UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

Ángel Blas Yanes
María del Carmen Rojas Alfaro

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II. LA CIENCIA Y LOS INDICADORES

La herencia epistemológica nos ha permitido ubicar, como uno de los temas fundamentales del Desarrollo del individuo y de las sociedades, la producción de conocimiento científico.

La ciencia pretende conquistar el objeto, el cual existe independientemente de ella. En ese proceso el científico utilizará las herramientas adecuadas para concretar la posibilidad de aprehensión de ese objeto.

En esta oportunidad el objeto que nos ocupa tiene características muy particulares por cuanto es empleado en la elaboración de políticas, la descripción de las realidades de los países del mundo, etc.

La conceptualización que discutimos debería cobrar significado, o contenido, solo a través de sus conexiones con la realidad que pretende describir, lo cual probaremos que no se da.

Tal y como lo afirma Mario Bunge en su libro La Investigación Científica , la ciencia se ocupa de:

1. Hallar las propiedades de sistemas concretos.

2. Establecer las relaciones entre sistemas concretos, y

3. En un nivel de abstracción mayor, investigar las relaciones entre propiedades y relaciones.

En ese sentido, ya se trate de describir, de explicar, o de ambas acciones, la observación se convierte en el procedimiento empírico básico, fundamental, de la ciencia. Por ella se procede a la recopilación de datos, los cuales constituyen proposiciones singulares que expresan rasgos del resultado de la acción, del científico, de observar. El dato es, pues, producto de la observación.

La ciencia, en las tareas descritas arriba, se interesa por:

“a. Formular hipótesis, describir y explicar los hechos .

b. Elaborar proposiciones,

c. Averiguar más hechos,

d. Investigar hechos no ordinarios.”

“Los hechos son de dos tipos:

1. Los llamados hechos que son objetos concretos:

1.1. Acontecimientos o acaecimientos por los cuales entendemos a cualquier cosa que tiene lugar en el espacio-tiempo.

1.2. Proceso, secuencia temporalmente ordenada de acontecimientos en la que cada miembro de la secuencia toma parte en la determinación del siguiente.

1.3. Fenómeno, un acaecimiento o proceso tal como aparece a un sujeto humano. Es un hecho perceptible, una ocurrencia sensible o una cadena de ellas.

1.4. Sistemas materiales o cosas concretas.

2. Ideas u objetos ideales: conceptos, fórmulas o teorías”.

En la investigación científica la observación lleva a la recolección de datos acerca de características del objeto que son fundamentales para su comprensión y explicación. Las mediciones que hacemos acerca de tales características constituyen los datos. Los datos pasan por el proceso que de seguido exponemos:

a. Recolección

b. Ordenamiento

c. Lectura

d. Interpretación

Según Boudon y Lazarsfeld , el camino que recorre el sociólogo (por extensión, digamos que el científico social) para caracterizar el objeto de su estudio es un proceso que permite expresar los conceptos en índices y está compuesto por 4 etapas:

1. Representación literaria del concepto, es una construcción abstracta.

2. Especificación de las dimensiones, análisis de los componentes o aspectos.

3. Elección de los indicadores observables, alrededor de la cual es conveniente precisar y discutir los criterios.

4. Síntesis de los indicadores o elaboración de los índices.

Tomemos, con absoluta intencionalidad de introducir la discusión acerca de temas complejos, el concepto de lucha de clases muy usado en las ciencias sociales. Este concepto implica:

1. La existencia de las clases, lo cual debe ser demostrado científicamente en el trabajo investigativo o referir a otros en los cuales, con ese rigor, se haya elaborado y cuya teoría se esté empleando en concordancia.

2. La existencia de la lucha, que al igual como lo señalamos en el punto anterior, debe ser demostrada.

En el sentido de demostrar la existencia de cada una de esas partes debemos:

a. Traducir el concepto de clases a las dimensiones y variables que lo constituyen.

b. Traducir el concepto de lucha a sus dimensiones y variables constitutivas.

A título de ejemplo, dentro del que desarrollamos, podemos señalar que la lucha implica enfrentamientos y éstos se ejecutan en encuentros. Así, tendremos lo que a continuación detallamos:

Lucha

Enfrentamientos

Encuentros

Económico Político Ideológico

Escogimos estas tres dimensiones que designan el ámbito en el cual se puede desarrollar la lucha. Veamos lo que sucede al traducir esas dimensiones a variables. Podemos señalar:

1. Fecha de ocurrencia del hecho.

2. Lugar de ocurrencia del hecho.

3. Forma en que se presenta el hecho.

4. Medio en que aparece el hecho.

5. Resultados del hecho.

Etc.

La asignación de números a esas variables son las mediciones que se hacen y la conversión de esos resultados, de acuerdo con la teoría de que partimos, constituirá los indicadores. Estos, que serán leídos a la luz de esa teoría, configuran la explicación de lo que acontece en la realidad. Esto último es lo que conocemos como interpretación. Solo entonces estaremos en condición de describir y explicar la realidad u objeto de estudio.

La construcción de indicadores se fundamenta en la necesidad que tienen las personas, independientemente de la actividad a que se dediquen, de conocer la realidad en que se encuentran, características de lo recorrido y de trazar objetivos y metas para alcanzar en el futuro.

Se asocia también el hecho de evaluar el método, los procedimientos, técnicas y recursos empleados para conocer qué tan acertada ha sido la combinación de ellos para obtener los resultados que se miden.

De esta manera, los índices pretenden medir las fluctuaciones o variaciones que se presentan, durante un período determinado, en ciertas áreas de interés individual o colectivo, para el científico, político, dirigente, etc. Implica, por tanto, interés por conocer esa realidad para actuar sobre ella mejorándola.

Los números índice, o indicadores, constituyen una comparación, en el tiempo o en el espacio, respecto de un punto de referencia, del comportamiento de las características de interés de un individuo, grupo o sociedad y/o el resultado de sus actos.

La construcción de indicadores está determinada por varios factores, entre los que podemos mencionar: el punto de partida teórico, la metodología empleada, la selección de las variables, la determinación del número de variables, las fuentes de información, la técnica y procedimiento a emplear para los cálculos, determinación de los períodos de estudio y las interrelaciones entre ellos.

Los indicadores tienen como premisa fundamental basarse total y absolutamente en la realidad que se estudia o pretende transformar. En otras palabras, los datos -y cálculos que se deriven- deben tener su correlato en los procesos reales independientes del pensamiento humano que los estudia.

Como lo señalamos líneas arriba, cuatro pasos fundamentales para la construcción de indicadores son los siguientes:

a. Formulación clara del concepto;

b. Especificación de las dimensiones;

c. Elección de las variables y

d. Elaboración de los índices.

Ello sin contar todos los pasos metodológicos correspondientes a la recolección de datos, su procesamiento, lectura e interpretación.

Los indicadores, en suma, responden a una necesidad de la sociedad o individuo por conocer su situación y ejecutar los ajustes pertinentes a efecto de obtener mejoras de acuerdo con los objetivos trazados. Por tanto, el indicador es un elemento, una herramienta para alcanzar la eficacia deseada con la mayor eficiencia posible, puesto que permitirá (en el caso de las sociedades) orientar las acciones de política hacia el verdadero desarrollo de los pueblos.