LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

Hilario Barcelata Chávez

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LA DEVALUACIÓN DEL PESO. EL RIESGO DEL DETERIORO ECONÓMICO

1993

Recibí un reporte sobre el futuro del peso y su paridad con respecto al dólar. Dicho reporte es publicado por Internacional Currency Report (ICR). Agencia norteamericana dedicada por muchos años al análisis de los mercados monetarios internacionales y especialista en la predicción del comportamiento de la paridad cambiaria de las monedas. Informa la ICR que en los próximos 18 meses es posible esperar una profunda devaluación del peso (a sharp devaluation of peso) de entre 30% y 40% de su actual valor.

Esta es una de las predicciones de las que uno duda y en todo caso, quisiera no creer. Sin embargo, la ICR expone cinco razones de mucho peso para sustentar su posición.

Primero, la desaceleración económica. El crecimiento económico de México cayó de 4.4% en 1990 a 3.6% en 1991 y a menos del 3% el año pasado. Este año (de acuerdo siempre con la ICR) la tasa de crecimiento de la economía podría llegar hasta el 2%.

Segundo, mientras el crecimiento se detiene, el deterioro en la balanza comercial y en la cuenta corriente se vuelven más evidentes. En cuanto al déficit en la balanza comercial de México, éste llegó a los 5 mil millones de dólares (mdd) en 1990. En 1991 alcanzó los 11.3 mil mdd y creció hasta los 15.99 mil mdd el año pasado. Este año podría rebasar la cantidad de 20 mil mdd. Por lo que hace al déficit en la cuenta corriente, éste alcanzó los 7.1 mil mdd en 1990, 13.3 mil mdd en 1991 y 22.8 mil mdd el año pasado. Este año (estima la ICR) el déficit podría llegar a los 30 mil mdd.

Tercero, aunque la inflación ha caído del 29.9% en 1991 al 11.9% el año pasado es aun cuatro veces más alta que en los Estados Unidos, principal socio comercial de nuestro país.

Cuarto, el amplio déficit comercial y de cuenta corriente marcan una sobrevaluación del peso. Según la ICR el peso se encuentra sobrevaluado en, al menos un 25% con respecto al dólar. Esta sobrevaluación podría volverse aún más pronunciada en los próximos meses. De esta manera el peso (según la ICR) se devaluará entre un 30 y un 40% hacia el próximo año.

El preciso análisis que realiza ICR parece no dejar lugar a dudas. La tendencia de las variables que definen el tipo de cambio es hacia el deterioro. Y se da en un ámbito complejo y complicándose. 1994 es un año electoral, en cuyo entorno una sacudida cambiaria podría ser de funestas consecuencias por la incertidumbre que generaría. Por otra parte, la flexibilidad que se le está dando a las finanzas públicas y se le dará el próximo año generará, incluso, déficit fiscal. Con ello, en la eventualidad de una necesaria devaluación el gobierno no estaría en circunstancias de hacer frente (con holgura) a un embate especulativo para detener la salida de capitales y/o evitar que la devaluación se vuelva más profunda (recuérdense los sucesos de 1987).

Uno puede decir que esto no va a suceder, pero los hechos avalan el análisis de la ICR y, desde luego, su amplia experiencia en la predicción y sus acertados pronósticos sobre el mercado cambiario en muchos países del mundo.

Ante estas evidencias, ¿no se deberían estar tomando ya medidas de corrección para evitar un colapso cambiario el próximo año? Sobre todo, ahora que el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá podría no entrar en operación y con ello desaparecer las circunstancias que mantendrían la vigencia del actual modelo económico.

Los pronósticos a veces fallan, pero los bien fundamentados casi siempre aciertan. La llamada de alerta está dada.