LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

Hilario Barcelata Chávez

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LA TORTILLA, EL ATRASO AGRICOLA Y LOS MONOPOLIOS

5 de Febrero de 2007

A Francisco Morosini y Ludiveth Contreras. Amigos que se fueron sin adiós.

Como de la nada, un mal día, el precio de la tortilla se incremento de forma abrupta y escandalosa. Esto es resulta del incremento abrupto que tuvo el maíz, lo cual se explica por dos razones: A) la profunda ineficiencia del campo mexicano para producir con suficiencia los volúmenes de maíz que se consumen diariamente en el país. Esto a pesar de que se dedican enormes extensiones de tierra para su cultivo y que miles de productores agrícolas lo tienen como principal, y en muchos casos como único producto. Ahora es claro que aquello de la soberanía alimentaria era un objetivo nacional que había que atender y que no era un argumento antiglobalizador. El destino nos alcanzó. Tantos años de descuido al campo, particularmente a los productores de maíz, terminó por convertir a este producto en un refugio para los campesinos de subsistencia e impidió la posibilidad de convertirlo en un cultivo rentable. Hoy, que existen enormes perspectivas de demanda en el mundo con el desarrollo de las plantas de biocombustible Etanol que requieren grandes cantidades de maíz. Hoy que se abren mercados para la tortilla en todo el mundo.

Hoy que México es el cuarto productor del mundo de maíz y su cultivo ocupa la mitad de la superficie cultivada del país, con 8.4 millones de hectáreas, de las cuales un millón son de la variedad amarilla y el resto de la blanca. Hoy que en Veracruz, este cultivo concentra el 42 por ciento del total de la superficie cosechada, aunque sólo contribuye con el 5 por ciento del volumen total de la producción agrícola y con el 14 por ciento del valor de la producción, lo cual representa una de las más bajas productividades del sector: 2 toneladas por hectárea, frente a otros cultivos como la caña de azúcar con 69 toneladas por hectárea o el chayote con 55 toneladas por hectárea y frente a otros países como Estados Unidos, donde el rendimiento del maíz es de 9 toneladas por hectárea. Es decir, en la producción de maíz se ocupa mucha tierra para su producción, pero su baja productividad impide que se puedan obtener abundantes cosechas y le impide servir de medio para mejorar el bienestar de miles de personas que viven de su cultivo. Pero no solo eso, el campesino dedicado al maíz no tiene una orientación al mercado, es decir no tiene canales de comercialización, no está organizado comercialmente como empresa por lo que no se integra a la lógica de los mercados. Ni sabe cómo, ni puede porque no tiene recursos técnicos, ni administrativos, y tampoco recursos financieros. Vive al margen del mercado, fuera de la lógica del capitalismo.

El diagnóstico es simple, pero brutal: Muchos recursos dedicados a la producción de un bien agrícola de baja productividad, con escaso o nulo margen de ganancia y del cual depende una alta proporción de la población dedicada a las actividades agrícolas. Esto explica por qué a partir del inicio del Tratado de Libre comercio de América del Norte (TLCAN) las importaciones de maíz de México, provenientes de Estados Unidos aumentaron más de dos veces, en buena medida debido al maíz genéticamente modificado. También como resultado del tratado se registró un efecto producción en el maíz en México: la superficie cultivada cayó 3 por ciento, la producción 4.7 por ciento y el rendimiento 2 por ciento. Los productores mexicanos no pueden competir.

B) La otra razón que explica el alza del precio de la tortilla es la existencia de un fuerte intermediarismo que ha creado un mercado monopsónico, esto es poco compradores con capacidad de acaparar el producto, especular con el precio y lucrar con la desgracia de millones de familias mexicanas. Así lo han declarado lideres de opinión como José Luis Barraza González, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Claudio X. González, presidente del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, El gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz Martínez, José Cacho Riveiro, vicepresidente de la Cámara Nacional del Maíz Industrializado (Canami). Incluso hay prácticas monopólicas muy fuertes por parte de los grandes productores de harina de Maíz y tortillas como el Grupo Industrial Maseca (Gruma) y la empresa Agroinsa, que recientemente se fusionaron a pesar de que la Comisión Federal de Competencia rechazó esa acción pues consideró que la fusión "concentraría excesivamente la compra de las cosechas de maíz blanco". Gruma decidió ampararse en contra de esta decisión y ya tiene monopolizado el mercado de harina y tortilla y “ monopsonizada” la compra de maíz. Evidentemente si no hay suficiente productores de maíz en el país o si son ineficientes, hay escasez del producto y eso favorece a las empresas intermediarias.

Lo más que ha propuesto el gobierno federal hacer en en lo inmediato, sin embargo, es sólo incrementar la importación de maíz en aproximadamente 650 mil toneladas para presionar a la baja el precio. Pero esa medida no es la solución. Es necesario reorganizar y modernizar el campo, a los productores de maíz. Y por supuesto el Estado debe poner límites a la rapacidad de las empresas que gracias a un libre mercado, (que no lo es porque está monopolizado) puede fácilmente condenar de por vida al hambre y a la desnutrición a más de la mitad de la población de este país.