UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

Ángel Blas Yanes
María del Carmen Rojas Alfaro

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III. Lenguaje de Crianza

Para nadie es un secreto el hecho de que es imposible dejar de comunicarnos. El lenguaje verbal y corporal nos permite comunicar pensamientos, sentimientos y estados de ánimo.

El lenguaje corporal no necesariamente corresponde con el discurso verbal, lo que sí es indiscutible es que la capacidad de expresar a través del cuerpo nos permite una percepción fidedigna de lo que sucede con el sujeto en relación con una situación determinada.

En la familia se han establecido los vínculos más significativos entre las personas que la integran. La diversidad en las formas de comunicación cobra un significado especial, en la medida que la familia va evolucionando y con ella todos sus miembros. Es decir, el conjunto como sistema va sufriendo diferentes etapas que tiene que afrontar para dar paso a otras, al igual que sucede en el plano individual.

El lenguaje de crianza está definido por el conjunto de vocablos, frases, expresiones que las personas encargadas de la crianza, sean éstas los padres o sus sustitutos, emplean para expresar afecto, impulsar a los niños a alcanzar sus metas, llamar la atención sobre conductas no deseadas o censurar algunos comportamientos. En general, este tipo de lenguaje determinará, en buena medida, la personalidad. Por ello es de suma importancia conocerlo y analizarlo para introducir las modificaciones pertinentes.

Conviene señalar, desde ya, que en el proceso de la violencia las palabras ocupan un primer lugar, seguido por los gestos y finalmente la agresión física. Sin embargo, puede encontrarse que en un momento haya expresión hasta de los tres elementos, lo cual no invalida el orden del proceso.

En los capítulos III, IV y V se encuentra la evaluación que hemos hecho sobre el impacto que estos tres mecanismos, el proyecto de vida, el lenguaje de crianza y el ejercicio de la autoridad, tienen en la formación de las personas y sus consecuencias en el proceso de Desarrollo.

Como lo mostramos en el capítulo 1, la concepción de Desarrollo del Banco Mundial, la Teoría Económica, es la más descarnada, la más inhumana. Las otras tienen el mismo origen, pero la matizan a través del objetivo de que “el crecimiento económico debe servir para el Desarrollo”, casos del PNUD y otros, o que “la economía debe servir a la gente”, casos de CEPAL y otros.

Todas las teorías analizadas, vigentes en el contexto mundial bajo el predominio de la teoría económica que sustenta el Banco Mundial, no reconocen el papel fundamental del ser humano en la construcción del Desarrollo a no ser como asalariado en el proceso de producción capitalista.

Por eso proponen capacitarlo, curarlo, darle “más educación”, retenerlo en las aulas (Teoría del Capital Humano); que cuide el agua, las plantitas y los animalitos, que “sea amigable con el ambiente” (Teoría del Desarrollo Sostenible), pero excluyéndolo como principio y fin del Desarrollo.

Por eso han fracasado los métodos, los programas y proyectos supuestamente de o para el Desarrollo. Por eso en el mundo actual hay más miseria, más pobreza, más explotación del ser humano, más exclusión social, más personas en “riesgo social”, en suma, más violencia. Esto es la resultante de la puesta en práctica de esas teorías.

Ese fracaso estrepitoso es el fracaso de las teorías y de su implementación. Por esta ruta, cualquiera que sea la teoría que la sustente, jamás alcanzaremos el Desarrollo.

Por eso proponemos a la humanidad una teoría alternativa, la única que parte del ser humano, lo integra y finaliza con “el florecimiento pleno y cabal del ser humano”.