UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

Ángel Blas Yanes
María del Carmen Rojas Alfaro

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IV. Orgullosa de ser mujer...

"Me siento orgullosa de ser mujer, de mi vientre"

Patricia.

Sentirse orgullosa u orgulloso de algo es importante para elevar la estima de las personas. Los logros que se alcancen son, en este sentido, fundamentales. Permiten valorar el esfuerzo realizado, los métodos de trabajo y los recursos empleados para alcanzar los objetivos o metas trazados. Ya vimos lo que se ha manifestado por parte de las mujeres como sus logros. A partir de ello podemos inferir el aporte que estos significan en el nivel de la autoestima de cada una de ellas y el grado o nivel de ésta.

¿De qué están orgullosas las mujeres? De las participantes sólo 14 (2%) no respondieron a esta pregunta, lo cual nos lleva a preguntarnos sobre esos espacios en blanco. ¿Será que no encontraron la razón de su orgullo o no se sentían orgullosas de nada? Incluyéndolas, fueron 620 las respuestas dadas. De ellas el 65% (400) son de mujeres que se manifiestan orgullosas del rol que desempeñan en el hogar: de su producto (hijos) o de su papel como madre. Se realizan a través de los hijos, o se frustran dependiendo de las expectativas depositadas en ellos, dependencia que marca decididamente su realización.

En el transcurso de nuestra investigación encontramos que hay realización de las mujeres mediada por los hijos, dificultando, en la generalidad de los casos, el Desarrollo de ambos y promoviendo la dependencia. Esta situación les conduce a establecer vínculos no adecuados en la relación madre-hijo(a). A título de ejemplos señalaremos que:

1) La escuela, los estudios se convierten en un mecanismo de confrontación antes que de unión y encuentro. Para ellas, que en su mayoría no realizaron su proyecto de estudio, las calificaciones, notas que sus hijos obtienen en la escuela o colegio se convierten en un trofeo a exhibir, volviéndose éstos una extensión de ellas. Por tal motivo, se vuelven exigentes, admiten sólo calificaciones altas y constantemente discuten y pelean con los hijos, lo cual afecta la estima del infante o adolescente.

2) En muchos casos la madre se vuelve dependiente de los hijos; necesita siempre de la presencia de ellos para cualquier actividad que realice, limitando las posibilidades que tiene ella de lograr su propio desenvolvimiento como el de los hijos al estar en actividades que muchas veces no les corresponden. A este respecto debemos señalar que en uno de los casos encontramos que la madre compartía su cama con el menor de los hijos varones, quien en ese momento había cumplido ya los 16 años, y que no estaba dispuesta a sacarlo de la cama. En otros casos a un hijo o hija se le va determinando para ser quienes acompañen a la madre en su vejez.

Sólo una dice estar orgullosa de ser mujer, lo que nos conduce a señalar el hecho, a todas luces falso, de que ser mujer no es cuestión de orgullo, ni para ellas mismas; mientras que ser hombre sí. Esto implica una tramposa identificación con el género masculino, aún cuando éste tampoco es considerado de manera integral y su rol es disminuido al de proveedor de seguridad física y económica.

Esta visión se ha reproducido históricamente como estereotipos sociales, desvalorizante para ambos sexos, promoviendo dependencia por la diferencia de roles.

162 mujeres (26%), se sienten orgullosas de sí mismas, por lo que ellas son o han logrado, sin considerar el hecho específico de ser mujer. Es significativo que la cuarta parte de las participantes se manifiesten de esta manera, pero refleja muy poco alcance de lo actuado para lograr un nuevo equilibrio en cuanto a la valoración como mujer. Se deben establecer nuevas metas por alcanzar, métodos distintos de trabajo para incrementar su eficacia pero, sobre todo, debe existir una visión correcta del problema y voluntad de transformar la sociedad llevándola hacia nuevos equilibrios que conduzcan al Desarrollo.

A 31 mujeres las clasificamos como indefinidas pues sus respuestas son vagas, imprecisas. Son del tipo "saber desenvolverse", "lo logrado". Otro conjunto que clasificamos como “otros” contiene respuestas como "conocer a Cristo", "no haberse vuelto a casar", "tener buena salud".

Si bien las respuestas mayoritarias señalan que las mujeres se sienten orgullosas del papel que juegan como madres de familia, es evidente que no tienen una visión integral de sí y de sus roles, del papel que juegan en el Desarrollo.