UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

Ángel Blas Yanes
María del Carmen Rojas Alfaro

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VI. UNA METODOLOGÍA ALTERNATIVA

El conocimiento científico es empírico. En otras palabras, en la producción de conocimiento el científico se basa en la recopilación de datos sobre lo que acontece en la realidad, los procesa, lee e interpreta con el fin de aportar conocimiento que permita transformar esa realidad en el sentido de mejorar las condiciones y calidad de vida de todos los pueblos del mundo.

El científico no manipula antojadizamente los datos extraídos del momento sociológico que estudia, ni los adapta a modelos teóricos constriñendo los resultados a dichos modelos. Actuar de esa manera, además de anticientífico, detiene y retrasa las posibilidades de Desarrollo de la humanidad.

Por ello proponemos una revisión profunda del Índice de Desarrollo Humano, actualmente en uso y formulado por el PNUD, para que se constituya en un indicador más ajustado a la realidad mundial, más amplio y que permita construir rutas que orienten las acciones humanas hacia el verdadero Desarrollo.

El procedimiento que hemos seguido consiste en agrupar los países tomando en consideración la homogeneidad o heterogeneidad entre ellos. Así, los distintos grupos resultantes están marcados por sus similitudes o por sus diferencias.

La forma de cálculo se basa en encontrar las distancias euclidianas entre las distintas variables en estudio, para todos los países y elaborar los agrupamientos según la cercanía o lejanía que arrojen los resultados. La elección del número de grupos (o tipos) es una decisión del investigador apoyada en resultados parciales que se van produciendo en el transcurso del trabajo.

La metodología permite la elaboración de indicadores parciales, los cuales, al igual que el índice general, se pueden emplear para establecer comparaciones entre países o grupos de ellos, por ejemplo: salud, educación, comunicaciones o regiones como América Latina, África, el Caribe, etc.

El objetivo es identificar grupos homogéneos con base en las variables más representativas del concepto. Los cálculos parten de la determinación de las distancias euclidianas entre cada dos países para cada una de las variables. Posteriormente los resultados se suman y, de acuerdo con este último resultado, los países van siendo agrupados de acuerdo a su cercanía o lejanía. Dicho de otra manera, interesa medir cuán separados están dos países partiendo de las variables, objetivamente determinadas, o cuán similares son para ir construyendo los agrupamientos.

Tomemos como ejemplo los países centroamericanos. Los datos relativos a dos variables seleccionadas, porcentaje de población con acceso a agua potable (A) y el porcentaje de la población con acceso a servicios de saneamiento (B), son los siguientes:

El primer paso es calcular la Distancia Euclidiana Cuadrada (DEC) (Square Euclidean Distance). Tomemos dos países para elaborar los cálculos: Guatemala y Costa Rica.

Encontraremos que hay una distancia de 30 y 37 puntos porcentuales en las respectivas variables entre ambos países, esto es 92 menos 62 en la variable A y 97 menos 60 en la variable B.

Si con base en ellas calculamos la DEC tendremos:

(30)2 + (37)2 = 900 + 1369 = 2269

La Distancia Euclidiana Cuadrada depende de la unidad que se emplee en las distintas mediciones. Por ello se transforman todas las medidas que se utilizarán mediante el procedimiento conocido como estandarización. Es decir, al estandarizar, todas las variables tendrán media aritmética 0 y desviación estándar 1. Tal transformación evita, por una parte, que la influencia de las unidades de medida entre variables afecte los resultados o bien, que las medidas sean muy grandes en unas variables y muy pequeñas en otras, lo cual también acarrearía sesgos.

En el ejemplo que exponemos hemos anotado en el cuadro la correspondiente estandarización para las dos variables en uso. Pueden verse en las columnas que respectivamente hemos denominado A1 y B1, las cuales también identificaremos como valores z.

Elaboremos ahora los cálculos empleando los valores z o estandarizados para los dos países del ejemplo. En las columnas señaladas se puede ver que los valores z, tanto para Guatemala como para Costa Rica, en la variable A son -0.51 y 1.69, respectivamente. En la variable B, los valores son -1.24 y 1.46. Con ellos efectuamos las operaciones para calcular la DEC, así:

La distancia que, de acuerdo con las dos variables que hemos seleccionado, separa a Costa Rica de Guatemala es de 12.13 unidades. Como se puede observar, las cifras que se manejan de esta forma son más pequeñas que las que se obtienen sin estandarizar los datos, además de que hemos eliminado el efecto que pueden ejercer las unidades de medida.

Otros datos que contribuyen a profundizar en el análisis de conjunto de la región centroamericana son los siguientes:

La matriz de DEC para los países seleccionados es la siguiente:

Así, en un primer momento se harían las siguientes relaciones: Guatemala con Nicaragua (0.4356), El Salvador con Honduras (0.7412) y Costa Rica con Panamá (0.8712).

Lo que las cifras nos revelan es que empleando solamente las variables que señalamos, dotación de agua potable y saneamiento, los países que tienen mejor condición son Costa Rica y Panamá; en segundo lugar El Salvador y Honduras y en condiciones peores se ubican Guatemala y Nicaragua.

De esa manera se harán las agrupaciones de países para luego establecer una segunda etapa que permite agrupar a los primeros grupos con otros cercanos o lejanos y así sucesivamente hasta que se establezca el vínculo entre todos los países del mundo.

La selección de las variables, como vemos, es determinante en la formación de los grupos y ello nos remite, nuevamente, a las dimensiones y categorías que integran los conceptos.

Es por ello que nos resulta sumamente grave reducir el Desarrollo, su concepto y medición, a solamente tres variables como lo hace el PNUD. En su lugar, proponemos:

1. Someter a discusión el concepto de Desarrollo que se está empleando, clarificarlo y precisarlo.

2. Cambiar la metodología que se utiliza para la elaboración del Índice de Desarrollo Humano.

Por nuestra parte hemos elaborado el proceso con los datos consignados en el Informe Sobre el Desarrollo Humano 1996 pero empleando nuestra metodología. Nos propusimos hacer agrupamiento en 3 grupos y obtuvimos el siguiente resultado: El orden de los países se modifica sustantivamente, reflejando mayor ajuste con la realidad.

Advertimos que el procesamiento de los datos no conlleva ningún proceso adicional de nuestra parte ni contempla decisiones arbitrarias que vayan más allá del cálculo estrictamente científico de las distancias euclidianas resultantes tomando como base los datos por países que se consignan en el documento del PNUD.

Con los resultados a que hemos llegado demostramos que tal como se calcula el Índice de Desarrollo Humano, por parte del PNUD, no se mide el Desarrollo. Por tanto, no se puede hacer una clasificación o tipología de países como la que se elabora, ni esta se debe usar con fines programáticos o de planificación del futuro de los pueblos.