UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

Ángel Blas Yanes
María del Carmen Rojas Alfaro

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1.2. La exposición de la doctora Izumi Ohno, especialista en Gerencia del Sector Público del Banco Mundial.

La doctora Izumi Ohno plantea las principales características que observa alrededor de la discusión, que en torno del crecimiento económico de los países del este de Asia, se ha producido entre las corrientes de pensamiento propias de organismos financieros internacionales -el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional- y algunos economistas del este de Asia. A la vez, plantea observaciones que los economistas del este de Asia formulan a las concepciones de los organismos internacionales y algunas que estos últimos hacen de su propia conceptualización.

El punto de partida lo constituyen las tasas de crecimiento, las cuales, según afirma Ricardo Ffrench-Davis:

"Son crecimientos de 7 por ciento u 8 por ciento; Japón, de 9 por ciento, entre la década de los 50 y los 80". (13)

Al respecto ella afirma que esto es:

“Un crecimiento dinámico de las economías del este de Asia que han definido fuertemente a Japón, como prototipo de desarrollo económico.”

¿Podríamos afirmar que, según se desprende, como hay crecimiento, entonces hay Desarrollo? Como se ve, para ella el crecimiento es Desarrollo. En este punto conviene dejar en claro que la expositora iguala el crecimiento económico con el desarrollo económico y, a este último, lo denomina desarrollo.

Pero, ¿no es cierto que en los últimos documentos del Banco Mundial y otros organismos se dice que: (?)

“El enfoque en el desarrollo... se ha desplazado de las políticas macroeconómicas hacia temas más amplios,... tales como la protección de los más vulnerables durante los procesos de ajuste… y la segunda generación de reformas (ejemplo, la construcción institucional, el desarrollo del sector privado, y el desarrollo de los sectores humanos, así como el desarrollo ecológicamente sostenible, entre otros)”.

La funcionaria, de muy alto nivel en el Banco Mundial y de grandes posibilidades de influencia en las estrategias de desarrollo, se confunde, pues la teoría (¿o la realidad?) le juega una mala pasada y enreda su concepción del desarrollo al asegurar que:

“El desarrollo económico es un proceso dinámico en el cual un país construye gradualmente su (inicialmente subdesarrollada) economía doméstica e instituciones de mercado y adquiere la habilidad para flexiblemente adaptarse a varios cambios externos, en vez de un proceso de competencia perfecta.”

O sea:

a. El “desarrollo económico” consiste en la construcción gradual de:

a.1. La economía doméstica,

a.2. Las instituciones de mercado, y

a.3. La adquisición de habilidades para adaptarse a cambios que ocurren fuera de esa economía.

b. El “desarrollo” se produce en países con economía subdesarrollada.

c. Desde esta perspectiva, ¿el “desarrollo” es un punto final, no un proceso como ella lo afirma?

d. Existe un determinismo en cuanto a que los cambios se darán fuera de la economía de que se habla; la adaptación se dará porque el modelo funciona en países que han alcanzado el desarrollo (?). Entonces, ¿no hay posibilidad de que países que no están en esa situación puedan crear y ejecutar cambios que les conduzcan a altos niveles de desarrollo y que los países llamados desarrollados puedan tomar como ejemplo?

¿Es esto lo que propone? ¿Podríamos decir que la capacidad para hacer cambios e introducir al país, cualquiera que este sea, en el torrente del comercio internacional es lo que constituye la formación de mercados? Porque, según afirma:

“La formación de mercados es un proceso social que envuelve a la economía, la cultura, las clases, las etnias, las relaciones internacionales, y no es solo un problema técnico por ser resuelto únicamente con base en principios económicos.”

O sea, la formación de mercados en muy compleja, y no es solo un problema técnico: Estamos de acuerdo!. Pero, resulta que la formación de mercados, como la llama, es solo una parte de las relaciones sociales y no está por encima de ellas.

Aquí queremos destacar un elemento importante, cual es el reconocimiento que la doctora Izumi hace de la existencia de clases; cuestión esta que ninguno de los otros autores se atrevería siquiera a mencionar. Este aspecto es digno de mención por cuanto se esboza la existencia de intereses diversos, posiblemente antagónicos, en el proceso económico de las sociedades actuales.

Y llama más la atención por la afirmación lapidaria que ella hace en cuanto a que

“El desarrollo económico es un proceso a largo plazo que conlleva cambios sociales totales...”

¿De qué habla?