LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

Hilario Barcelata Chávez

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CRISIS ECONÓMICA: CRISIS DE LA CIVILIZACIÓN MODERNA

6 de febrero de 1998

El mundo que vivimos hoy es un mundo dominado por los procesos económicos. Nuestra realidad se trasforma, avanza, retrocede y se colapsa por la influencia de las decisiones encontradas y contradictorias que dentro y fuera del país se toman con el fin de dar forma a la sociedad del nuevo milenio y como resultado concreto de los procesos de globalización.

Ya sea que ésta se entienda como integración económica deseada por cuanto instrumento de progreso, ya sea que se entienda como profundización de los procesos de monopolización de impuestos por la dependencia económica e injusticia social.

Como quiera que se entienda, lo cierto es que su lógica es confusa, la velocidad con que sucede y las contradicciones que desata impiden entender y explicar de modo claro los procesos que propicia y sus consecuencias futuras. Lo cierto es el que el mundo, el país, el Estado, transitan por el entramado de una interminable cadena de crisis económicas que nos hacen sospechar que no se trata de fenómenos económicos transitorios, sino de una gran crisis que afecta a toda nuestra civilización. Una crisis que no es sino el resultado de la dinámica contradictoria de un mundo al que le caben muchos futuros.

Una crisis que ha desatado nuestro rumbo a un mundo cada vez más impredecible. Un mundo en el que cada grupo social quiere un futuro particular para sí. Un futuro que tal vez no coincida con el que le espera.

Por ello, a mitad de lo que parece una crisis total de la civilización moderna, es pertinente preguntarse si el futuro nos ha reservado un lugar a todos si no, preguntarse si aún hay forma para crear esa posibilidad y que tanto difiere del futuro anhelado por cada grupo social.

No existe aún ningún destino escrito y predeterminado para nadie. Por ello es que los seres humanos podemos tener, todavía, la pretensión de determinar el rumbo de los tiempos. Ello requiere la firme voluntad y decisión de enfrentar la realidad, estudiarla, analizarla desde una perspectiva crítica, inconforme, pero constructiva. Y con ello tender puentes para alcanzar soluciones, proyectos, futuros deseables en donde todos los grupos sociales para que tengan un lugar digno y posibilidades de seguir siendo ellos mismos, sin perder su identidad. Es decir sin perder su esencia y sin convertirse en un subproducto social.

Esa es la tarea y el compromiso del ser social que debe evitar a toda costa que alguien le construya a la sociedad un futuro inaceptable.