UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

Ángel Blas Yanes
María del Carmen Rojas Alfaro

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METODOLOGÍA

Para realizar el estudio acerca del proyecto de vida de las mujeres se procedió de la manera que a continuación detallamos:

I. El conjunto de mujeres que participó en el estudio era de 442, comprendidas entre los 18 y 65 años, madres de familia.

Se les administró un cuestionario, que las identificaba plenamente, en el cual se planteaban los siguientes puntos:

1. ¿Qué era lo que deseaban hacer cuando fueran grandes?

2. ¿Qué cosas lograron?

3. ¿Qué cosas desearían hacer, en el futuro, desde su condición actual?

4. Motivos por los cuales se sienten orgullosas.

5. ¿De qué se sienten decepcionadas?

II. Una vez respondidas las preguntas se elaboró un cuadro en una pizarra donde se fueron anotando las respuestas, sin identificar a la persona a quien correspondía cada una de las respuestas anotadas.

III. Finalizado el cuadro se realizó un análisis de los resultados que se mostraban en la pizarra, pero sin profundizar en su interpretación. Simplemente se visualizaron tendencias, a fin de que ellas pudieran darse cuenta de las respuestas que ellas mismas habían brindado.

IV. De seguido, se les planteó la siguiente situación:

Van a suponer que en la comunidad de ustedes han organizado una excursión para ir a la playa el fin de semana. A ustedes les entusiasma la idea de tomar unos días de vacaciones para recrearse y divertirse. Después de pensarlo, deciden ir y organizarse para atender bien todas sus responsabilidades.

Seguido del planteamiento de la situación se les hizo una pregunta: ¿Qué necesitan para ir a la playa?

Luego de respondida la pregunta se continuó con el supuesto.

"Ese día amanecieron muy contentas, están muy animadas, toman sus objetos personales y se van al parque, de donde sale el bus que las llevará a la playa. Al llegar ahí se dan cuenta que hay varios buses y toman el primero, en el que hay gente con maletas, que están conversando. Se sientan, se relajan y, luego, se van.

Miran por la ventana, se sienten bien. A medida que el bus avanza notan que éste va subiendo. El clima se vuelve más fresco; más adelante está más frío y la vegetación es distinta a la que se ve camino a la playa. Se sienten inquietas del porqué el bus va por esa carretera por lo que deciden preguntar a un excursionista a dónde se dirige el bus y obtienen por respuesta que ese bus va para el volcán.

Ante tal respuesta, exponen al chofer su situación, dan las explicaciones del caso y deciden preguntarle por qué va para el volcán, a lo que éste les responde que esa es su ruta y que ellas se equivocaron de bus, que el bus de atrás era el que iba para la playa.

Ante esta nueva situación, se preguntó abiertamente a las participantes:

1. ¿Qué hicieron? Las respuestas que dieron fueron:

Pedir explicaciones al conductor.

Devolverse al punto de partida.

Seguir el camino.

Tomar otro bus e intentar llegar a la playa.

Resignarse.

Bajarse del bus.

Pedirle que devuelva el dinero.

2. ¿Cómo se sintieron? Las respuestas fueron:

Mal.

Desilusionada.

Defraudada.

Obstinada.

Frustrada.

Arrepentida.

Que no llegamos donde queríamos.

Con cólera.

Con ira.

Incómodas.

Bravas con el conductor.

Asustadas.

Decepcionadas.

Con coraje.

Con chicha.

Deprimida.

Triste.

Con miedo.

Desesperada.

Brava.

Enojada.

Engañada.

Preocupada.

3. Ante la pregunta: ¿Les darían deseos de ir a otra excursión? La respuesta general fue no.

V. Luego de realizar estas preguntas se hicieron otras que permitieron la apertura para analizar la situación personal, la cual estaba escrita en la pizarra.

Llegados a este punto se hizo una traslación, desde el plano de los supuestos hacia el plano de las realidades en la vida de cada una. Para ello se formuló la siguiente pregunta:

a. ¿Qué sucedió en la vida de ustedes para que se equivocaran a la hora de tomar el bus? Las respuestas fueron:

Inseguridad.

Metí las patas.

Por no pensar.

Por problemas familiares.

Ingenuidad.

Falta de amor.

Por no preguntar.

Por no fijarse.

Por no haber estudiado.

Porque nuestros padres no permitieron que nos superáramos.

Falta de recursos económicos.

Abandono de papá.

Se equivocaron.

Se enamoraron.

Mucha presión en el hogar.

No pensamos en lo que podía venir más adelante.

No tuvieron guía.

Por mensas.

La familia nos quitó el apoyo.

Falta de madurez.

b. Si lo que más desearon fue estudiar, ¿por qué no lo hicieron, por qué terminaron siendo madres?

c. ¿Será por eso que tienen tan mal carácter, poca tolerancia y enojo?

Ante estas preguntas hubo sorpresa, asombro, confusión, un profundo silencio, cabezas bajas, hombros caídos y gestos de desánimo y decepción.

Este tipo de abordaje nos permitió bajar las defensas psicológicas en todas las mujeres que participaron; confrontarlas con sus sentimientos negativos sobre su propia realidad, asumiendo las consecuencias de sus decisiones y apoyarlas en la búsqueda de nuevas oportunidades para desarrollarse.

La confrontación dio paso a la concienciación.

Discutimos acerca de la culpabilidad y la responsabilidad (en los términos que lo expusimos al inicio de este trabajo), obtener su comprensión, con lo cual pudimos lograr aceptación de sus sentimientos de enojo permitiendo una nueva visión de lo acontecido, una revaloración de sus actos y la disposición para cambiar su visión del mundo, de su propia historia y aquellas conductas que las debilitaban en su proceso de Desarrollo junto con sus familias.

Se les reflejó que estos sentimientos estaban presentes y que tenían que controlarlos gobernando la situación, para ello tenía que aceptar la realidad, lo cual no habían logrado, lo que les llevaba a tener diferentes comportamientos no deseados como formas de canalización inconscientes y, generalmente, opuestos a sus propios deseos de impulsarse e impulsar a sus familias hacia el Desarrollo. Esto les llevaba a tener sentimientos de culpa recurrentes.

La posibilidad de haber abordado con ellas las contradicciones en sus propias vidas como elementos limitadores, les permitió a las mujeres y a los investigadores conocer parte de su intimidad.

A continuación exponemos los resultados globales del trabajo.