UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

Ángel Blas Yanes
María del Carmen Rojas Alfaro

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4. El concepto de desarrollo en especialistas ligados a distintas universidades del mundo

4.1. Dr. Joan Prats, Director de ESADE, Universidad de Naciones Unidas en Barcelona.

La exposición inicial del doctor Prats ubica en específico el espacio donde radica el problema del “desarrollo”, veamos:

“El desarrollo no es un problema de la capacidad o calidad de cada individuo sino que es un problema de la calidad de las reglas del juego que moldean la interacción de los individuos y que forman nada menos que la estructura institucional de las sociedades.”

De acuerdo con esta propuesta "modernista" el problema del “desarrollo” se traslada de la calidad de las personas a la calidad de las reglas.

¿Es que acaso no son los individuos los que establecen las reglas? ¿O es que ellas se producen por obra y gracia de la casualidad? ¿Es esto lo que enseña la Universidad de las Naciones Unidas para promover el Desarrollo? Si esto es así, ¡líbrenos alguien de caer en sus manos!

Hasta donde sabemos las reglas son elaboradas por los seres humanos. Dichas reglas corresponden al grado o nivel de Desarrollo en que se encuentre el conglomerado social de que se trate, son históricas y pretenden regir -lo que no siempre se logra- las relaciones sociales.

Sucede que en la tradición de nuestras sociedades han habido intereses de personas y conjuntos de ellas, que se han ubicado por encima de las reglas y las transgreden. Esto, que en buen romance llamamos corrupción, se ha dado en todos los niveles, desde la teoría hasta la práctica cotidiana.

Desde la óptica de don Joan Prats, el problema no es de quien produce algo sino de ese algo. O sea, el problema no es del panadero que no sabe hacer buen pan, sino del pan. Visto de esa manera, el problema no tendría solución. Es decir, no existiría ninguna posibilidad para alcanzar el Desarrollo.

“La interacción de los seres humanos es precedente de las reglas y no al revés. Si formamos a las personas para el Desarrollo indudablemente las reglas que se establezcan promoverán y procurarán el Desarrollo.”

“El desarrollo humano no solo exige crecimiento económico sino las libertades políticas, y un Estado de Derecho que sea mucho más que la mera legalidad administrativa para los negocios.”

Llegados a este punto descubrimos que don Joan Prats cae en la misma corriente de pensamiento de los autores cuyos textos hemos analizado antes. Afirma que el “desarrollo humano” exige crecimiento económico, con lo cual establece que este último es un medio necesario para alcanzar aquél.

Si lo vemos con detenimiento, ninguno de los otros autores ha sido tan vehemente en afirmar que el “desarrollo humano” exige crecimiento económico. Ya Fukuda-Parr nos dijo que unas veces sí es necesario, otras no, con lo cual se contradicen. Pero Joan Prats sí logra acuerdo con John Dixon.

Observamos también que otra de las necesidades del “desarrollo humano” son las libertades políticas. Pero, si esto es una necesidad o exigencia, cómo juzga la farsa llamada el "milagro chileno" construido en la era pinochetista en la cual las libertades políticas no eran precisamente algo de lo que el pueblo chileno pudiera enorgullecerse.

¿Hubo desarrollo en Chile, como lo han sostenido muchos organismos y analistas trasnochados? ¿O no? Porque, ni en Chile ni en la generalidad de países de América Latina podemos asegurar que ha habido libertad política.

Finalmente, el Estado de Derecho no es real en nuestros países. Sin ese ingrediente, creo entender, no se puede dar el “desarrollo humano” del que habla don Joan Prats. Pero me surge la siguiente pregunta a raíz del comentario: ¿es que lo que tenemos son Estados constituidos como mera legalidad para los negocios?

Si es así, es decir, si la crítica demoledora que lanza don Joan Prats tiene el sustento que creo que tiene, entonces no es cambiando las reglas como se soluciona el problema sino formando para el Desarrollo a las personas, quitando los gobernantes que han corrompido la institucionalidad y poniendo en su lugar a otros dirigentes, con otras perspectiva y otro proyecto de sociedad. ¿Es esa la propuesta de don Joan Prats?

“Crear una sociedad para que las personas puedan vivir libres y dignas y puedan encontrar sentido a su existencia es otra manera de hablar de desarrollo humano sostenible.”

¿Existe otra? Yo creo que es prudente agregar la realización de los seres humanos.

“Son tres las grandes transformaciones que tenemos que hacer para el desarrollo humano sostenible y que le dan contenido:

1. Construir democracias basadas en el Estado de Derecho.

2. Construir verdaderas economías de mercado, abiertas, integradas nacional e internacionalmente.

3. Eliminar las barreras que están impidiendo la entrada en el proceso político de muchísimos sectores que están excluidos tradicionalmente.”

Si bien entendemos las recomendaciones de don Joan Prats, la democracia y la participación ciudadana, de todos los ciudadanos, son dos aspectos mutuamente excluyentes puesto que los separa como requisitos para el “desarrollo”. Igual podríamos decir de la participación en la economía.

Pero ahora sabemos que la democracia, la economía de mercado y la participación de los sectores tradicionalmente excluidos, son elementos que le dan contenido al “desarrollo”. ¿Se logrará la participación con solo quitar las barreras que la impiden, las que señala don Joan Prats?. Porque hasta donde sabemos todas las constituciones políticas establecen la democracia como forma de Estado; la democracia se fundamenta en la participación ciudadana en los procesos políticos, ¿o no?; todas las economías de mercado establecen la libre concurrencia y resulta que casi todos los países del mundo tienen hoy una economía de mercado.

Entonces, ¿a qué viene la recomendación?. Es que, de acuerdo con esos tres elementos que contiene la gran transformación que nos propone don Joan Prats, ¿no hemos alcanzado el “desarrollo”?

O, ¿es que el desarrollo es algo más y don Joan Prats no alcanza a visualizarlo?

“La reforma del Estado es lo que marcará la diferencia entre el mero crecimiento económico y el verdadero desarrollo. Porque el Estado es la verdadera matriz institucional donde coinciden la dimensión política, la económica y la social del desarrollo.”

No, don Joan Prats. La reforma del Estado es un producto que los seres humanos pueden lograr, no es un algo ajeno a la construcción humana.

Usted puede envolver el pan en papel de muchos colores, en cajas muy bonitas, en bolsas muy bien adornadas. Ninguno de esos aditamentos le hará producir un pan de excelente calidad. Si no cambia al panadero, o si al que tiene no le enseña a producir pan de la más alta calidad, el pan siempre será de baja calidad.

Si lo ve de esta manera, coincidirá con nosotros en que debemos trabajar más duro de lo que antes creíamos, en formar seres humanos orientados hacia el Desarrollo, con conciencia y práctica que realice ese proceso. No existe otra manera de lograr el Desarrollo de los pueblos.