UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

Ángel Blas Yanes
María del Carmen Rojas Alfaro

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Trato que las mujeres actualmente establecen con sus familias

A la pregunta referida al trato que las mujeres consultadas dan a sus hijos, y en general a los suyos, para determinar la posible reproducción del patrón aprendido, las respuestas son las siguientes:

Como se observa, al menos 2 de cada 3 mujeres responde claramente que trata a sus hijos como la trataron a ella; es decir, reproduce el modelo de crianza descrito antes y que se basa en un trato violento hacia los hijos. Dicho con simpleza, el 68% de las madres reconoce agredir a sus hijos.

Si, acorde con el supuesto que hemos formulado de que las madres que no contestan es porque prefieren no hacerlo para no recordar o reproducir en su conciente una realidad dolorosa, agregamos el número de madres que se ubican en este grupo tendremos, con alta probabilidad, que el número de madres que agreden a sus hijos asciende al 78%, o sea 8 de cada 10.

Al conocer y discutir los resultados las mujeres involucradas en este trabajo hicieron conciencia de la gravedad que significa emplear este modelo de crianza con sus hijos y se hicieron el propósito de modificar esa conducta. Algunas elaboraron un calendario particular en el cual anotaban los días que no aplicaron ese trato a sus hijos y/o compañeros de vida. De parte nuestra, le dimos especial atención y seguimiento a este cambio.

Como se pudo ver en el cuadro 1, sólo 23 mujeres dijeron que no habían recibido maltrato verbal de parte de las personas encargadas de su crianza. Sin embargo, de ellas sólo las dos terceras partes (15 mujeres) no dan maltrato a sus hijos y las restantes 8 sí. Lo anterior significa que hay un aprendizaje fuera del hogar, en relación con esas conductas, lo cual puede estar ligado a otros factores (maltrato recibido de su compañero, de otras personas, escasa tolerancia, hijos no deseados y otros).

Es importante destacar que un buen número de las mujeres que no dan maltrato verbal y/o físico a sus hijos lo hacen porque "no quiero que sufra lo que yo sufrí" y no porque tengan conciencia de que con esa conducta elevan la estima de sus hijos, potencian su Desarrollo, los hacen más seguros, independientes y firmes.

También es importante señalar el hecho de que ese tipo de comportamiento en la crianza tiene al menos tres efectos en el niño o niña que lo recibe:

a. Daña su estima con todos los efectos que de ello se derivan.

b. Inhibe o anula el Desarrollo, reduciendo éste a la mera subsistencia, probablemente en mejores condiciones materiales en el futuro.

c. Se constituye en modelo de resolución de conflictos a reproducir en una buena cantidad de futuros padres y madres, con lo cual se perpetúa la violencia; por ello es fácil aceptar patrones represivos y desmovilizadores que, a su vez, refuerzan el modelo del hogar.

Debemos señalar que algunas mujeres indicaron que esta forma de trato la dan a sus hijos, al compañero o marido y a otras personas externas a la familia.

En anexo 2 se consigna la lista de expresiones positivas y negativas, agradables y desagradables, que emplean las mujeres con los suyos.

En la persona que recibe este trato se produce una conjunción de efectos negativos: tienen baja su autoestima y, tienen baja estima de otras personas. Su propia condición individual les inhibe su Desarrollo, lo que, a su vez, lesiona su estima.