LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

Hilario Barcelata Chávez

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LAS PETROQUÍMICAS. OTRA RENUNCIA DEL ESTADO

13 de marzo de 1996

La venta de la industria petroquímica propiedad del Estado mexicano, representa, hoy, el problema mas agudo de todo el proceso de desincorporación o reprivatización de las empresas paraestatales. Ello se debe, por lo menos a las siguientes razones:

a) la industria petroquímica representa uno de los activos mas importantes del Estado.

b) su existencia está ligada a valores y sentimientos nacionalistas.

c) es una importante fuente de empleos para los mexicanos.

d) es importante fuente de aprovisionamiento para empresas mexicanas que utilizan sus productos.

e) cumplen con el criterio constitucional de ser estratégicas y prioritarias para el desarrollo del país.

Desde luego, no sólo estas razones vuelven polémica la decisión de privatizar las petroquímicas. También contribuye a ello, el hecho de que se esté utilizando para justificar tal decisión, argumentos que no son totalmente ciertos y que, de hecho, ya fueron utilizadas para tratar de convencer a la opinión pública de la venta de la banca comercial y Teléfonos de México. Tales argumentos son:

i)el adecuado funcionamiento de las plantas requiere una gran volumen de inversión. Lo cual no puede ser afrontado por el Estado.

ii) La falta de inversiones propicia una escasa o nula redituabilidad de las plantas.

iii) El Estado no es tan buen administrador como la empresa privada, lo que ha propiciado un manejo ineficiente de la industria y ello contribuye al atraso del país.

Y al igual que en el caso de los bancos y teléfonos, el hecho es que, aunque se requiera una fuerte inversión para modernizar las plantas, el gasto se justifica ya que se trata de empresas de vital importancia para el desarrollo del país en términos de empleo y producto. Además de que contribuyen de manera importante al caudal de ingresos públicos. Y por lo menos esas dos razones son suficientes para mantener las petroquímicas en manos del Estado. Pero hay mas razones. Por ejemplo, su venta propiciará una mayor dependencia de los productores nacionales con respecto al exterior, porque si esas plantas se venden a extranjeros, los procesos productivos agrícolas que requieren fertilizantes estarán sujetos a decisiones de producción abasto y precio determinados en el extranjero

En otras palabras, la venta de las petroquímicas significa:

1.- una renuncia a los valores y principios nacionalistas e incluso a los preceptos constitucionales

2.- una renuncia del Estado a mantener y ejercer la rectoría sobre la economía que permita generar el desarrollo económico

3.- una renuncia a propiciar un desarrollo mas autónomo y menos condicionado a los designios del exterior.

4.-una renuncia a encontrar políticas que permitan conciliar eficiencia económica con justicia social.

Así pues, la procedencia o improcedencia de la venta de las petroquímicas no debe evaluarse solo desde el aspecto de la eficiencia económica.. También deben considerarse los aspectos referidos al impacto social . Y tampoco debe considerarse, sólo, una perspectiva de corto plazo. Hay que prever que pasará con una industria que al volverse “eficiente” generará menos empleos y propiciará una mayor monopolización de los procesos productivos y ejercerá un mayor dominio sobre la planta productiva nacional. Y, desde luego, deben tomarse en cuenta las implicaciones que tiene una medida de ésta naturaleza en la conformación de un país cuya pérdida será irreversible.