UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

UNA TEORÍA DEL DESARROLLO ¿PARA CONSTRUIR EL FUTURO

Ángel Blas Yanes
María del Carmen Rojas Alfaro

Volver al índice

 

 

 

Consecuencias del trato recibido, según las mujeres

Las mujeres participantes en el estudio pudieron reconocer que el trato recibido tuvo implicaciones importantes en sus vidas, ya fuera en el tipo de vinculación que establecieron, en las decisiones que tomaron, como también en la vida psicológica.

Las 405 mujeres dan 627 respuestas sobre cómo el trato recibido influyó en sus vidas. De éstas 148 (24%) les fueron positivas en la vida, 407 (65%) les fueron negativas, 7 (1%) no saben cómo les afectó y 50 (8%) no contestaron.

Respecto a las áreas señaladas, tenemos la siguiente distribución de acuerdo con la carga adjudicada. Ellas sienten que se les afectó en las siguientes áreas:

a. Área afectiva

- negativo 189

- positivo 78

b. Área conductual

- negativo 100

- positivo 36

c. Área de estima

- negativo 103

- positivo 32

d. Área de imagen corporal

- negativo 7

- positivo 2

La percepción que tienen las mujeres es que el trato que se les dio tiene una influencia desfavorable en las distintas áreas señaladas, en las cuales predomina el valor negativo.

Es necesario destacar que hay una gran diferencia, no sólo en la cantidad de palabras que recibieron, sino también en la calidad de lo que se dijo, lo cual tiene un impacto directo en la conformación de la personalidad. Tomemos como ejemplo dos casos: una mujer a la que se le dijo "machita, linda, guapa" como palabras bonitas, pero también se le dijo "burra, tonta, idiota y gran hijueputa"; a otra se le dijo "mi palito de fósforos, mi mechuda" como palabras bonitas, mientras que recibió expresiones feas como "zorra y puta".

Observemos cómo se refuerzan de forma bizarra las características físicas a manera de choteo, así como también se chotea la sexualidad, igual que se lastima la imagen corporal y se lastima y desvirtúa la sexualidad.

En todas las áreas hay un manejo inadecuado y negativo por parte de los adultos en la crianza de estas mujeres.

Notable es que el tipo de vínculos que ellas tuvieron en la infancia y adolescencia sembraron las condiciones indeseables para limitar su desarrollo y aprender modelos violentos de interacción, con una baja valoración de sí mismas y de los otros y con reforzamiento de conductas estereotipadas.

Para ilustrar con más detalle mostramos de seguido el tipo de palabras, frases o expresiones que se les dijeron a las mujeres que recibieron y/o recuerdan, sólo una de cada tipo, véase la casilla 1 y 1 en el cuadro 2.

Comparemos, de acuerdo con los datos que figuran en el siguiente cuadro, los resultados de las palabras positivas y negativas:

El cuadro 4 nos permite observar las diferencias de carga existentes entre las áreas y cuál es la orientación que sigue.

En las palabras bonitas se nota la anulación del área intelectual contra el reforzamiento de la imagen corporal y el área conductual, respondiendo esto a los estereotipos sexuales y sociales acerca de la mujer; por eso el área sexual ni siquiera es contemplada y mucho menos integrada dentro del Desarrollo como algo positivo.

El área afectiva no figura como un aspecto relevante, por lo cual es mínimamente estimulada; al contrario, es reforzada negativamente. Las palabras que tienen connotación seudo-afectiva más que una carga positiva, refuerzan actitudes dependientes, relaciones simbióticas y fijaciones en etapas tempranas del Desarrollo. Asimismo, hay una descalificación de las conductas y de la imagen corporal.

De lo anterior se deduce que:

1) Existe anulación de las capacidades intelectuales de la mujer.

2) Hay un reforzamiento de valores sociales y sexuales que corresponden al rol de la mujer en la ideología dominante.

3) Dentro de los valores que se refuerzan están las conductas pasivas de la mujer y la exaltación de la belleza física así como el choteo, cuando no se dan las conductas deseadas, descalificándose las características de personalidad.

4) El área afectiva no se estimula. Por el contrario, se minimiza proporcionando un patrón de crianza que limita la capacidad para la intimidad como realización personal, y un aumento de las defensas psicológicas que obstaculizan la capacidad para la vinculación.

5) El área seudo-afectiva promueve relaciones dependientes, simbióticas y/o superficiales, lo que limita el Desarrollo, disminuyendo las posibilidades de construir una autoestima adecuada.

6) El área sexual es anulada del Desarrollo de las mujeres, tratada como un aspecto desagradable en sus vidas y reforzada negativamente.

Si se limita el Desarrollo y se afecta negativamente, necesariamente vamos a encontrar personas confundidas, frustradas, ambivalentes, con dificultades para organizarse, dependientes, con una inadecuada valoración de sí mismas y de los demás, que no definen sus metas, que no reconocen sus recursos personales, con restricciones para establecer relaciones interpersonales gratificantes y de crecimiento y una sexualidad insatisfactoria; más bien tienden a reproducir modelos de crianza estereotipados, enajenadores y negativos, los cuales les causan sentimientos de culpa y complejos.

Estas formas de relación establecidas promovieron formas de vinculación violentas en el ámbito familiar y luego hacia afuera (con amigos, parejas, vecinos, hijos, trabajo remunerado, etc.). Es decir, hay una reproducción y perpetuación de las conductas violentas. (El anexo 2 contiene un listado de las frases positivas y negativas que las participantes declararon recibir en la actualidad).

Si hay una reproducción de conductas indeseables, el Desarrollo es restringido; por lo tanto las limitaciones generan violencia y se puede decir con toda propiedad que la violencia se construye en el hogar, promoviendo una sociedad violenta que a su vez, nuevamente, influye en la familia.

Al tener una relación dialéctica individuo, familia y sociedad podemos afirmar que las consecuencias psico-sociales de las limitantes del Desarrollo se van a manifestar en múltiples direcciones, de diversa forma, no sólo en las que se han encasillado, pues son sólo una parte del todo.