desde el punto de vista de su productividad. Esto se debe a dos factores. Uno su excesiva dependencia de los subsidios y recursos estatales y dos a su carácter monopolista.